Preguntas frecuentes sobre el matrimonio infantil

Preguntas frecuentes sobre el matrimonio infantil

Febrero 2018

¿Qué es el matrimonio infantil?
¿Por qué se produce el matrimonio infantil?
¿Es muy frecuente el matrimonio infantil?
¿Dónde se produce el matrimonio infantil?
¿Qué edad tienen los niños implicados en el matrimonio infantil?
¿Cuál es la diferencia de edad habitual entre una novia infantil y su marido?
¿Alguna vez los niños contraen matrimonio siendo niños?
¿Qué consecuencias tiene el matrimonio infantil?
¿Es legal el matrimonio infantil?
¿Resulta desconsiderado interferir en las tradiciones religiosas o culturales relacionadas con el matrimonio infantil de los demás países?
¿Cómo se puede poner fin al matrimonio infantil?
¿Cuál es la diferencia entre matrimonio infantil, matrimonio precoz y matrimonio forzado?
¿Qué relación tienen los embarazos adolescentes con el matrimonio infantil?

¿Qué es el matrimonio infantil?

El matrimonio infantil es un matrimonio en el que uno o ambos cónyuges son menores de 18 años. Aunque esta definición suena un poco simple, las realidades del matrimonio infantil pueden resultar complicadas. Ambas palabras, "matrimonio" e "infantil" se interpretan a veces de forma diferente.

La definición reconocida internacionalmente de un niño (que recoge la Convención internacional sobre los derechos del niño, uno de los tratados más respaldados y ratificados universalmente de la historia) es “todo ser humano menor de dieciocho años de edad”. Esta es también la definición legal que se utiliza en casi todo el mundo.

Sin embargo, en una pequeña parte de países se llega a la edad adulta o "mayoría de edad" antes de los 18 años. (La Convención internacional sobre los derechos del niño hace una excepción para las leyes nacionales que reconocen una mayoría de edad más temprana). Algunos países y culturas consideran la edad adulta una condición que se alcanza cuando se contrae matrimonio; por ejemplo, los países en los que la mayoría de edad se considera a partir de los 18 años y cualquier mujer casada debe ser mayor de edad. Otros países tienen una edad mínima superior para contraer matrimonio, como Nepal, donde la ley requiere que las personas tengan como mínimo 20 años para contraer matrimonio.

El concepto de matrimonio también varía: puede ser formal o informal, regido por el derecho civil, el derecho común o el derecho religioso, o simplemente puede ser una práctica consuetudinaria. En muchas partes del mundo, por ejemplo, los matrimonios pueden reconocerse por la comunidad sin un registro legal. Los matrimonios pueden celebrarse con una ceremonia o es posible que no haya ni ceremonia ni acción legal. En los países en los que el derecho civil no permite el matrimonio polígamo, el segundo y el tercer matrimonio se celebran a menudo sin un registro formal.

Los estudios más importantes intentan justificar esta variación cuando valoran el matrimonio infantil. Las Encuestas agrupadas de indicadores múltiples y las Encuestas demográficas de salud, por ejemplo, recopilan información sobre la fecha y la edad en las que una mujer y un hombre empezaron a vivir con su primer cónyuge o pareja.

En definitiva, estas definiciones distintas no suponen grandes diferencias para la seguridad y la salud de un niño. El matrimonio infantil es una violación de los derechos humanos grave que amenaza directamente las vidas, la salud, la seguridad y la educación de las niñas y los niños y limita sus perspectivas de futuro.

¿Por qué se produce el matrimonio infantil?

Puede resultar difícil imaginar por qué alguien quisiera casar a su hijo. Sin embargo, para millones de personas, el matrimonio infantil puede parecer la mejor opción, o la única.

Las hijas a menudo se consideran cargas o mercancías debido a la generalizada desigualdad de género. Los padres pobres a menudo creen que el matrimonio garantizará un futuro a su hija si hacen responsable al marido o a su familia de su cuidado. Esto podría ocurrir cuando los padres se enfrentan a dificultades económicas o cuando las niñas se ven forzadas a dejar la escuela debido a la pobreza u otras circunstancias. En los lugares en los que la familia de la novia paga una dote a la familia del novio, las novias más jóvenes normalmente imponen dotes más pequeñas, lo que crea un incentivo para que los padres casen a sus hijas de forma temprana. En los lugares en los que la familia del novio paga un precio por la novia, los padres que se encuentran en circunstancias difíciles pueden casar a sus hijas para obtener una fuente de ingresos.

