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Di Algo
Sara F.


El acoso sexual en el transporte público es algo que solo he experimentado una vez, pero fue muy, muy aterrador. Estaba con mi tío y mi tía e iba a algún sitio. Decidieron tomar el transporte público porque no preferían ninguna otra opción. Cuando subí al autobús, el revisor me tocó las nalgas.


No sabía cómo sentirme en ese momento, porque era muy nuevo para mí. Así que le dije a mi tío en cuanto entramos que ese tipo me había tocado las nalgas. Él dijo: “Oh, no queremos crear una escena, así que no digas nada”

Le contesté que vale y, al contárselo a mi tía, ella me aconsejó: “Deberías tener un alfiler pequeño para pinchar a quien te moleste, y así no decir nada”. 


Algo que todos me aconsejaban era no decir nada. Creo que eso es algo que, como comunidad, debemos superar, porque necesitamos decir algo. De lo contrario, nunca va a cambiar esta situación.

Fotos © Eliza Hatch/Cheer Up Luv por UNFPA y Videos © Studio Zoo