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Refugiados ucranianos encuentran atención vital y una red de apoyo en el hospital moldavo

Two women stand side-by-side in an intensive care unit for newborns at the Gheorghe Paladi hospital.
Alina visita la unidad de cuidados intensivos donde su hijo Mark se recuperó en el hospital Gheorghe Paladi. © UNFPA Moldova
  • 19 de marzo de 2024

Chișinău, República de Moldova – Para Alina, el hospital Gheorghe Paladi en Chișinău, la capital moldava, ha significado muchas cosas: refugio, supervivencia, y ahora, solidaridad y apoyo.

El año pasado, la invasión rusa a gran escala de Ucrania llevó a la fotógrafa de 24 años, embarazada en ese momento de su segundo hijo, de su ciudad natal de Odessa a Chișinău. Después de su viaje transfronterizo, en enero de 2023, Alina entró en labor de parto, poco más de seis meses después de su embarazo.

Al conversar con el UNFPA, el organismo de salud sexual y reproductiva de las Naciones Unidas, después de dar a luz reveló que su “mayor deseo para el Año Nuevo es que mi bebé respire; que siga respirando”.

Alina se mudó al hospital Gheorghe Paladi, apoyado por el UNFPA, durante tres meses mientras su hijo recién nacido se recuperaba en la unidad de cuidados intensivos del centro. “Recuerdo que mi bebé era del tamaño de la palma de mi mano”, agregó.

Durante su estancia, Alina recibió atención postnatal y vio a un psicólogo. También conoció a otras madres de bebés prematuros, quienes más tarde formaron una red de apoyo que se mantiene activa hasta el día de hoy.

“Todas estamos agradecidas porque ninguna madre perdió a su recién nacido en el hospital durante nuestra estancia allí”, remarcó Alina. 

Salvar vidas desde el principio

Hay más de 116.000 refugiados ucranianos actualmente en la República de Moldova. Para ayudarlos a ellos y a sus familias, el UNFPA ha suministrado a siete centros perinatales y dos hospitales especializados con equipo vital, incluidas unidades de cuidados intensivos de última generación.

“Las inversiones en atención perinatal han tenido un impacto inmenso en la salud materna y neonatal”, declaró la Dra. Liviu Sărăteanu, jefa de la sala de maternidad del hospital Gheorghe Paladi. “No se pueden salvar vidas sin equipos modernos; ahora nuestras unidades están equipadas para manejar incluso los casos más críticos.

El estrés de la guerra y el desplazamiento ha aumentado el riesgo de labor de parto prematura para las mujeres ucranianas. Desde el comienzo de la crisis, los hospitales y centros de salud apoyados por el UNFPA han garantizado más de 23.000 partos seguros y han ayudado a mejorar la tasa de supervivencia de las madres y los recién nacidos que enfrentan complicaciones urgentes.

En un esfuerzo crucial para las mujeres refugiadas como Alina, muchas de las cuales se vieron obligadas a huir de Ucrania sin sus maridos y sus familias, y a enfrentar solas los desafíos de la nueva maternidad, la atención es integral y gratuita.

“Las mujeres que llegan a nuestro hospital a menudo se ven abrumadas por sus experiencias recientes durante la guerra”, apuntó la Dra. Sărăteanu al UNFPA en 2023. “Es importante mostrar empatía y paciencia y reconocer las cargas emocionales que estas mujeres llevan junto con el trauma físico y el dolor”.

Dando vuelta a la página

Alina sufrió durante su estancia en el hospital Gheorghe Paladi el año pasado. Sola en un país nuevo para ella, se vio obligada a ser pilar de apoyo para su familia mientras enfrentaba desafíos desgarradores.

“Yo fui el apoyo de todos”, dijo. “Mi mamá, mi papá y mi hermana siempre lloraban cuando hablábamos por teléfono. Estaban estresados por la guerra, por su nieto prematuro y su salud y bienestar”. 

“Yo me preguntaba: ‘¿quién me consolará?’” añadió.

Hoy en día, encuentra fuerza y comprensión en la red de apoyo que formó con otras madres en el hospital Gheorghe Paladi. Alina también asiste a sesiones de asesoramiento para apoyar y fortalecer su salud mental.

Teniendo en cuenta a madres como Alina, el UNFPA ha establecido 32 espacios seguros y ha desplegado 11 equipos móviles de salud en toda Moldova para ofrecer atención psicosocial y asesoramiento.

A las madres de recién nacidos en estado crítico, aconseja, “den prioridad a su salud mental”.

“Busquen atención psicológica desde el principio porque es importante mantenerse positivo y fuerte, al menos frente a sus recién nacidos”, manifestó al hablar con el UNFPA. “Ellos lo sienten y tienen que saber que pensamos que todo va a salir bien”.

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