Declaración

Declaración de la Directora Ejecutiva, Diene Keita, sobre la necesidad de proteger la maternidad en situaciones de crisis con motivo del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

calendar_today17 Agosto 2026

Cada día somos testigos de la valentía de millones de mujeres embarazadas y madres que hacen todo lo posible por proteger la vida de sus hijos mientras los conflictos trastornan la suya propia. Este compromiso inquebrantable de cuidar a los más vulnerables debería impulsarnos, como comunidad internacional, a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para garantizar su protección, incluso (o especialmente) en las crisis más agudas y prolongadas.

En este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, rendimos homenaje a las y los trabajadores humanitarios y de la salud que están en primera línea y que arriesgan (y con demasiada frecuencia han perdido) sus vidas mientras intentan proteger a estas mujeres y a sus bebés en los entornos más peligrosos del mundo.

El año pasado, 350 trabajadores humanitarios fueron asesinados, lo que eleva el total de los últimos tres años a más de 1.000. A esto se suman los más de 1.400 ataques contra servicios de salud en 2025 que causaron la muerte de casi 2.000 civiles, entre ellos trabajadores de la salud y sus pacientes.

En demasiadas situaciones de crisis, los centros de salud y los servicios de protección de los que dependen las mujeres han sido objeto de ataques precisamente cuando más se necesitan. Parteras y médicos, conductores de ambulancias y trabajadores sociales están siendo detenidos, heridos y asesinados mientras intentan salvar vidas y atender a otras personas. Los centros de salud apoyados por el UNFPA han sufrido daños, han sido saqueados o destruidos en múltiples lugares, entre ellos Gaza, el Líbano, Sudán del Sur, Sudán y Ucrania.

La maternidad debe protegerse, incluso en las crisis más graves. Se debe respetar el derecho internacional humanitario, se deben investigar las violaciones y se debe exigir rendición de cuentas a los perpetradores. Cuando los sistemas de salud sexual y reproductiva funcionan correctamente, las mujeres cuentan con asistencia cualificada en el parto, lugares seguros para dar a luz y atención obstétrica de emergencia, mientras que las sobrevivientes de violencia sexual reciben el tratamiento y el apoyo que necesitan. Las salas de maternidad operativas, las cadenas de suministro médico estables y los profesionales de la salud protegidos constituyen la base para garantizar resultados maternos seguros. Mantener estos sistemas es esencial para preservar la vida y la dignidad humana.

El UNFPA mantiene su compromiso de estar al lado de cada mujer y niña, cada trabajador humanitario, cada partera y cada profesional de la salud que se encuentra en primera línea. Brindar servicios de protección y salud sexual y reproductiva en situaciones de emergencia no es un complemento opcional: salva vidas y es fundamental para todas las respuestas de emergencia. Insto al mundo a que se una a nosotros para proteger a las madres y a los recién nacidos, para garantizar que los trabajadores humanitarios y de la salud tengan acceso seguro y sin obstáculos a todas las personas que necesitan su apoyo y para #ActuarPorLaHumanidad.

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