Salud sexual y reproductiva

Exposición general

Una buena salud sexual y reproductiva es un estado general de bienestar físico, mental y social en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductivo. Entraña la capacidad de disfrutar de una vida sexual satisfactoria y sin riesgos y de procrear, y la libertad para decidir hacerlo o no, cuándo y con qué frecuencia.

Para mantener la salud sexual y reproductiva, las personas necesitan tener acceso a información veraz y a un método anticonceptivo de su elección que sea seguro, eficaz, asequible y aceptable. Deben estar informadas y empoderadas para autoprotegerse de las infecciones de transmisión sexual. Y cuando decidan tener hijos, las mujeres deben disponer de acceso a servicios que las ayuden a tener un embarazo adecuado, un parto sin riesgo y un bebé sano.

Todas las personas tienen derecho a elegir sus opciones preferidas en el ámbito de la salud sexual y reproductiva. El UNFPA, en colaboración con una gran variedad de asociados, trabaja para lograr el objetivo del acceso universal a la salud y los derechos sexuales y reproductivos, incluida la planificación familiar.

Salud reproductiva y desarrollo

El UNFPA trabaja para garantizar que la salud y los derechos sexuales y reproductivos ocupen un lugar central en el desarrollo. La Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo establece una conexión clara entre la salud reproductiva, los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Cuando no se satisfacen las necesidades en materia de salud sexual y reproductiva, se priva a las personas del derecho a elegir opciones cruciales sobre su propio cuerpo y su futuro, lo que produce un efecto dominó en el bienestar de sus familias y de las futuras generaciones. Y, dado que las mujeres son las que dan a luz a los hijos y las que en muchos casos son también responsables de alimentarlos, las cuestiones relativas a la salud y los derechos sexuales y reproductivos no pueden separarse de las relativas a la igualdad de género. Y, por efecto acumulativo, la negación de estos derechos agrava la pobreza y la desigualdad basada en el género.

Principales preocupaciones

Personas haciendo cola en el exterior de una clínica de salud reproductiva en Viet Nam. ©UNFPA/Doan Bau Chau

Esta situación es más grave en los países en desarrollo, donde los problemas relacionados con la salud reproductiva son una de las principales causas de mala salud y muerte entre las mujeres y las niñas en edad fértil. Las mujeres empobrecidas sufren de forma desproporcionada embarazos no deseados, abortos en condiciones de riesgo, mortalidad y discapacidad maternas, infecciones de transmisión sexual (ITS), violencia por razón de género y otros problemas conexos.

Los jóvenes son también extremadamente vulnerables y a menudo se enfrentan a obstáculos que impiden su acceso a los servicios de atención de la salud sexual y reproductiva y a información en esta materia. Por ejemplo, los jóvenes se ven afectados de manera desproporcionada por el VIH/SIDA, y millones de niñas se enfrentan cada año a embarazos no deseados y se ven expuestas a riesgos durante el parto o si se someten a abortos en condiciones de riesgo. Por todo ello, la salud reproductiva de los adolescentes es otro de los principales temas prioritarios en los que se centran las actividades del UNFPA.

El UNFPA trabaja, asimismo, para prevenir y abordar las infecciones de transmisión sexual, que son causa de cuantiosas pérdidas de vida humanas en todo el mundo. Cada día, más de 1 millón de personas contraen una infección de transmisión sexual (ITS). Si no se diagnostican y tratan debidamente, algunas ITS, como el VIH, pueden ser mortales. Además, las infecciones de transmisión sexual pueden causar complicaciones durante el embarazo, como, por ejemplo, mortalidad fetal, infecciones congénitas, sepsis y muerte neonatal, y también pueden provocar la enfermedad inflamatoria de la pelvis y el cáncer cervical y ser causa de infertilidad.

Un enfoque aplicable a todo el ciclo vital

La salud reproductiva es una cuestión que preocupa a las mujeres y a los hombres durante toda la vida, desde la infancia hasta la vejez. La evidencia demuestra que la salud reproductiva en cualquiera de estas etapas vitales tiene un efecto profundo sobre la salud en las fases posteriores de la vida de las personas. El UNFPA apoya los programas adaptados para responder a los diferentes retos a los que se enfrentan las personas a lo largo de sus vidas, como, por ejemplo, la educación integral en materia de salud sexual , la planificación familiar, la atención prenatal y el parto sin riesgo, los servicios para prevenir las infecciones de transmisión sexual (incluido el VIH) y los servicios que facilitan el diagnóstico y el tratamiento tempranos de las enfermedades que afectan a la salud reproductiva (incluido el cáncer de mama y el cáncer cervical).

Para fomentar la salud reproductiva a lo largo del ciclo vital, deben reforzarse los servicios en una gran diversidad de sectores, desde los sistemas de salud y educación hasta los mismos sistemas de transporte, que son imprescindibles para garantizar el acceso a la atención médica. Y todas las iniciativas encaminadas a promover la salud sexual y reproductiva dependen de la disponibilidad de suministros médicos esenciales, como anticonceptivos, medicamentos que permiten salvar vidas y equipos médicos básicos.

La labor del UNFPA

El UNFPA, conjuntamente con los gobiernos, otros organismos de las Naciones Unidas, la sociedad civil y los donantes, realiza esfuerzos integrados para garantizar el acceso universal a la atención de la salud sexual y reproductiva. El UNFPA promueve la integración de dichos servicios en la atención primaria de la salud a fin de facilitar al máximo el acceso a estos, de manera que, por ejemplo, una mujer pueda ver atendidas en un solo centro sus necesidades en materia de planificación familiar, atención prenatal, pruebas del VIH y atención médica en general.

El UNFPA es un importante suministrador de preservativos, los cuales constituyen una de las formas más de eficaces de protección contra las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH.

El UNFPA también colabora con los gobiernos y las comunidades para fortalecer los sistemas de salud, desde la mejora de la financiación de dichos sistemas hasta el refuerzo de los recursos humanos. El UNFPA trabaja, además, para asegurar el abastecimiento de los suministros de salud reproductiva que sean necesarios y el establecimiento de un sistema de logística que funcione. El Fondo temático para la salud materna y el Programa mundial para mejorar la seguridad del abastecimiento de suministros de salud reproductiva son solo dos ejemplos de la labor del UNFPA dirigida a reforzar los sistemas de salud y los servicios de calidad.

Al tiempo que contribuye al fortalecimiento de los sistemas nacionales, el UNFPA también hace especial hincapié en la mejora del acceso para los grupos desfavorecidos, en particular para los jóvenes, los pobres de las zonas urbanas, las comunidades rurales, las poblaciones indígenas y las mujeres con discapacidad.

Actualizado 18 de noviembre 2014