Los padres, especialmente en las crisis humanitarias, a menudo consideran el matrimonio una forma de proteger a sus hijas de la violencia sexual. Se sabe que las tasas de matrimonio infantil han aumentado durante el caos de la guerra, puesto que las familias sufren inestabilidad económica y miedo a la violencia. Sin embargo, el matrimonio infantil provoca que las niñas experimenten unos niveles elevados de violencia sexual, física y emocional por parte de su pareja.

Aunque la mayoría de embarazos adolescentes en el tercer mundo tiene lugar entre niñas que ya están casadas, en algunos lugares, los embarazos adolescentes llevan a los padres a casar a sus hijas. Esto se produce tanto en los países ricos como en los pobres donde las comunidades consideran que el embarazo fuera del matrimonio es vergonzoso. Las niñas pueden verse forzadas a casarse con los violadores para librar a sus familias del estigma relacionado con el embarazo fuera del matrimonio.

Además, no todos los matrimonios infantiles son el resultado de las decisiones de los padres o los tutores. A menudo, los adolescentes deciden casarse con su pareja. Estos matrimonios pueden suponer una forma de ejercer la independencia, dejar el hogar o escapar de circunstancias difíciles, como la pobreza extrema o la violencia doméstica. Las restricciones en la sexualidad de los adolescentes fuera del matrimonio también puede llevar a algunos adolescentes a considerar el matrimonio la única vía para ser sexualmente activos.

En la mayoría de los casos, el matrimonio infantil es el resultado de las niñas y las familias que tienen pocas opciones. Extraordinariamente, cuando los jóvenes tienen alguna opción, contraen matrimonio más tarde.

¿Es muy frecuente el matrimonio infantil?

En realidad, el matrimonio infantil es muy frecuente.

Nuevos datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), publicados en febrero de 2018, indican que cada año 12,6 millones de niñas contraen matrimonio antes de cumplir los 18 años. Esto representa una media de 34 500 niñas cada día.

En el tercer mundo, el 26,7 por ciento de las mujeres jóvenes han sido novias infantiles. El matrimonio infantil también se practica en los países desarrollados.

El matrimonio infantil es más frecuente en África Occidental y central, donde más de cuatro de cada diez niñas se casaron antes de los 18 años (se calcula que una de cada siete se casaron antes de los 15). Aunque África Subsahariana aun tiene algunas de las tasas más elevadas de matrimonio infantil, el Sur de Asia alberga el mayor número de novias infantiles.

Hay buenas noticias: las tasas de matrimonio infantil mundiales están descendiendo lentamente. En torno al año 2000, una de cada tres mujeres entre los 20 y los 24 años afirmaba haber contraído matrimonio siendo niñas. En el 2015, esta cifra era de solo una de cada cuatro. El mayor progreso se ha experimentado con el retraso del matrimonio entre las niñas menores de 15 años. Las tasas de matrimonio infantil antes de los 15 años disminuyeron del 11 por ciento en el año 2000 al 8 por ciento en el año 2015. 

Sin embargo, el progreso ha sido irregular y el matrimonio infantil no disminuye tan rápido como debería. Puesto que el crecimiento de la población en las regiones en las que el matrimonio infantil prevalece, como el África Occidental y central, la tasa de disminución es lenta y el número total de matrimonios infantiles se prevé que aumente en 2030. Para cambiarlo, debemos acelerar nuestras acciones para poner fin al matrimonio infantil. 

¿Dónde se produce el matrimonio infantil?

El matrimonio infantil tiene lugar en todo el mundo.

Incluso sucede en los países desarrollados, como los Estados Unidos o el Reino Unido. Muchas personas suponen que cuando se produce el matrimonio infantil en los países ricos solo implica a las comunidades de inmigrantes. Esto no es así. Se sabe que el matrimonio infantil tiene lugar en una amplia gama de comunidades, etnicidades y religiones.

Sin embargo, ese tipo de matrimonio es mucho más frecuente en el tercer mundo porque uno de los principales factores determinantes es la pobreza.

Las tasas más elevadas de matrimonio infantil tienen lugar en África Occidental y central, donde más de cuatro de cada diez niñas se casaron antes de los 18 años. Desde el punto de vista numérico, el Sur de Asia alberga el mayor número de novias infantiles.

¿Qué edad tienen los niños implicados en el matrimonio infantil?

Los niños pueden contraer matrimonio a cualquier edad. Las edades más frecuentes en las que los niños contraen matrimonio son los 15, los 16 y los 17 años.

