República Democrática del Congo

A pesar del alto el fuego declarado en la República Democrática del Congo, los frecuentes incumplimientos de los compromisos y el peligroso vacío de seguridad dejan a la población civil expuesta a los continuos ataques. 

En las provincias orientales de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur, la intensificación de los enfrentamientos armados ha obligado a decenas de miles de personas a abandonar sus hogares, mientras que los crecientes ataques con drones siembran el terror. La situación hace cada vez más difícil garantizar los partos seguros y prestar atención a las sobrevivientes de violencia sexual, ya que el acceso a estos y otros servicios esenciales de salud sexual y reproductiva permanece muy restringido. 

A estos desafíos se suma un brote de ébola que se está desarrollando en el este de la República Democrática del Congo, en zonas ya afectadas por el conflicto, los desplazamientos y la fragilidad de los sistemas de salud. Además de poner vidas en peligro, el brote está interrumpiendo los actuales servicios de salud materna y, como ocurre con todas las crisis, agravará el riesgo de sufrir violencia de género.

La violencia de género relacionada con el actual conflicto ha aumentado drásticamente y se han registrado altas tasas de explotación y coacción en las provincias orientales, impulsadas por la escasa protección en los campamentos de desplazados superpoblados, el hambre generalizada y la falta de oportunidades de subsistencia. 

El acceso humanitario se ve gravemente limitado debido a la inestabilidad actual. La asistencia también se ha visto obstaculizada por las restricciones burocráticas y los cierres bancarios en la ciudad de Goma, en Kivu del Norte, y las zonas circundantes, lo que ha provocado escasez de efectivo y un déficit crítico de medicamentos y suministros sanitarios. Si bien los esfuerzos humanitarios actuales siguen siendo esenciales, son insuficientes y se ven agravados por importantes problemas de financiación.

En respuesta al brote de ébola, el UNFPA está apoyando las medidas de prevención y control de infecciones en los centros de salud y trabajando para garantizar la continuidad de los servicios de salud reproductiva. Asimismo, el UNFPA colabora con las comunidades para sensibilizar sobre las medidas preventivas y contrarrestar la desinformación, además de ofrecer pruebas de detección y derivaciones para mujeres embarazadas y sobrevivientes de violencia de género de acuerdo con los protocolos contra el ébola. 

El UNFPA también trabaja con el gobierno y sus asociados para prestar asistencia vital a las mujeres y niñas desplazadas en todo el país. Se están distribuyendo medicamentos y suministros esenciales a los centros de salud, al tiempo que se han desplegado parteras y equipos móviles en los campamentos de desplazados a fin de garantizar el acceso a los servicios de salud materna, incluida la atención obstétrica y neonatal de emergencia. Se están estableciendo y apoyando espacios seguros para mujeres y niñas y se ha habilitado una línea de atención telefónica para conectar a las sobrevivientes de violencia de género con el apoyo médico, psicosocial y jurídico que necesitan. 

Actualizado el 16 de junio de 2026

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