Siria: Los años de conflicto han tenido un costo inimaginable, especialmente para las mujeres y las niñas

En marzo de 2021 Siria alcanzó un sombrío aniversario: 10 años de conflicto, uno que ha infligido sufrimiento humano en vasta escala. Pocos lugares del país se han librado de la inestabilidad y la inseguridad que ha causado la violencia, exacerbada por una economía en ruinas y una pandemia mundial.

 

Las cifras pintan un cuadro sombrío: más de 13 millones de personas necesitan asistencia, incluidos siete millones de mujeres y niñas en edad reproductiva. Se cuentan seis millones de desplazados internos y casi 5,7 millones de personas que han huido a países vecinos y enfrentan sus propios desafíos económicos. Se estima que medio millón de mujeres y niñas están embarazadas. La violencia de género sigue siendo una constante, y la violencia digital es una tendencia creciente. Según el Programa Mundial de Alimentos, casi el 60 % de la población padece inseguridad alimentaria y hambre. 

 

En esos diez años, el UNFPA ha trabajado para garantizar que mujeres y niñas puedan acceder a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad y de protección contra la violencia de género. En 2021, hasta ahora, el UNFPA ha alcanzado casi un millón de sirios con servicios vitales a través de 54 espacios seguros para mujeres y niñas, 3 centros de bienestar comunitario, 89 clínicas móviles, 95 instalaciones de salud primaria, 32 instalaciones de atención obstétrica de emergencia, 1 unidad de protección de la familia y 13 espacios de acogida para jóvenes en toda Siria, gestionados a través de la oficina en Siria y mediante esfuerzos transfronterizos desde Turquía. También maneja ayuda de dinero en efectivo y vales, especialmente para mujeres y niñas. 

 

La prolongada crisis de Siria sigue siendo crítica y compleja, sin que se vislumbre un fin al tiempo que las vidas penden de un hilo.

 

Actualizado el 01 de noviembre 2021