Los matrimonios que tienen lugar antes de los 15 años se consideran "matrimonios muy precoces". Estos matrimonios tienen una repercusión especialmente negativa en las niñas, puesto que se interrumpe su educación más temprano y se pone en peligro su salud de forma más intensa. La prevalencia de estos matrimonios varía según el país. UNFPA ha descubierto que los matrimonios muy precoces representaban como mínimo el 30 por ciento de los matrimonios infantiles en 14 de los 37 países menos desarrollados. 

En algunos casos, los niños tienen solo cinco años cuando contraen matrimonio, aunque eso es muy poco habitual. Las novias y novios extremadamente jóvenes a veces contraen matrimonio solo mediante una ceremonia, pero viven con sus padres hasta que llegan a la adolescencia.

Es mucho más habitual que los niños contraigan matrimonio durante o después de la pubertad.

En los casos en los que los padres se encuentran bajo una gran presión para casar a sus hijas (por ejemplo, aquellos que viven en extrema pobreza o en situaciones de conflicto), se han celebrado matrimonios entre niñas de 11 o 12 años porque se considera que las niñas están listas para el matrimonio y se encuentran en riesgo de sufrir violencia sexual.

¿Cuál es la diferencia de edad habitual entre una novia infantil y su marido?

Los niños que contraen matrimonio (que principalmente son niñas) tienden a tener cónyuges que son mucho mayores. En este caso, las niñas normalmente son más vulnerables y menos capaces de defender sus necesidades y deseos.

Las Encuestas demográficas y de salud (herramientas para recopilar información demográfica y de salud importante) realizan un seguimiento de las diferencias de edad entre las niñas y sus cónyuges. Esta información se utiliza como uno de los factores para evaluar el bienestar de las niñas en una comunidad.

Sin embargo, los matrimonios infantiles no siempre son uniones entre niñas y hombres mucho mayores. En algunas comunidades, es habitual desposar a niñas y niños de edades similares.

¿Alguna vez los niños contraen matrimonio siendo niños?

Aunque la gran mayoría de matrimonios infantiles implican a niñas, los niños también pueden contraer matrimonio.

UNFPA ha descubierto que, en los 82 países en vías de desarrollo de los que constan datos, la prevalencia del matrimonio infantil es significativamente inferior para los niños que para las niñas. Solo 1 de cada 25 niños (el 3,8 por ciento) contraen matrimonio antes de cumplir los 18 años, mientras que el matrimonio antes de los 15 años es prácticamente inexistente en los niños (0,3 por ciento). Solo hay 10 países que tengan una prevalencia del matrimonio infantil para los niños de más del 10 por ciento (por ejemplo, el 16 por ciento en Madagascar, el 13 por ciento en la República Centroafricana y la República Popular Democrática de Laos, el 12 por ciento en Comoras y el 11 por ciento en Nepal).  

Las tasas de matrimonio infantil entre los niños son muy bajas incluso en los países en los que el matrimonio infantil entre las niñas es relativamente elevado. 

¿Qué consecuencias tiene el matrimonio infantil?

El matrimonio infantil debilita los derechos humanos de los niños y desbarata sus vidas y sus oportunidades de futuro.

En el nivel más básico, niega a los niños el derecho de elegir, con el consentimiento libre y pleno y sin coerción o miedo, con quién casarse y cuándo. Esta es una de las decisiones más importantes de la vida.

Y tiene consecuencias adicionales. Las novias infantiles tienen más probabilidades de quedarse embarazadas antes de que sus cuerpos maduren, lo que aumenta los riesgos de muerte y morbilidad materna y del recién nacido. En los países en vías de desarrollo, nueve de cada diez partos de chicas adolescentes se producen dentro de un matrimonio o unión. En estos países, en los que el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva por lo general es bajo, las complicaciones del embarazo y el parto pueden ser mortales. De hecho, a escala mundial, estas complicaciones son la principal causa de muerte en chicas adolescentes.

Los niños que contraen matrimonio también son vulnerables a las enfermedades de transmisión sexual (ETS), como el VIH. Una de las causas de este problema es el hecho de que las niñas que han abandonado la escuela son más vulnerables al matrimonio infantil y tienen menos probabilidades de disponer de información sobre cómo protegerse de las ETS y del embarazo no planificado.

Las novias infantiles son especialmente vulnerables a los abusos. Son menos capaces de defenderse y de escapar de las relaciones abusivas. Las enfermedades mentales son habituales entre las novias infantiles, por ejemplo, debido a su experiencia en materia de violencia. Las niñas que contraen matrimonio jóvenes también tienen más probabilidades de pensar que golpear a la esposa está justificado que las mujeres que contraen matrimonio más adelante. 

