Afganistán: Permanecer y apoyar a mujeres y niñas

El mundo ha leído los titulares y visto las fotos de la situación política en rápida evolución. La inestabilidad de la situación se evalúa constantemente, ya que la seguridad del personal y de los asociados es una prioridad. 

Los últimos trastornos políticos y sociales han agravado la crisis humanitaria provocada por décadas de conflicto, fenómenos meteorológicos extremos y la pandemia de COVID-19. Se estima que 18,4 millones de personas necesitan asistencia humanitaria y la crisis actual amenaza con privar a las mujeres y las niñas del acceso a los servicios básicos de protección y salud reproductiva.

Si bien hay muchas incógnitas, esto es lo que no está en duda: Afganistán ha logrado progresos para aumentar la libertad y los derechos y la reducción drástica de la mortalidad materna con un mayor acceso a la atención especializada antes, durante y después del parto, y esto no debe borrarse ni erosionarse. 

El UNFPA, junto con sus asociados en la ejecución, está trabajando para garantizar el acceso a servicios de salud reproductiva que salvan vidas en comunidades, pueblos, distritos y campamentos. En la actualidad, el UNFPA presta apoyo a 171 centros de salud familiar, que siguen prestando servicios de salud materna en zonas remotas. Treinta y siete centros de protección familiar ubicados en hospitales públicos provinciales y distritales brindan servicios de asesoramiento psicosocial y de salud gratuitos y confidenciales a las y los sobrevivientes de la violencia. Cinco equipos móviles de salud prestan servicios de salud reproductiva, materna, neonatal, infantil y adolescente. La Línea de Ayuda a Parteras del UNFPA está prestando apoyo a distancia a las parteras para que ayuden a las mujeres a dar a luz de manera segura. Entretanto, las salas y las líneas directas de salud juveniles están proporcionando servicios e información de salud a las y los jóvenes. 

Guiado por los principios humanitarios de humanidad, neutralidad, imparcialidad e independencia, el UNFPA tiene el compromiso de cumplir sus objetivos en Afganistán, con nuestra respuesta basada en nuestra misión de defender los derechos de las niñas y las mujeres, que deben formar parte de cualquier respuesta humanitaria.