A pesar de la gravedad del ébola, tengo el deber como partera de apoyar a mujeres y niñas y salvar vidas. Eso es lo que nos motiva cada día.
Desde mayo de 2026, la República Democrática del Congo lleva luchando contra el tercer mayor brote de ébola que se haya registrado jamás sin que esté aún disponible una vacuna autorizada. El brote se está propagando por Ituri, Kivu del Norte, Kivu del Sur y hacia Uganda, y se ha informado de más de 1.000 casos sospechosos.
Esta situación ocurre en uno de los entornos humanitarios más difíciles del mundo, con un conflicto en curso, desplazamientos constantes y un sistema de salud frágil que ya se encuentra al límite.




El miedo y la desinformación están alejando a las mujeres embarazadas de la atención sanitaria, pero la historia nos muestra lo que sucederá a continuación: una ola secundaria y oculta de muertes maternas prevenibles.
En 29 zonas de salud, el UNFPA, el Fondo de Población de las Naciones Unidas, trabaja con asociados locales e internacionales para mantener en funcionamiento los servicios maternos y neonatales, proteger a las y los trabajadores de la salud de primera línea y contrarrestar la desinformación que aleja a las mujeres de la atención sanitaria.












Seguimos estrictamente las medidas de protección para nosotras mismas y para nuestras pacientes. Educamos a las mujeres embarazadas sobre las señales de alerta... para que puedan proteger su salud y la de sus bebés.