Las niñas casadas no suelen inscribirse a la escuela y asumen responsabilidades domésticas significativas. Esto limita su potencial futuro y dificulta que sus familias puedan escapar de la pobreza.

La falta de educación y empoderamiento también implica que las mujeres sean menos capaces de defender el bienestar de sus propios hijos. Los hijos de las novias infantiles tienen tasas de mortalidad más elevadas, peores resultados nutricionales y tienden a tener un nivel educativo inferior.

Además, el matrimonio infantil cobra un precio muy elevado a las comunidades, la mano de obra y las economías, y la pérdida se arrastra durante generaciones.

¿Es legal el matrimonio infantil?

El matrimonio infantil está prohibido en casi todo el mundo.

Dos de los acuerdos en materia de derechos humanos más ampliamente respaldados del mundo, la Convención internacional sobre los derechos del niño (CRC) y la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), abordan el matrimonio infantil. La CRC establece la definición de un niño acordada internacionalmente, así como el derecho de los niños a la salud, la educación, la protección de la violencia y la protección de la explotación y el abuso sexuales, todos ellos infringidos por el matrimonio infantil. La CEDAW afirma de manera inequívoca: "No tendrán ningún efecto jurídico el compromiso matrimonial y el matrimonio de niños y se adoptarán todas las medidas necesarias, incluso de carácter legislativo, para fijar una edad mínima para la celebración del matrimonio y hacer obligatoria la inscripción del matrimonio en un registro oficial". Juntos, estos tratados se han firmado o ratificado por todos los países excepto uno.

Sin embargo, existen algunas legislaciones nacionales que permiten interpretaciones distintas del principio acordado. Muchos países permiten excepciones con el consentimiento de los padres o en virtud del derecho religioso o consuetudinario.

Incluso en los lugares en los que el matrimonio infantil está claramente prohibido desde el punto de vista legal, la ejecución puede resultar complicada por el hecho de que hay muchos matrimonios infantiles, y muchos matrimonios en general, que no están legalmente registrados.

UNFPA trabaja con los gobiernos para defender unas legislaciones, políticas y mecanismos de ejecución más sólidos para poner fin al matrimonio infantil. UNFPA también trabaja con los hombres, las mujeres y los jóvenes, incluidas las adolescentes, para abordar las causas fundamentales del matrimonio infantil (pobreza persistente y desigualdad de género) y respaldar a las niñas casadas.

¿Resulta desconsiderado interferir en las tradiciones religiosas o culturales relacionadas con el matrimonio infantil de los demás países?

No existe ninguna tradición religiosa importante que requiera el matrimonio infantil. Sin embargo, el matrimonio infantil persiste en muchas culturas y religiones. No sería correcto afirmar que el matrimonio infantil garantiza la protección como práctica cultural o religiosa. Los gobiernos de todo el mundo han decidido, de modo apabullante e independiente, que el matrimonio infantil es una violación grave de los derechos humanos.

En los lugares en los que el matrimonio infantil persiste, las pruebas de sus daños normalmente convencen a los responsables de las políticas, los líderes de la comunidad, los líderes religiosos y los padres. De hecho, existen varios ejemplos de líderes culturales y religiosos que adoptan una postura firme en contra del matrimonio infantil. No obstante, las prohibiciones por sí solas no siempre son suficientes; puesto que el matrimonio infantil es normalmente el resultado de una falta de elección y porque se considera una norma, las familias y las comunidades también necesitan alternativas.

¿Cómo se puede poner fin al matrimonio infantil?

Deben promulgarse, reforzarse y aplicarse leyes que prohíban el matrimonio infantil. Además, debe prestarse más atención a las legislaciones conexas como las relacionadas con el precio de la novia y la dote, la violación en el matrimonio, el registro de nacimientos y matrimonios y la escolarización obligatoria.

Sin embargo, las leyes por sí solas no pondrán fin al matrimonio infantil.

Básicamente, debe mejorar con la igualdad de género. Cuando educar a las hijas se considera igual de útil que educar a los hijos, cuando las comunidades (tanto hombres como mujeres) otorgan la misma importancia al potencial futuro de las niñas y los niños, existen menos motivos para practicar el matrimonio infantil.

