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La prevalencia de la violencia digital contra las mujeres en todo el mundo, incluidas las mujeres que han sufrido o presenciado personalmente violencia digital contra otras mujeres.
– Unidad de Inteligencia Económica (Economist Intelligence Unit)

Al igual que la violencia de género adopta muchas formas nocivas, también lo hace la violencia digital de género. Esta hace referencia al maltrato que se sirve de imágenes, es decir, la difusión no consensuada de imágenes íntimas o la pornovenganza, el ciberhostigamiento, la persecución en Internet, la sextorsión, la trata de personas en Internet o el doxing. El autor puede ser, o bien un extraño que vive en otro continente, o bien un vecino conocido que utiliza como armas la tecnología y la sexualidad de la persona a quien ataca. Los grupos marginados, incluidas las personas con discapacidad y las personas del colectivo LGBTQI, pueden ser todavía más vulnerables.

Para quienes sobreviven a este maltrato de carácter sexual, como las jóvenes que aquí nos cuentan su caso, no hay distinción entre lo real y lo virtual. El hecho de apagar el ordenador no pone fin al miedo extremo que sienten. En efecto, las consecuencias son del todo reales: miedo, pánico, ansiedad, depresión, pensamientos suicidas y trastorno de estrés postraumático, entre otras. Nuestras vidas dentro y fuera de Internet pueden llegar a confundirse hasta llegar a ser indistinguibles. Las cicatrices perduran incluso después de que termine la violencia, si es que eso llega a ocurrir. Como consecuencia de esto, las personas sobrevivientes pueden limitar el uso de Internet o dejar de usarla por completo, con lo que dejan de tener acceso a la comunidad y al contacto con los demás; al análisis y al descubrimiento; a las oportunidades económicas, la educación y el entretenimiento.

La violencia es violencia. El maltrato es maltrato.

La violencia es violencia. El maltrato es maltrato. Las mujeres y las niñas tienen derecho de sentirse seguras en todos los espacios, dondequiera que estén.

Al igual que otras formas de violencia de género, este tipo de abuso tiene como objetivo aislar a una persona solitaria y sin defensa. Si ha sido víctima de violencia digital de género, sepa que no está sola, está experimentando lo que muchas otras mujeres y niñas enfrentan en esta era tecnológica. Habla con tu familia y amigos cercanos. No permita que el miedo o la vergüenza le impiden buscar ayuda.

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Perturbar la violencia digital

Actúa

Un mundo virtual libre de violencia es posible. El UNFPA, la agencia de las Naciones Unidas para la salud sexual y reproductiva, apoya el derecho de todas las mujeres y niñas a vivir sin temor a la violencia o el abuso basados en el género en todos los espacios, incluso en Internet. Todas y todos desempeñamos un papel en el proceso de lograr que esto pase de ser una esperanza para convertirse en una realidad.

Tu cuerpo te pertenece, incluso en Internet
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Bodyright

La campaña bodyright del UNFPA afirma que las mujeres y las niñas son dueñas de sus cuerpos y de las imágenes de sus cuerpos, y que compartirlas en cualquiera de sus formas sin su consentimiento es una violación de sus derechos humanos y de su privacidad, dignidad y autonomía corporal.

Firma la petición de la campaña bodyright del UNFPA y de Global Citizen por la que se pide a las empresas de tecnología y contenido que garanticen a los cuerpos de las mujeres y niñas la misma protección y el mismo respeto que a una entidad jurídica con derechos de autor. Comparte el símbolo de bodyright para mostrar tu apoyo a los derechos irrenunciables de las mujeres y las niñas.

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Más acciones para acabar con la violencia digital

Comprométete

Para todos:

Haga más

Cualquier persona que comparta las imágenes íntimas de otra persona sin su consentimiento (incluso si quien las comparte no es el autor original) está cometiendo violencia contra las mujeres. Haga que la interrupción de esa cadena comience con usted. Si ve a alguien atacando, intimidando o amenazando a alguien en línea, no se una a la cadena. Publique mensajes positivos que contrarresten lo negativo. Informe el abuso a la plataforma tecnológica. Una sobreviviente de cibermafia aseguró que se sintió apreciada y respaldada por personas que la defendieron.

Para las compañías tecnológicas:

Mejoren

El UNFPA se unió a la Fundación World Wide Web en su llamamiento a Facebook, Google, Tiktok y Twitter para dar prioridad a la seguridad de las mujeres en línea, exigiendo que cumplan las promesas hechas en ese orden durante el Foro de la Generación Igualdad de 2021 en París. Pero hay muchas plataformas más. En palabras de Thorn, una organización de material contra el abuso sexual infantil, “no lograremos el objetivo de crear una Internet segura hasta que cada plataforma con un botón de carga de información haya adoptado medidas de detección proactivas”.

Para los legisladores y las fuerzas del órden:

Hagan lo correcto

Según The Economist Intelligence Unit, “en 64 de 86 países, los organismos encargados de hacer cumplir la ley y los tribunales parecen no estar tomando las medidas correctivas adecuadas para hacer frente a la violencia contra las mujeres en línea”. Protejan a las mujeres y niñas en línea con una reforma que haga responsables a los perpetradores. Estar físicamente en una jurisdicción distinta (una sin legislación que enfrente la violencia en línea) de la de la víctima no debería ser un pase libre; los organismos transfronterizos deberían trabajar de manera conjunta para castigar a los agresores. Buscar justicia no debe ser otra experiencia traumática.

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Like other forms of gender-based violence, this type of abuse is intended to make someone feel alone and powerless. If you have experienced digital gender-based violence, know that you are not alone – you are experiencing what many other women and girls face in this technological age.

Talk with trusted friends and family. Don't allow fear or embarrassment to prevent you from reaching out for help.