La política de Japón para la cooperación al desarrollo cuenta con una estrategia de triple enfoque para la igualdad de género, basada en la promoción de los derechos de las mujeres, la creación de capacidad para que las mujeres y las niñas alcancen todo su potencial y el fomento de la igualdad en oportunidades de liderazgo y toma de decisiones. Como parte de estos objetivos, Japón está comprometido con poner fin a la violencia de género, fomentar la salud y los derechos sexuales y reproductivos, incluida la salud materna, y proteger los derechos humanos en crisis y situaciones de conflicto.
Las áreas específicas de colaboración con Japón incluyen: distribución de servicios de salud reproductiva para mujeres en áreas de conflicto, la prestación de espacios seguros en Oriente medio, esfuerzos para poner fin a la violencia de género, salud materna y neonatal, y atención obstétrica de emergencia en Oriente medio y África.