Declaración

Declaración de la Directora Ejecutiva del UNFPA, la Dra. Natalia Kanem, acerca de la crisis en Somalia

11 Noviembre 2022

AR

“En Somalia se está produciendo una catástrofe. El país ha quedado asolado por la sequía más larga y devastadora de la historia reciente, que se espera que continúe hasta bien entrado 2023. El empeoramiento de la crisis alimentaria está afectando a comunidades enteras, pero, como suele ser habitual, las mujeres y las niñas están pagando un alto precio del todo inaceptable.

El conflicto y unas condiciones meteorológicas extremas cada vez más frecuentes han dado lugar a la combinación perfecta para privar a las mujeres y las niñas de sus derechos en todo el país. Para sobrevivir, deben enfrentarse a amenazas invisibles que van más allá del hambre.

 Conocí a Fatuma en el campamento de desplazados internos de Kabasa, en Doolow, cerca de la frontera con Etiopía. El paisaje es árido y desolado, y las frágiles viviendas improvisadas se extienden a lo largo de kilómetros. La cantidad de personas que llegan al campamento aumenta cada día. La mayoría son madres que llevan días o semanas caminando desde todos los rincones de Somalia y la vecina Etiopía para huir de esta implacable sequía.  Fatuma, matrona, me dijo que las mujeres están agotadas y perdiendo la esperanza. Le preocupa que estas heridas internas vayan a ser difíciles de sanar. Además de comida y agua, explica que existe una necesidad urgente de atención a la salud mental y asistencia psicosocial, pero los servicios de este tipo escasean.

El acceso a la atención médica, incluida la planificación familiar y la salud materna, se ha visto gravemente mermado en los distritos en riesgo de hambruna. Se estima que hay 240.000 mujeres embarazadas, de las cuales 80.000 darán a luz en los próximos tres meses (un promedio de 900 partos al día), en un país en el que las tasas de mortalidad maternas son ya altas de por sí. La malnutrición en las mujeres embarazadas y lactantes también es muy elevada, lo que supone un enorme riesgo para su salud y bienestar.

Además de la lucha diaria por la supervivencia, las mujeres y las niñas se enfrentan a otra crisis: la violencia. Los peligrosos viajes hasta los campamentos de desplazados y las mayores distancias para recoger agua las hacen más vulnerables a las violaciones, que se han incrementado en más de un 20 por ciento en los primeros seis meses del año en las zonas afectadas por la sequía, y es probable que la incidencia real sea mayor a la registrada. El número de incidentes de violencia por razón de género, incluidas las prácticas nocivas, va en aumento. Cada vez son más los casos de niñas que abandonan la escuela, de mutilación genital femenina y de matrimonio infantil. 

Si bien existe una necesidad acuciante de llevar comida y agua a las personas que lo necesitan, los servicios que son esenciales para la salud, la supervivencia y el futuro de las mujeres y las niñas no pueden considerarse meramente deseables: estos servicios son la diferencia entre la vida y la muerte.     

El UNFPA está trabajando con asociados y organismos de las Naciones Unidas para ampliar la provisión de servicios vitales de salud reproductiva y de protección, y ha hecho un llamamiento para obtener 79,4 millones de dólares en Somalia en lo que queda de 2022 y en 2023 como parte de nuestra respuesta a la sequía en el Cuerno de África.

Instamos a la comunidad internacional a financiar servicios de salud reproductiva, así como de prevención y respuesta a la violencia por razón de género, incluidas la salud mental y la asistencia psicosocial. Todavía hay esperanza, pero si no actuamos inmediatamente miles de mujeres y niñas somalíes morirán y muchas más verán violados sus derechos y sufrirán innecesariamente”.

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