Haití

En Haití, la violencia generalizada ha hecho de la vida cotidiana una lucha por la supervivencia. Las pandillas controlan la mayoría de las rutas de entrada y salida de Puerto Príncipe y han ampliado su influencia a los departamentos de Artibonite y Centro. La mayoría de los centros de salud de las zonas afectadas están cerrados o apenas funcionan, e incluso las ambulancias corren el riesgo de ser atacadas. El acceso humanitario se ha visto gravemente obstaculizado, lo que impide que las organizaciones lleguen a las comunidades afectadas y pone en peligro la prestación de una atención de calidad. Para las mujeres y las niñas, esta crisis no solo es peligrosa, sino que pone en peligro sus vidas. 

Las personas desplazadas viven en refugios improvisados con poca iluminación, escasa privacidad y acceso prácticamente nulo a agua potable; condiciones que aumentan el riesgo de violencia de género y obligan a las mujeres a dar a luz en entornos inseguros. 6,4 millones de personas necesitan asistencia humanitaria, entre las más afectadas se encuentran 1,7 millones de mujeres y niñas en edad reproductiva, incluidas 158.000 mujeres embarazadas, en tanto que se calcula que 1,5 millones de personas necesitan servicios de respuesta y protección contra la violencia de género. 

A medida que se profundiza la crisis, se interrumpe la atención prenatal, se estancan las derivaciones obstétricas de emergencia y las sobrevivientes de violencia sexual no pueden acceder a tratamiento dentro del plazo crítico para recibir la atención necesaria. Las clínicas carecen de combustible y electricidad, los espacios seguros están superpoblados y no se pueden entregar suministros usando las carreteras controladas por grupos armados. 

El UNFPA trabaja sobre el terreno en Haití, entregando suministros médicos y de higiene esenciales, prestando apoyo a los espacios seguros, gestionando líneas de atención telefónica y servicios de protección en los centros de salud y hospitales que siguen funcionando, así como desplegando clínicas móviles en los lugares de desplazamiento en los departamentos de Artibonite, Centro y Puerto Príncipe. A pesar de ser un entorno operativo sumamente inestable y de la escasa financiación de los servicios de violencia de género y salud sexual y reproductiva, el UNFPA mantiene su compromiso de llegar a las personas más vulnerables con el apoyo que necesitan. 

 

Actualizado el 29 de abril de 2026

UNFPA Global share

We use cookies and other identifiers to help improve your online experience. By using our website you agree to this, see our cookie policy

X