VIH y sida

Exposición general

Millones de personas son vulnerables a la infección por el VIH, y el sida sigue siendo la principal causa de muerte entre las mujeres en edad reproductiva y los jóvenes adolescentes. El estigma y la discriminación siguen impidiendo el ejercicio de los derechos de las personas, incluido el acceso a la información y los servicios esenciales de prevención y tratamiento de la infección por el VIH.
La erradicación de la epidemia de sida requiere inversiones a largo plazo. La salud y los derechos sexuales y reproductivos —es más, todos los derechos humanos— son fundamentales para hacer realidad ese proyecto. Y dado su mayor riesgo de infección por el VIH, los jóvenes y las poblaciones claves requieren un apoyo específico.
El UNFPA promueve la integración de la respuesta al VIH en los servicios de salud sexual y reproductiva como parte de una estrategia global para facilitar el acceso universal a los servicios de prevención, atención y tratamiento del VIH, incluidos los preservativos. Asimismo, apoya el empoderamiento de las poblaciones clave, las mujeres y las niñas, así como de los jóvenes, con miras a que puedan llevar una vida saludable y plena y tengan acceso a los servicios que precisen sin ser objeto de estigmatización, discriminación ni de ninguna forma de violencia por razón de género.

Un desafío cambiante

Primero, el sida conmocionó al mundo cuando surgió en los países desarrollados en la década de 1980, en particular entre los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. Pronto se propagó en los países pobres, dando lugar a decenas de millones de muertes. África Subsahariana fue la más afectada —todavía representa más del 70% de las nuevas infecciones—. Durante los quince últimos años, una respuesta mundial sin precedentes ha facilitado servicios de prevención y tratamiento del VIH en casi todos los países del mundo. De hecho, cabe la posibilidad de que el objetivo de poner fin a la epidemia se cumpla en el plazo de una generación.

Muertes de adultos y niños relacionadas con el sida en el mundo. Fuente: ONUSIDA

Desigualdades, principales causantes de la epidemia

Si bien el número de nuevas infecciones por el VIH está disminuyendo, la enfermedad sigue siendo uno de los principales desafíos de nuestra época. Unos 2,1 millones de personas contrajeron el virus en 2013, y dentro de esa cifra las desigualdades son alarmantes.

Las poblaciones clave —un término que se refiere principalmente a los trabajadores sexuales, los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, las personas que consumen drogas y las personas transgénero— se ven desproporcionadamente afectadas por la epidemia. Su vulnerabilidad se ve agravada por leyes de carácter punitivo, el estigma, las violaciones de los derechos humanos, la exclusión social y las respuestas al VIH que no atienden a sus necesidades de forma adecuada.

Por ejemplo, la prevalencia del VIH entre las trabajadoras sexuales es 14 veces mayor que la de las demás mujeres de edades comprendidas entre los 15 y los 49 años. Se estima que el 37% de las trabajadoras sexuales en África Subsahariana viven con el VIH.

A escala mundial, la proporción de hombres y mujeres que viven con el VIH es la misma. Sin embargo, en África Subsahariana, las mujeres representan el 58% de las personas que viven con el virus. Por motivos de índole social y fisiológica, las adolescentes y las jóvenes son particularmente vulnerables, con una tasa de infección por el VIH superior al doble de la de los varones del mismo grupo de edad. El VIH es la principal causa de muerte entre las mujeres en edad reproductiva y es un factor que contribuye de forma significativa a la mortalidad materna, debido al avance de la propia enfermedad y a una mayor prevalencia de la sepsis, la anemia y otras enfermedades relacionadas con el embarazo. Asimismo, la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas al VIH se ve potenciada por la desigualdad de género, incluida la violencia por razón de género, que limita su capacidad de tomar decisiones seguras acerca de su salud sexual y reproductiva.

Nuevas infecciones en adultos y niños en el mundo. Fuente: ONUSIDA

Y la juventud se ve afectada por el VIH de manera desproporcionada. Si bien el número total de muertes relacionadas con el VIH ha disminuido un 30% tras alcanzar su nivel máximo hace ocho años, los cálculos sugieren que el número de muertes de adolescentes por el VIH está aumentando. La vulnerabilidad de los jóvenes al VIH se ve acrecentada a consecuencia de la falta de acceso a información y servicios de salud sexual y reproductiva de carácter integral, así como de su exclusión de los procesos de adopción de decisiones.