Asimismo, cuando los chicos y chicas adolescentes se ven fortalecidos con información acerca de su salud sexual y reproductiva, cuando son capaces de decidir libremente y de forma responsable sobre cuestiones relacionadas con su sexualidad, libres de coerción, discriminación y violencia, tienen menos probabilidades de contraer matrimonio antes de los 18 años.

Unas circunstancias mejoradas para las familias también eliminan el incentivo de casar a los hijos. Por ejemplo, cuando los padres temen por la seguridad de sus hijas, se requiere una mejor seguridad. Debe erradicarse la pobreza extrema, que empuja a muchos niños a contraer matrimonio. Por esta razón, se requieren varios cambios, incluidas las redes de protección social para las niñas y sus familias, así como un mejor acceso a la educación, los servicios sanitarios y las oportunidades económicas.

Las niñas pueden desempeñar un papel importante a la hora de poner fin al matrimonio infantil cuando conocen sus derechos y tienen acceso al derecho de la información y las oportunidades. UNFPA ha visto que cuando las niñas están facultadas para luchar por sí mismas, pueden persuadir a sus familias a retrasar o cancelar los compromisos. En cambio, pueden permanecer en la escuela, adquirir capacidades y ayudar económicamente a sus familias. Muchas se han inspirado para convertirse en defensoras y líderes de sus comunidades.

UNFPA y sus socios están trabajando actualmente para introducir estos cambios en las niñas más vulnerables. El Programa Mundial de UNFPA y UNICEF para Acelerar las Acciones para Terminar con el Matrimonio Infantil está llegando a niñas de 12 países de Asia, África y Oriente Medio y está impulsando un movimiento en contra del matrimonio infantil a escala mundial. Este programa está aumentando el acceso de las niñas a la educación y los servicios sanitarios; además, está educando a los padres y las comunidades sobre las consecuencias del matrimonio infantil. También contribuye a un entorno jurídico y de políticas más apto para las niñas y genera datos sobre qué funciona a la hora de abordar el matrimonio infantil y cuestiones relacionadas como el embarazo adolescente, la violencia de género y el VIH.

¿Cuál es la diferencia entre matrimonio infantil, matrimonio precoz y matrimonio forzado?

Las personas de vez en cuando se refieren al término “matrimonio infantil, precoz y forzado.” Parece como si estos términos fueran distintos. De hecho, se solapan.

El matrimonio infantil y el matrimonio precoz se refieren en gran medida a lo mismo: matrimonios en los que uno o ambos cónyuges son menores de 18 años. Sin embargo, el matrimonio precoz también se utiliza a veces para describir matrimonios en los que uno o ambos cónyuges tienen como mínimo 18 años pero no pueden dar su consentimiento. Por ejemplo, el matrimonio de una persona de 19 años que no tiene la madurez física o emocional o que no tiene suficiente información acerca de sus opciones se consideraría un matrimonio precoz.

El matrimonio forzado es un matrimonio en el que uno o ambos cónyuges no dan su pleno y libre consentimiento, independientemente de la edad. El matrimonio forzado también puede referirse a una unión en la que uno o ambos cónyuges no pueden poner fin al matrimonio o salir de él.

Puesto que en muchos países los niños no se consideran capaces de dar su consentimiento legal, todos los matrimonios infantiles se consideran a veces matrimonios forzados. Sin embargo, existen varios casos en los que dos adolescentes menores de 18 años contraen matrimonio de forma voluntaria.

¿Qué relación tienen los embarazos adolescentes con el matrimonio infantil?

En los países en vías de desarrollo, aproximadamente el 90 por ciento de los partos de adolescentes (en niñas de entre 15 y 19 años) tienen lugar entre niñas que ya están casadas. Esto significa que el matrimonio infantil es a menudo un precursor del embarazo precoz, situación que conlleva infinidad de riesgos en materia de salud para las niñas cuyos cuerpos aun no están preparados para la maternidad. A escala mundial, las complicaciones del embarazo y el parto son la causa principal de muerte en chicas adolescentes.

En algunos lugares, la causalidad se invierte. Aunque muchos partos de adolescentes se producen dentro del matrimonio, es bastante frecuente que los primeros partos que se producen dentro del matrimonio sean el resultado de concepciones anteriores al matrimonio. El embarazo adolescente es a menudo un incentivo para que los padres casen a sus hijas. Esto sucede en países de todo el mundo donde las comunidades consideran que el embarazo fuera del matrimonio es algo vergonzoso. Las niñas pueden verse forzadas a casarse con los violadores para librar a sus familias del estigma relacionado con el embarazo fuera del matrimonio.