Declaración

Declaración de la Dra. Natalia Kanem en el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos

16 Junio 2022

Cuando inicia una guerra, inicia también el terror y la devastación de la violencia sexual. Los cuerpos de mujeres y niñas se convierten en campos de batalla. La violación se emplea como un arma bélica al igual que una bomba que hace explotar un edificio o el tanque que arrasa con una multitud.

Las consecuencias de la violencia sexual son numerosas. Brutaliza cuerpos, deja cicatrices en mentes e incluso mata. Silencia y avergüenza a mujeres, sembrando temor e inseguridad. Deja un legado de destrucción causando discapacidad prolongada, infecciones sexualmente transmitidas, salarios no percibidos, costos de cuidados de la salud y estigmas que marcan no sólo a las sobrevivientes y víctimas, sino también a sus familias.

Alrededor del mundo, las mujeres y las niñas atrapadas en crisis humanitarias relatan al UNFPA que la violencia sexual cada vez más se considera algo “normal”. Niñas como Khetam* de Iraq. Cuenta que sigue sin poder describir el terror que sintió cuando los militantes alardeaban con repartirla a ella y a sus amigas entre ellos. Rogó a sus captores que era demasiado joven, pero después de una larga noche durante la cual ella y sus amigas fueron repetidamente golpeadas y torturadas, dice haberse rendido.

En el 2021, los programas humanitarios del UNFPA brindaron apoyo a 2.4 millones de sobrevivientes de violencia de género. Ayudamos a que 1,000 instalaciones sanitarias en 38 países pudieran ofrecer cuidados especializados a víctimas de violación y otras formas de violencia. En numerosas situaciones de conflicto hemos acudido para brindar cuidados clínicos y suficientes suministros de anticonceptivos de emergencia.

La violencia sexual es una violación de los derechos humanos y un delito bajo el derecho internacional humanitario. Nunca se le debería ignorar o justificar, ni tampoco restarle importancia. De hecho, ni siquiera debería ocurrir.

La ocurrencia de la violencia sexual se debe a la erosión de los mecanismos legales y de protección en la mayoría de los conflictos. Además, se debe también a la persistencia de ideas evidentemente discriminatorias, incluyendo el que los hombres piensen tener derecho a los “botines” de guerra y crean que las mujeres y las niñas son utilizables y desechables. Apunta a la escala y ubicuidad de la desigualdad de género y la violencia de género en todas las sociedades, en todas partes; una realidad inaceptable que se exacerba aún más por crisis y conflictos.

Independientemente de las circunstancias, todas las mujeres y niñas tienen derechos inherentes a estar seguras, a vivir en paz y con dignidad, a disfrutar su libertad e igualdad. Mientras persista la violencia sexual en los conflictos, el UNFPA seguirá brindando y abogando por servicios integrales de alta calidad para todas las sobrevivientes, respaldado por datos confiables. Estaremos apoyando las investigaciones enfocadas en las sobrevivientes y el procesamiento de toda denuncia de presunta violencia sexual. Haremos todo lo posible por erradicar las desigualdades de género que alimentan todas las formas de violencia de género.

En el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, éste es el recordatorio del UNFPA de que la violencia sexual en los conflictos no es “normal”: es algo que se debe erradicar.

* nombre cambiado por razones de confidencialidad y protección

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