En todos esos grupos, una combinación peligrosa de estigma y discriminación, leyes restrictivas y punitivas y servicios médicos y sociales deficientes aumenta el riesgo de infecciones por el VIH y de enfermedades y muertes relacionadas.

Respuesta del UNFPA

La respuesta al VIH es parte integrante de la misión del UNFPA de lograr acceso universal a la salud sexual y reproductiva y hacer efectivos los derechos humanos y la igualdad de género. El UNFPA, junto con sus asociados, se ocupa de facilitar el acceso de los jóvenes, las poblaciones clave y las mujeres y las niñas, incluidas las personas que viven con el VIH, a los servicios relacionados con el VIH y la salud sexual y reproductiva. Asimismo, apoya el empoderamiento de esas poblaciones para que reivindiquen el ejercicio de los derechos humanos, accedan a los servicios que precisen y lleven una vida saludable y plena.

Prevención

A falta de una cura funcional, la prevención es esencial para poner fin al sida. A tal efecto, es necesario intensificar la magnitud y el alcance de las medidas de prevención del VIH cuya eficacia ha quedado demostrada. El objetivo primordial del UNFPA consiste en disminuir el número de transmisiones del VIH y atender de forma integral la salud y los derechos sexuales y reproductivos de las poblaciones clave, las mujeres y las niñas, así como de los jóvenes. Como copatrocinador de ONUSIDA, el UNFPA respalda el objetivo de reducir a cero las nuevas infecciones por el VIH, la discriminación y las muertes relacionadas con el sida.

En 2013, el UNFPA fue el principal proveedor de preservativos masculinos y femeninos a países de ingresos bajos y medios.

Dado que la mayoría de las infecciones por el VIH se transmiten por vía sexual, es fundamental minimizar la incidencia del VIH relacionada con dicho modo de transmisión. En colaboración con sus asociados, el UNFPA está ampliando el alcance de la educación sexual integral adaptada a la edad y que tiene en cuenta las diferencias culturales, mediante el incremento del acceso a preservativos masculinos y femeninos, así como de su utilización, y la promoción de los derechos humanos y la igualdad de género. Asimismo, están mejorando el acceso a servicios integrados y de calidad relacionados con el VIH y la salud sexual y reproductiva, incluidos los servicios para impedir la transmisión maternoinfantil del VIH.

Empoderamiento

El empoderamiento de las poblaciones clave es la base de cualquier respuesta eficaz al VIH.

El UNFPA fomenta el empoderamiento de los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres, los trabajadores sexuales y las personas transgénero, de modo que puedan protegerse de la infección por el VIH y accedan plenamente a la terapia antirretroviral. Asimismo, está fortaleciendo la capacidad de las organizaciones de ámbito comunitario, las redes de poblaciones clave y personas que viven con el VIH, con el propósito de que puedan participar de modo significativo en todos los aspectos de la elaboración y la ejecución de las políticas y los programas relacionados con el VIH y la salud sexual y reproductiva. Y también presta apoyo a los municipios para hacer frente a las subepidemias que afectan a las poblaciones clave.

Además, el UNFPA promueve el empoderamiento de las mujeres y las niñas, al ayudar a prevenir la infección por el VIH entre las mujeres y asegurar que las mujeres que viven con el VIH tienen acceso a servicios de salud sexual y reproductiva basados en los derechos. Asimismo, mediante sus esfuerzos para eliminar la violencia por razón de género, el matrimonio infantil y la discriminación, participa en la reducción de la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas respecto del VIH. Las necesidades específicas de las mujeres y las niñas también se tienen en cuenta en el marco de la asistencia humanitaria del UNFPA.

Al mismo tiempo, el UNFPA respalda el empoderamiento de los jóvenes, con miras a que puedan protegerse de la infección por el VIH, en particular atendiendo a sus necesidades en materia de salud sexual y reproductiva. A tal fin, refuerza la disponibilidad y la utilización de información estratégica sobre jóvenes y VIH y colabora estrechamente con redes y organizaciones juveniles.

Actualizado 18 de noviembre 2014