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Las mujeres de Guinea-Bissau se pronuncian en contra de la mutilación genital femenina: “Tengo suerte de estar viva”

Djenabu Sano trabaja con el UNFPA en 20 comunidades hablando sobre los peligros de la mutilación genital femenina. Ella sufrió una hemorragia en los cuatro partos debido a haber sido objeto de la práctica nociva cuando era más joven. © Aleke Ogbada Junior/UNFPA Guinea-Bissau
  • 13 de septiembre de 2023

BURUNTUMA, Guinea-Bissau – “En mi cuatro partos tuve una hemorragia”, afirmó Djenabu Sano, de 39 años, al reflexionar sobre las consecuencias de la mutilación genital femenina en los nacimientos de sus hijos.

“No quiero que lo que he sufrido les pase a otras mujeres y niñas. Mi caso me hizo reflexionar sobre la necesidad de sensibilizar a los demás mujeres y salvar vidas”.

En Buruntuma, en la región oriental de Gabú de Guinea-Bissau, la Sra. Sano encabeza los esfuerzos de su comunidad para abolir la mutilación genital femenina. Gabú tiene una de las tasas más altas en el país (alrededor del 96 por ciento de la población femenina ha sido sometida a esta práctica nociva) por lo que la Sra. Sano habla con vecinos y líderes religiosos y tradicionales para crear conciencia sobre los peligros que esta representa.

“Intento comprender las percepciones de las personas, al tiempo que destaco las consecuencias perjudiciales que tuvo en mi propia vida”, explicó al UNFPA, el organismo de las Naciones Unidas que tiene a su cargo los asuntos relacionados con la salud sexual y reproductiva.

La mutilación genital femenina implica lesionar o extirpar los genitales femeninos por razones ajenas a la medicina. Es una práctica perpetuada y arraigada en normas de género sesgadas, y puede conducir a complicaciones graves de salud, tales como infecciones graves, dolor crónico, depresión, infertilidad y muerte. La mutilación genital femenina ha sido reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos.

Aunque se criminaliza en Guinea-Bissau desde 2018, se sigue practicando en muchas comunidades, principalmente por razones culturales y religiosas, a menudo arraigadas en la condición inferior de las mujeres y las niñas, como la idea de que sus cuerpos deben “repararse” para que puedan casarse.

Un grupo de personas sentadas en círculo escuchan a una oradora.
Miembros de la comunidad de la Sra. Sano, en Buruntuma, en la región oriental de Gabú de Guinea-Bissau, escuchan mientras esta se pronuncia en favor de la abolición de la mutilación genital femenina. © Aleke Ogbada Junior/UNFPA Guinea-Bissau

Agentes de cambio para poner fin a la mutilación genital femenina

La Sra. Sano imparte clases de alfabetización y maneja su propio negocio, pero manifestó sentirse muy contenta al dedicar tiempo a su tercera labor: abogar por poner fin a la mutilación genital femenina, un papel que ha desempeñado durante 10 años. También capacita a otras defensoras en otras 20 comunidades.

Su enfoque no implica reprender, sino escuchar. Organiza diálogos comunitarios apoyados por el programa conjunto del UNFPA y el UNICEF para eliminar la mutilación genital femenina, prestando especial atención a los ancianos religiosos y tribales, que a menudo son clave para ganarse a otros miembros de la comunidad.

“Al organizar un diálogo comunitario, debemos tener en cuenta que hay agentes invisibles del poder que pueden estar escuchando e informando a los líderes religiosos y tradicionales, quienes luego deciden sobre el nivel de aceptación o resistencia”, explicó la Sra. Sano.

Hay muchos desafíos en este trabajo, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando es difícil viajar, y durante el período de cosecha de anacardos, cuando las personas tienen menos tiempo para dedicarse a otras actividades. No obstante, nuestra labor está marcando la diferencia.

Los líderes religiosos y tradicionales de Guinea-Bissau se han convertido en defensores a favor de la eliminación de la mutilación genital femenina, y se han dedicado a informar y preparar a sus comunidades para que abandonen esta práctica nociva. Ellos y otros defensores y defensoras, como la Sra. Sano, están enseñando a las y los jóvenes a aceptar el cambio como futuros padres. Por otra parte, cada vez se reconoce más que el problema no es simplemente de daño físico, sino también un problema de desigualdad de género.

El año pasado, en Guinea-Bissau, el UNFPA lanzó cuatro clubes de hombres y niños a fin de promover un cambio de comportamiento respecto de los estereotipos y prejuicios de género. Más de 140 jóvenes recibieron capacitación en aspectos legales relacionados con poner fin a la mutilación genital femenina. Del mismo modo, se va desvaneciendo el estigma en torno a hablar de los cuerpos de las mujeres.

“Hoy en día, los líderes religiosos y tradicionales hablan abiertamente de la mutilación genital femenina, lo que antes era tabú”, explicó Fatumata Djalo durante un diálogo en el sector de Buruntuma. “En el pasado, las mujeres ni siquiera participaban en tales reuniones en presencia de sus maridos”. 

Dos mujeres de pie.
En la región de Gabú, donde las Sras. Sano y Djalo trabajan juntas, la prevalencia de la mutilación genital femenina es del 96 %, a pesar de ser una práctica prohibida. © Aleke Ogbada Junior/UNFPA Guinea-Bissau

Los líderes locales muestran el camino

Más de 200 millones de mujeres y niñas vivas han sufrido mutilación genital femenina. Este año se espera que el número de mujeres y niñas sometidas a esta práctica aumente a medida que los conflictos, el cambio climático, el aumento de la pobreza y la desigualdad dificultan los esfuerzos dirigidos a eliminar esta práctica.

Dado que más de la mitad de las mujeres y niñas de 15 a 19 años en Guinea-Bissau han sufrido la mutilación genital femenina, el UNFPA está fortaleciendo la capacidad de las y los actores locales para abogar mejor en todos los niveles, desde el nivel comunitario hasta el de las y los responsables de la toma de decisiones.

Hablando del impacto potencialmente mortal que la práctica tuvo en ella, la Sra. Sano expresó: “Tengo la suerte de estar viva, algunas pueden no haber tenido el mismo destino”.

 

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