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Poner fin a las muertes maternas en un mundo de 8 mil millones: cómo las parteras salvan vidas

Simmaly y Amina asisten a un acto de homenaje a las parteras a principios de este año. © UNFPA RDP Lao
  • 17 Noviembre 2022

DISTRITO DE PATHOUMPHONE, RDP Lao - «Me siento orgullosa y feliz de que la población mundial alcance los 8 mil millones, sobre todo porque sé que en parte se debe al buen hacer de las parteras, que trabajamos cada día para salvar vidas», afirma Amina Singsavanh, una matrona de 27 años que trabaja en el distrito de Pathoumphone, en la República Democrática Popular Lao. 

Amina era pequeña cuando comenzó a prestar atención al trabajo de su madre, mediante el que atendía a mujeres embarazadas y las asistía en el parto. Al ser testigo de primera mano de las dificultades y del dolor que estas mujeres soportaban, Amina empezó a considerar la posibilidad de convertirse en partera. 

«Comencé a sentir que tenía que ser partera, como mi madre. Así puedo seguir salvando las vidas de las madres y de los recién nacidos», asegura. 

Como parteras, Amina y su madre, Simmaly, han contribuido directamente a que la población mundial ascienda a su nivel más alto de la historia, en particular tras los cambios en la República Democrática Popular Lao que han dado lugar al mayor número de matronas cualificadas del país en décadas. 

Entre 2007 y 2020, el cuadro de matronas de la República Democrática Popular Lao ha pasado de 100 a más de 1.800. Paralelamente, la tasa de mortalidad materna en el país ha descendido drásticamente: de 357 muertes por cada 100.000 nacidos vivos en 2012 a 185 muertes por cada 100.000 nacidos vivos en 2017.

Pero aquí, como en el resto del mundo, se necesitan más matronas cualificadas para ayudar a salvaguardar a las mujeres y los niños de las complicaciones y enfermedades evitables, que causan la mayor parte de las muertes maternas y neonatales. «No lograremos nuestras aspiraciones de reducir las muertes maternas y neonatales sin las parteras», manifestó la Dra. Natalia Kanem, Directora Ejecutiva del UNFPA, en una declaración realizada en mayo en honor a las parteras.

La especialidad se actualiza en un mundo en crecimiento

Simmaly trabajaba en un pequeño y remoto centro de salud de la provincia de Champasak que no contaba con médicos especializados ni matronas. Aunque se había formado como partera, trabajaba principalmente como profesional de la salud generalista. A veces, se sentía poco preparada para tratar los problemas de salud materna de algunas mujeres y trasladaba sus casos a los hospitales.

«No tenía conocimientos suficientes para asesorarlas. No era capaz de determinar qué hacer para salvar sus vidas y las de sus bebés», expresa.

La partería en la República Democrática Popular Lao ha experimentado importantes cambios en las últimas décadas. En la década de 1980, la formación específica para la profesión se redujo y se integró en los programas de enfermería, lo que provocó la disminución del número de matronas cualificadas. Las enfermeras habitualmente prestaban sus servicios en medicina general, por lo que la experiencia en la atención a la salud materna disminuyó. Una evaluación realizada con el apoyo del UNFPA en 2008 reveló que cuatro de cada cinco profesionales de la salud tenían «competencias limitadas» para asistir a las mujeres durante el embarazo y el parto.

El gobierno de la República Democrática Popular Lao detectó la necesidad de abordar la elevada tasa de mortalidad materna del país y puso en marcha varias iniciativas para formar e incrementar el número de matronas en el país, lo que permitió mejorar la cobertura de los servicios y aumentar la demanda de servicios esenciales como el parto en centros de salud y la atención prenatal. En 2016, el Ministerio de Sanidad calificó de «gran logro» la formación y el despliegue de matronas comunitarias en todo el país.

«La muerte materna significa una gran pérdida en cualquier sociedad, pero es evitable y podemos combatirla mediante el fortalecimiento de la atención materna y la implicación de la comunidad para garantizar una maternidad segura», afirma Aphone Visathep, funcionaria del Ministerio de Salud

Con el apoyo del UNFPA, el número de parteras de la República Democrática Popular Lao pasó de menos de 100 a casi 500 a finales de 2012, un año después de que la población mundial alcanzara los 7 mil millones. Una década más tarde, el mundo ha añadido mil millones de habitantes a su población y el número de parteras de la República Democrática Popular Lao ha aumentado en más del triple.

La hija de Simmaly ha formado parte de esta expansión. Amina comenzó la formación de parteras en 2013 y se graduó un año y medio después. En 2015, ya trabajaba como partera en algunas de las comunidades de más difícil acceso del país. 

«Me alegré de que eligiera estudiar partería», dice Simmaly. «Estoy deseando ver cómo presta una atención de calidad para mejorar el bienestar de nuestra gente».

Simmaly ha vuelto a comprometerse con la profesión que ahora comparte con su hija. Tras decidir que había llegado el momento de actualizar su formación de matrona con los nuevos planes de estudio del país, Simmaly se graduó en 2022 y ahora trabaja como matrona exclusivamente. «Quiero salvar la vida de las madres y de los recién nacidos», afirma.

La importancia de las parteras para los próximos mil millones de personas

Las investigaciones indican que las parteras con formación y recursos pueden realizar alrededor del 90 por ciento de las intervenciones esenciales en materia de salud sexual, reproductiva, materna, neonatal y adolescente. Además, la cobertura universal de las intervenciones realizadas por matronas podría salvar 4,3 millones de vidas al año, según el informe del UNFPA sobre el Estado de las Parteras en el Mundo en 2021

Sin embargo, actualmente el número de matronas en el mundo está lejos de ser suficiente. El UNFPA colabora con más de 120 países para reforzar la calidad de la formación en partería y ampliar las políticas y los servicios de partería en todo el mundo. El UNFPA también brinda apoyo específico a los 39 países donde las tasas de mortalidad materna son más altas: se estima que contribuyó a evitar unas 66.400 muertes maternas entre 2010 y 2015. 

Y a medida que la población mundial sigue creciendo, parteras como Amina y Simmaly desempeñarán un papel fundamental en la prevención de las muertes maternas y en ayudar a una nueva generación a tener un comienzo lo más sano posible en este mundo.

«Espero que más personas tengan un mejor acceso a la información y a los servicios para que todas puedan disfrutar de una vida sana y ser felices», desea Amina. «Me siento esperanzada al ver que las madres y los recién nacidos se salvan y tienen buena salud, más que nunca».

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