Introduction Introducción Chapter 5 Capítulo 5
Chapter 1 Capítulo 1 Chapter 6 Capítulo 6
Chapter 2 Capítulo 2 Notes for Indicators Notas
Chapter 3 Capítulo 3 Notes for boxes Notas de los recuadros
Chapter 4 Capítulo 4 Indicators Indicadores
Capítulo 6 Printer Friendly imprimir artículo
Chapter 1 Un futuro urbano sostenible: políticas, información y gobernabilidad

¿Qué podemos hacer?

Una visión de futuro para las ciudades

Beneficios recíprocos: desarrollo social y crecimiento urbano

Mejor información para la adopción de decisiones

Preparativos para la transición urbana: una última palabra

Una visión de futuro para las ciudades

Para abordar eficazmente el crecimiento urbano previsto será necesario adoptar una mentalidad abierta. Hay pruebas abrumadoras de que los responsables políticos a todos los niveles de los países en desarrollo necesitan aceptar el crecimiento urbano como un posible aliado en las tareas de desarrollo. Es preciso entablar un diálogo de políticas públicas basado en hechos, para contribuir a convencerlos de que la urbanización no sólo es inevitable, sino que puede ser un factor positivo. Entre los argumentos principales figuran los siguientes:

Las ciudades tienen importantes ventajas:

  • Aun cuando la concentración urbana incrementa la visibilidad y la inestabilidad política de la pobreza, tiene ventajas innegables en comparación con la dispersión. Esas ventajas son de índole económica, social y medioambiental, así como demográficas.

  • La competencia económica está cada vez más globalizada; las ciudades están en mejores condiciones de aprovechar las oportunidades de la globalización y de generar empleos e ingresos para un mayor número de personas.

  • Las ciudades están también en mejores condiciones de ofrecer educación y servicios de salud—así como otros servicios y comodidades— debido a las economías de escala y de proximidad. La deficiente gobernabilidad y las decisiones impulsadas por actitudes negativas frente a la urbanización y el crecimiento urbano, explican por qué esas ventajas no siempre se materializan.

  • La urbanización contribuye a contrarrestar la degradación del medio ambiente, al ofrecer una vía de salida al crecimiento de la población rural, que de otro modo invadiría el hábitat natural y zonas de abundante diversidad biológica. La contaminación causada por las ciudades es peor que la de las zonas rurales, simplemente porque generan la mayor parte del crecimiento económico del país y concentran a los consumidores de mayor poder adquisitivo. Pero muchos problemas medioambientales podrían minimizarse si se contara con una mejor gestión urbana.

  • Desde un punto de vista demográfico, la urbanización acelera la declinación de las tasas de fecundidad, al facilitar el ejercicio del derecho a la salud reproductiva. En zonas urbanas, las nuevas aspiraciones sociales, la ampliación de la autonomía de la mujer, los cambios en las relaciones entre hombres y mujeres, la mejora de las condiciones sociales, la más alta calidad de los servicios de salud reproductiva y el mayor acceso a estos, son todos factores que favorecen la rápida reducción de las tasas de fecundidad.

Aplicación de políticas adecuadas para contrarrestar el crecimiento urbano:

  • El crecimiento urbano, en su mayor parte, ocurre en ciudades de tamaño pequeño y mediano. Esta tendencia continuará en un futuro previsible. Como ya se señaló, en estas ciudades las cuestiones de gobernabilidad adquieren una importancia crítica. Las ciudades pequeñas y medianas tienen mayor flexibilidad para hacer frente al rápido crecimiento, pero menos recursos. Por consiguiente, es necesario hacer más hincapié en ayudar a esas ciudades a crecer de forma sostenible.

  • El componente primordial del crecimiento urbano no suele ser la migración, sino el crecimiento vegetativo de las propias ciudades. La manera más eficaz de reducir las tasas de crecimiento urbano es reducir la fecundidad no deseada en las zonas urbanas y en las rurales. La pobreza, sumada a la discriminación por motivos de género y a las limitaciones socioculturales, conforma las preferencias reproductivas de los pobres urbanos y limita su acceso a servicios de calidad de salud reproductiva.

  • Ni la historia ni la experiencia reciente apoyan de ninguna manera la noción de que es posible poner fin a la emigración del campo a la ciudad, y ni siquiera frenarla apre­­cia­­ble­mente. Oponerse a la migración y negarse a ayudar a los pobres urbanos por temor a atraer así nuevos migrantes genera meramente más pobreza y mayor degradación del medio ambiente.

  • Una gran proporción del crecimiento urbano, ya sea el resultante de la migración o el causado por el crecimiento vegetativo, corresponde a los pobres. Pero las personas pobres tienen tanto el derecho a residir en la ciudad como a realizar su importante contribución. Esto debe ser un claro punto de referencia para los encargados de formular políticas urbanas.

  • Es prioritario apoyar las acciones individuales y colectivas de los residentes urbanos de bajos ingresos con el fin de mejorar las viviendas y los medios de vida en las ciudades, y dar a los pobres la oportunidad de participar en los procesos políticos, así como de negociar soluciones a sus problemas.

Pobreza, sostenibilidad y uso del suelo:

  • Muchas ciudades podrían reducir los problemas sociales si planificaran con suficiente anticipación como satisfacer las necesidades de los pobres. En particular, los pobres necesitan tierras dotadas de servicios donde construir y mejorar su propia vivienda. En este sentido, debe prestarse mayor atención a asegurar la vigencia de los derechos de propiedad para las mujeres. Tener una vivienda segura y un domicilio legal es imprescindible para que las personas aprovechen lo que la ciudad puede ofrecerles. La manera más eficaz de lograrlo es proporcionar tierra y servicios para los pobres con anticipación. Esto requiere que se aprenda a tolerar la inevitabilidad del crecimiento urbano y a planificar al respecto.

  • La planificación para satisfacer las necesidades de los pobres en materia de tierras es sólo un aspecto de la cuestión más amplia del uso del suelo, que será más urgente a medida que crezca la población urbana. El propósito debería ser minimizar la huella urbana regulando y orientando la expansión antes de que esta ocurra.

  • Las interacciones entre crecimiento urbano y sostenibilidad serán cruciales para el futuro de la humanidad. Las ciudades influyen sobre los cambios mundiales del medio ambiente, y resultarán cada vez más afectadas por estos. Esta interacción requiere un enfoque proactivo, encaminado a prevenir la degradación del medio ambiente y a reducir la vulnerabilidad medioambiental de los pobres. Esto es especialmente relevante en los países en desarrollo, cuya población urbana se duplicará dentro de poco, y en particular en las zonas costeras de baja altitud.(5)

Prioridad de un enfoque proactivo:

  • Dadas las perspectivas de inevitable crecimiento urbano, la única respuesta eficaz será probablemente la adopción de enfoques proactivos. Para minimizar los aspectos negativos y realzar los aspectos positivos de la urbanización se requiere una visión de futuro y una permanente preocupación por la reducción de la pobreza, la promoción de la igualdad y equidad de género así como por la sostenibilidad del medio ambiente. También es preciso contar con información y análisis de buena calidad, como se indica en la última sección de este capítulo.


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