Introduction Introducción Chapter 5 Capítulo 5
Chapter 1 Capítulo 1 Chapter 6 Capítulo 6
Chapter 2 Capítulo 2 Notes for Indicators Notas
Chapter 3 Capítulo 3 Notes for boxes Notas de los recuadros
Chapter 4 Capítulo 4 Indicators Indicadores
Capítulo 5 Printer Friendly imprimir artículo
Chapter 1 Urbanización y sostenibilidad en el siglo XXI

Las ciudades: ¿carga o beneficio?

Un enfoque más amplio

Una mirada más allá del ámbito local

Cambios en la cubierta del suelo

Las ciudades y el cambio climático

Pobreza y vulnerabilidad a los desastres naturales

Elevación del nivel del mar: la cuestión no es si ocurrirá o no sino ¿cuándo y en qué medida?

Adaptación al cambio climático

Acciones locales y consecuencias mundiales: cambios mundiales y efectos locales

Las ciudades y el cambio climático

El cambio climático y sus ramificaciones sobre los procesos urbanos cubren un amplio espectro de cuestiones. La frecuencia y la magnitud de los desastres naturales relacionados con el clima están aumentando cada vez más y sus consecuencias dependerán de diversos factores, entre ellos la fortaleza y capacidad de adaptación o el grado de vulnerabilidad de las personas y los asentamientos urbanos.

Las condiciones climáticas siempre han conformado el entorno construido. A partir del decenio de 1950, se han ido abandonando cada vez más las pautas tradicionales adaptadas a las condiciones climáticas locales. La globalización y los acelerados avances tecnológicos tienden a promover la homogeneización del diseño arquitectónico y urbano, cualquiera que sean las condiciones naturales. Este tipo de arquitectura monocorde y repetitiva aumenta el consumo de energía debido al transporte de materiales exógenos y a la utilización de un único diseño de construcciones en diversos ámbitos y bajo distintas condiciones climáticas, sin prestar atención a la eficiencia energética. En algunos lugares, la energía es demasiado barata como para motivar un diseño eficiente en términos energéticos; en otros casos, las empresas inmobiliarias no tienen en cuenta el costo de la energía, dado que los precios de venta no reflejan futuras economías por una mayor eficiencia energética.

El uso de nuevas modalidades arquitectónicas y urbanas, nuevos materiales, e innovaciones como el aire acondicionado, han hecho aumentar pronunciadamente tanto los costos de la energía como las contribuciones de las ciudades a las emisiones de efecto invernadero. Los adelantos tecnológicos también han posibilitado el rápido crecimiento de las ciudades en lugares anteriormente considerados inhabitables. Por ejemplo, la ciudad estadounidense de Phoenix ha crecido pronunciadamente debido a obras de ingeniería que desviaron el agua del río Colorado; en la ciudad de Riyadh, Arabia Saudita, el abastecimiento de agua se efectúa en gran medida a partir de centrales de desalinización.

Las formas y las funciones urbanas también contribuyen a definir la naturaleza de las interacciones entre las ciudades y los cambios climáticos locales. Por ejemplo, “el efecto insular del calentamiento urbano” es causado por las repercusiones de diferentes usos del suelo en zonas urbanas, que crean microclimas y acarrean consecuencias para la salud.

El efecto insular del calentamiento urbano consiste en un aumento de las temperaturas en el centro de la ciudad en comparación con las zonas circundantes. El tamaño del centro urbano, el tipo de urbanización, la forma de la ciudad, las funciones y el uso del suelo son todos factores contribuyentes a ese efecto. A medida que las aldeas se van transformando en poblados y estos, en ciudades, su temperatura media aumenta entre dos y seis grados centígrados por encima de la temperatura en los campos aledaños(12).

Los diseños y las formas urbanos que hacen caso omiso de las condiciones climáticas locales y pierden el efecto refrescante de las zonas verdes tienden a agravar el efecto insular del calentamiento urbano. Las ciudades de los países tropicales pobres están particularmente afectadas por este fenómeno.

El rápido crecimiento urbano, combinado con las potentes repercusiones de la variabilidad y el cambio climáticos, probablemente tendrán graves consecuencias para la salubridad del medio ambiente en los trópicos (causando, por ejemplo, estrés térmico y acumulación del ozono en la troposfera), que a su vez puede afectar a la economía urbana (por ejemplo, el rendimiento del trabajo y de las actividades económicas), así como a la organización social.

En un círculo vicioso, el cambio climático acrecentará la demanda de energía para el aire acondicionado en zonas urbanas y contribuirá al efecto insular del calentamiento urbano debido a la contaminación térmica. La contaminación térmica, la bruma industrial (smog) y la capa de ozono a nivel del terreno no son solamente fenómenos urbanos; también afectan a las zonas rurales aledañas, reduciendo el rendimiento agrícola(13), agravando los riesgos para la salud(14) y generando huracanes y tormentas eléctricas.

La salud humana en las zonas urbanas se resiente como resultado del cambio climático, especialmente en las zonas urbanas pobres cuyos habitantes tienen menor margen de adaptación. Los tradicionales problemas de salud ligados a la pobreza y la falta de equidad, se verán agravados por el cambio climático. Por ejemplo, las zonas urbanas pobres que carecen de servicios de salud y de otros servicios básicos, donde la gente vive hacinada, con deficiente abastecimiento de agua y saneamiento inadecuado, son terreno propicio para la propagación de trastornos respiratorios e intestinales y la proliferación de mosquitos y otros vectores de enfermedades tropicales, entre ellas el paludismo, el dengue y la fiebre amarilla. Los cambios en la temperatura y la precipitación pueden propagar las enfermedades en zonas anteriormente no afectadas y agravarlas en las zonas endémicas. Los cambios en el clima y en el ciclo hídrico pueden afectar el abastecimiento de agua, su distribución y su calidad en las zonas urbanas, con importantes consecuencias para las enfermedades transmitidas por el agua.

Los efectos del cambio climático sobre el abastecimiento de agua en zonas urbanas probablemente serán espectaculares. Muchos países pobres ya enfrentan la acumulación de deficiencias en el abastecimiento, la distribución y la calidad del agua, pero el cambio climático probablemente agravará esas dificultades. El reciente informe del Grupo Intergu­bernamental de Expertos sobre el Cambio Climático destaca que las ciudades de las regiones más secas, como Karachi en el Pakistán y Nueva Delhi en la India, padecerán efectos particularmente graves.(15)


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