En todo el mundo hay personas que sufren discriminación y violaciones de los derechos humanos por razón de su orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales.
Las actitudes homófobas y transfóbicas siguen produciéndose, lo que da lugar a estigma, violencia y obstáculos para su salud y derechos sexuales y reproductivos. En muchos países, las prácticas abusivas en el ámbito sanitario siguen incluyendo las "terapias de conversión", los exámenes médicos forzados, las pruebas de detección del VIH no consentidas y la esterilización forzada.
Esta discriminación afecta a la salud mental y física de los miembros de la comunidad LGBTIQ+, lo que los hace más vulnerables a la pobreza, los desastres climáticos y otras crisis.
Una comunidad LGBTQI+ empoderada es la piedra angular de los servicios de salud sexual y reproductiva basados en derechos y de protección frente a la violencia de género. Los servicios impulsados por la comunidad deben diseñarse y gestionarse en asociación con las organizaciones LGBTQI+ y basarse en su liderazgo y en la experiencia vivida. Una participación significativa requiere espacios seguros e inclusivos en los que poder expresar opiniones y contribuir a la toma de decisiones, así como una cultura de solidaridad y pertenencia.
Al celebrar este año el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, el tema escogido es "En el corazón de la democracia".
Para garantizar la dignidad, la salud y los derechos de las personas LGBTQI+ es necesario aumentar la inversión y mejorar los datos y la protección jurídica. También es fundamental garantizar una financiación específica para las organizaciones dirigidas por miembros de la comunidad LGBTIQ+ con el fin de reforzar el liderazgo y las iniciativas impulsadas por la comunidad, así como para corregir los desequilibrios de poder.
Además, la recopilación y el uso seguros y éticos de datos inclusivos y desglosados sobre las comunidades LGBTIQ+ contribuyen a que las políticas y los programas se basen en sus realidades. El UNFPA ayuda a los países a impulsar reformas legislativas y normativas basadas en los derechos, así como a poner en marcha iniciativas de educación, formación y de otro tipo para mejorar los servicios y empoderar a las comunidades LGBTIQ+.