CIPD25: igualdad de género, componente necesario para "desbloquear el potencial de un país"

26 Febrero 2019
Una joven madre recibe servicios de salud sexual y reproductiva en un dispensario en Kashikanwa. © UNFPA/Chiara Frisone
Una joven madre recibe servicios de salud sexual y reproductiva en un dispensario en Kashikanwa. © UNFPA/Chiara Frisone

"Vi la vergüenza reflejada en el rostro de mi madre cuando le hice preguntas sobre la sexualidad y las relaciones con los muchachos", cuenta Cecile Nshimirimana*, estudiante en Buyumbura, capital de Burundi. 

Carente de información o servicios para protegerse de un embarazo involuntario, acabó embarazada, una y otra vez. "Algunos días, pienso cómo pude haber evitado quedar embarazada una y otra vez si hubiera tenido la información y los medios necesarios para protegerme".

Las niñas solteras que quedan embarazadas a menudo se ven obligadas a abandonar la escuela o a casarse temprano, incluso siendo menores de edad. O, si son como la Sra. Nshimirimana, podrían recurrir a un aborto inseguro. "Temí por mi vida cuando (en una ocasión) estaba oscuro y el doctor apenas tenía dos velas para iluminar (la sala)", recuerda.

La igualdad de género para un futuro mejor

Ninguna mujer o niña debe arriesgar su vida en la búsqueda de su futuro. 

"La igualdad de género trata sobre desbloquear todo el potencial de un país, pero la igualdad de género también es un derecho humano", Ine Eriksen Søreide, ministra noruega de Asuntos Exteriores, adelantó ayer en una declaración ante el Consejo de Derechos Humanos.

Ine Eriksen Søreide, ministra de Relaciones Exteriores de Noruega, reflexionó acerca de la
importancia de la CIPD. UN Photo por Violaine Martin

Hace veinticinco años, 179 gobiernos convinieron en esto. En 1994, en la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD), los líderes mundiales acordaron que los derechos humanos y los derechos de las mujeres —en particular, el derecho a tomar sus propias decisiones sobre la reproducción— son esenciales no sólo para el bienestar individual sino también para el bienestar de las comunidades, las economías, los países y del mundo. 

Sin embargo, con demasiada frecuencia estos derechos no se ejercen. Más de 200 millones de mujeres de los países en desarrollo desean evitar el embarazo, y sin embargo no usan métodos de planificación familiar seguros y fiables. Millones de niñas como la Sra. Nshimirimana terminan embarazadas. Algunas son empujadas al matrimonio como niñas casadas. Otras se convierten en madres solteras adolescentes, y otras incluso enfrentan los peligros del aborto en condiciones de riesgo, una de las principales causas de muerte materna.

Estas situaciones han tenido un terrible costo para las sociedades. Las comunidades y los países se están perdiendo el trabajo y el ingenio de generaciones enteras de mujeres y niñas.

Para garantizar el desarrollo sostenible, el mundo debe asegurar la igualdad de género y todos los derechos que esta conlleva, incluido el derecho a decidir libremente sobre su futuro reproductivo. 

"Desbloquear todo el potencial de un país"

"La igualdad de género trata sobre desbloquear todo el potencial de un país, pero la igualdad de género también es un derecho humano", Ine Eriksen Søreide, ministra noruega de Asuntos Exteriores, adelantó ayer en una declaración ante el Consejo de Derechos Humanos.

"Incluye el derecho a participar en la sociedad, a la educación y al trabajo; incluye poder elegir pareja y elegir si o cuándo tener hijos".

Este año, el mundo es testigo del 25.º aniversario de la CIPD, y la comunidad internacional se está movilizando para comprometerse nuevamente con su Programa de Acción. 

"Fue un innovador documento en 1994, y sigue siéndolo hoy en día", afirmó la Sra. Søreide.

En noviembre, los líderes mundiales, la sociedad civil, grupos de mujeres y otros volverán a reunirse en una cumbre de alto nivel que tendrá lugar en Nairobi, para abrir una nueva vía de avance que garantice estos derechos para todas. 

Dar poder a los jóvenes

Hoy, la Sra. Nshimirimana es miembro del Centro Juvenil de Kamenge, un centro patrocinado por el UNFPA donde las y los jóvenes puedan aprender sobre su salud sexual y reproductiva y recibir remisiones a servicios de salud adaptados a las necesidades de los adolescentes, y hace un llamamiento para que todos, padres, líderes y jóvenes, aborden estos temas sin vergüenza. 

"¿Cómo podemos adoptar un comportamiento responsable con respecto a la sexualidad si nadie, ni siquiera nuestros padres, puede analizarla abiertamente con nosotros?". 

*Se cambió el nombre para proteger la privacidad