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Garantizando partos seguros en una crisis humanitaria en Maguindanao

29 Agosto 2019
Author: UNFPA
Samama charla con Taguy en una clínica local de la región afectada por el conflicto en Maguindanao. © UNFPA Philippines/Kim Ian Tiu
Samama charla con Taguy en una clínica local de la región afectada por el conflicto en Maguindanao. © UNFPA Philippines/Kim Ian Tiu

MAGUINDANAO, Filipinas –Suraida Taguy, de 30 años, estaba embarazada de nueve meses en julio, cuando en conflicto le desplazó a ella y a su familia de su pueblo de la provincia de Maguindanao, al sur de Filipinas. Cuando se puso de parto, fue llevada de urgencia desde el centro de evacuación a una clínica cercana, donde dio a luz de manera segura a su sexto bebé.

"El conflicto armado es una parte de nuestras vidas", Tugay declaró después a UNFPA.

Pese a las dificultades, ella sabe que pudo haber sido mucho peor. Ya perdió a dos niños durante el parto.

Hoy, Tugay su recién nacido tienen buena salud.

Cuando la crisis llega durante el embarazo

El conflicto abierto ha afectado a 20,000 familias en las cuatro provincias filipinas de Maguindanao, Lanao del Sur, Sulu and Basilan, de acuerdo a la última actualización del Ministerio de Servicios Socialas de la Región Autónoma Bangsamoro en Mindanao Musulmán (BARMM, siglas en inglés). Esto incluye a muchas mujeres que necesitan servicios de salud materna.

El UNFPA estima que podría haber hasta 1.800 mujeres embarazados entre los desplazados, de las cuales se espera que 600 den a luz en los próximos tres meses. Se cree que más de 1.100 mujeres han tenido partos en los últimos tres meses. Estas mujeres necesitan un amplio rango de servicios esenciales, incluidos cuidados antenatales, servicios de parto seguro, sanidad posparto, apoyo nutricional y suministros de higiene.

"Estamos trabajando para garantizar que las mujeres embarazadas y lactantes tengan higiene y nutrición apropiadas, así como acceso a servicios de salud reproductive que pueden salvarles la vida como cuidados obstétricos de emergencia y asistencia cualificada en el parto," dijo la doctora Elizabeth Samama, una funcionaria de salud con la Oficina Integrada de Salud Provincial de Maguindanao.

Dr. Samama aims for zero maternal deaths in the future despite the conflict
in Maguindanao. © UNFPA Philippines/Kim Ian Tiu

"Es realmente penoso lo que tienen que pasar las mujeres embarazadas y lactantes en estas emergencias. A medida que continúa el desplazamiento, se enfrentan a condiciones que ponen en peligro sus vidas", explicó. "A mí lo que me preocupa es mantenerlas a salvo".

Trabajando juntos

UNFPA, en cooperación con el Ministerio de Salud del BARMM y con asistencia del Gobierno de Australia, ha distribuido 1.800 kits de parto limpio con suministros esterilizados como cuchillas, hojas de plástico, guantes y otros productos esenciales para asistir partos seguros.

"Estos kits de parto limpio han sido una gran ayuda para reducir la incidencia de infecciones durante el parto en madres y bebés", explicó Samama.

Taguy se mostró de acuerdo: "Los necesitábamos desesperadamente".

"Estos suministros y equipamiento han contribuido a reducir las muertes y las infecciones maternas", dijo Samama. "Ya estamos viendo menor incidencia de tétanos neonatal y sepsis".

También se han distribuido kits de dignidad, que contienen materiales de higiene básicos como compresas, bragas, jabón y champú.

Preparación

Pero afrontar la crisis humanitaria no es suficiente, dijo Samama.

La comunidad y los socios también deben centrarse en los preparativos – incluyendo el pre-posicionamiento de suministros salvavidas como parte de los esfuerzos para reducir el riesgo de desastres – así como aumentar la resiliencia y fortalecer los sistemas sanitarios. Los necesidades de desarrollo están interconectadas con las necesidades humanitarias y de construir la paz de la región.

Pese a todo ha habido progreso, lo cual da esperanza de cara al futuro a los funcionarios de salud como Samama.

"Nuestro objetivo es cero muertes maternas en los próximos años", dijo.

                                                                                                                    – Mario Villamor