Principios de la CIPD
El Programa de Acción de la CIPD, aprobado en 1994 por 179 Estados Miembros, establece un plan de largo alcance para promover el bienestar humano, que sitúa los derechos humanos de las personas, en lugar de los objetivos demográficos cuantitativos, en el centro de la agenda mundial para el desarrollo.
Destaca el valor de invertir en las mujeres y las niñas, como un fin en sí mismo y como un elemento esencial para mejorar la calidad de vida de toda la población y afirma la importancia de la salud sexual y reproductiva, incluida la planificación familiar, como requisito previo para el empoderamiento de la mujer. Exige, asimismo, que se ponga fin a la violencia por razón de género y a las prácticas tradicionales perjudiciales, como la mutilación genital femenina.
Además, el Programa de Acción destaca los vínculos fundamentales existentes entre la salud y los derechos sexuales y reproductivos y casi cualquier aspecto de la población y el desarrollo, desde la urbanización, la migración y el envejecimiento hasta la modificación de las estructuras familiares y la importancia de tener en cuenta los derechos de los jóvenes. Llama la atención sobre las formas en las que la inversión en las mujeres y la juventud, especialmente en los aspectos relativos a su salud sexual y reproductiva, puede afectar a la sostenibilidad medioambiental y a la dinámica de la población.
El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) realiza evaluaciones anuales de los niveles de recursos nacionales y de la asistencia internacional que requiere el Programa de Acción para cuya ejecución los gobiernos acordaron facilitar. En un principio se había previsto un plazo de 20 años, pero la Asamblea General amplió el Programa de Acción más allá de 2014.
La CIPD después de 2014
La insistencia del Programa de Acción de El Cairo en que la dignidad y los derechos humanos de las personas constituyen la base de un futuro resiliente y sostenible fue una idea pionera en 1994, pero se ha validado en una serie de exámenes exhaustivos.
El informe se basa en los resultados de una encuesta a nivel mundial, en las consultas celebradas con las partes interesadas y los asociados y en las conclusiones de las conferencias y reuniones regionales y temáticas. El examen corrobora las premisas principales de la CIPD y señala el significativo avance realizado en algunos ámbitos, para determinados grupos de población. Sin embargo, también constata que ha habido pocos cambios para los más pobres y marginados. Asimismo, proporciona a los gobiernos directrices con base empírica sobre la manera de abordar el programa inconcluso de la CIPD, inclusive priorizando los derechos de los jóvenes en lo que respecta a la educación, la salud sexual y reproductiva y el trabajo decente. También propone formas de acelerar la ejecución del Programa de Acción para promover los objetivos de desarrollo de los países.
El
cronograma que figura en esta sección ofrece información detallada sobre las principales conferencias de preparación de la CIPD después de 2014, así como las conferencias regionales y temáticas que se celebraron durante el último proceso de examen exhaustivo del Programa de Acción de la CIPD.
La CIPD después de 2014, los ODM y la futura agenda para el desarrollo
Los principios y elementos de referencia de la CIPD orientaron la elaboración de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), especialmente el quinto objetivo
MDG5. Conforme se acerca el momento de evaluar los ODM (a finales de 2015), las Naciones Unidas han llevado a cabo los procesos consultivos más amplios y exhaustivos jamás realizados para orientar la consiguiente agenda para el desarrollo a nivel mundial. Esta se basó en las conferencias nacionales, regionales e internacionales y en las consultas temáticas en las que participaron los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil y otras partes interesadas, así como en una encuesta en línea, denominada
El mundo que queremos, que recopiló la opinión de más de cinco millones de personas. Dicho proceso de las Naciones Unidas, cuyo fin era obtener una visión colectiva del futuro, se solapó con la serie de consultas paralelas relacionadas con la CIPD.
Durante la presentación del informe sobre la CIPD después de 2014, el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, alentó a los Estados Miembros a utilizar la información que proporciona dicho informe en sus deliberaciones sobre la agenda de las Naciones Unidas para el desarrollo, que sucederá a los Objetivos de Desarrollo del Milenio, e instó a la comunidad internacional a aprovechar los logros allí documentados otorgando prioridad a la salud y los derechos reproductivos para todos.
El informe sobre la CIPD después de 2014 aporta recomendaciones específicas sobre las medidas que pueden tomar los Estados Miembros para completar el programa inconcluso de El Cairo.