El UNFPA trabaja en los países prioritarios para acelerar el acceso a la salud sexual y reproductiva y a los derechos reproductivos.

Todas las personas, en todas partes, se benefician cuando se empodera a las mujeres para mejorar su salud y conseguir mejores oportunidades educativas, económicas y cívicas. El UNFPA desempeña su labor en más de 150 países y territorios en los que vive la gran mayoría de la población mundial y prioriza los países que más lejos se encuentran de conseguir los tres resultados transformadores.

El nuevo sistema de clasificación de países

Los 119 países en que se implementan programas del UNFPA se clasifican en tres niveles en función de los siguientes indicadores:

  • necesidades de planificación familiar satisfechas con métodos modernos
  • razón de mortalidad materna
  • el índice de desigualdad de género
Nivel I: Estos 56 países aún no han alcanzado ninguno de los tres umbrales de los indicadores e incluyen países menos adelantados, sin litoral o de entornos humanitarios y poshumanitarios.
Nivel II: Estos 31 países en que se ejecutan programas del UNFPA han alcanzado solo 1 de los 3 umbrales de los indicadores relacionados con la planificación familiar, la salud materna o la igualdad de género.
Nivel III: Estos 32 países en que se ejecutan programas del UNFPA han alcanzado al menos 2 de los 3 umbrales de los indicadores. Si se realizan más actividades adaptadas para impulsar los objetivos de la CIPD, se acelerará el progreso.

Nota: Las fronteras, los nombres y las designaciones que aparecen en este mapa no comportan el respaldo o la aceptación oficiales de las Naciones Unidas. Existe una disputa entre los Gobiernos de la Argentina y el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte sobre la soberanía de las Islas Malvinas (Falkland Islands)

Hay dos programas multinacionales que cubren 36 pequeños Estados insulares en desarrollo del Pacífico y 23 del Caribe.

El nuevo sistema de asignación de recursos

El UNFPA adopta un nuevo enfoque de “tres dimensiones, dos ajustes y un mínimo”.

Es decir, el total de recursos ordinarios que recibe un país depende de tres dimensiones clave, ajustadas en función del tamaño de la población y los ingresos, y se basa en un monto mínimo igualitario de 500.000 dólares para cada programa para el país. Las tres dimensiones son 1) la distancia hasta alcanzar los tres resultados transformadores, 2) la desigualdad en materia de salud y 3) la vulnerabilidad. Los dos ajustes reflejan el tamaño de la población y el nivel de vida de las personas. Finalmente, el mínimo uniforme para cada programa para el país garantiza el apoyo mínimo esencial.

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