Introduction Introducción Chapter 5 Capítulo 5
Chapter 1 Capítulo 1 Chapter 6 Capítulo 6
Chapter 2 Capítulo 2 Notes for Indicators Notas
Chapter 3 Capítulo 3 Notes for boxes Notas de los recuadros
Chapter 4 Capítulo 4 Indicators Indicadores
Capítulo 2 Printer Friendly imprimir artículo
Chapter 1 Los pobres urbanos: esperanza frente a desolacion

Los dramas ocultos de los pobres urbanos

Tugurios: desmesurada concentración de la pobreza

Las persistentes disparidades

Bienestar y autonomía de la mujer: pilares de las ciudades sostenibles

Contradicciones sociales en las ciudades en crecimiento: diálogo y discordia

Los cambiantes perfiles demográficos de las ciudades en crecimiento

Como mejorar la gobernabilidad urbana e involucrar a los pobres: lo que debe hacerse

Como mejorar la gobernabilidad urbana e involucrar a los pobres: lo que debe hacerse

En este capítulo se han destacado algunas oportunidades potenciales y las marcadas disparidades existentes en las ciudades. En especial, se han abordado muchos de los problemas que tiene que enfrentar la población urbana pobre en rápido crecimiento. En general, se observan enormes brechas entre los pobres y quienes están en mejor posición económica en el acceso a las ventajas que puede ofrecer la ciudad en materia de género, mortalidad infantil, salud reproductiva, educación, ingresos, vivienda y seguridad. La conclusión principal es que con frecuencia quedan severamente restringidos los derechos de los pobres a la ciudad y sus beneficios, y que en muchos países en desarrollo, las ventajas de los pobres urbanos son sorprendentemente pequeñas en comparación con la población rural.

Esto es desalentador. Las economías de escala y de proximidad que genera la ciudad deberían traducirse en acceso a mejores servicios para todos los residentes urbanos. Llevar los servicios a los vecindarios más pobres cuesta mucho menos que llevarlos a igual número de personas en asentamientos rurales remotos y dispersos.(84) Por consiguiente, es razonable concluir que gran parte de la discrepancia entre los beneficios potenciales y la realidad se debe a la gestión urbana.

¿Cómo podrían mejorarse estas pautas? ¿Qué sería necesario hacer? Este informe destaca que el punto de partida crucial consiste en aceptar la inevitabilidad y las posibles ventajas del crecimiento urbano. Lamentablemente, los enfoques prohibicionistas siguen prevaleciendo en la gestión de la expansión urbana y de los tugurios. Muchos políticos y planificadores consideran que la formación de tugurios es un fenómeno transitorio y que cuanto menos se haga al respecto, tanto mejor será.(85)

Para inducir a los líderes a que adopten un enfoque más positivo de la urbanización y de los residentes en tugurios es preciso promover los beneficios de prepararse eficazmente para el crecimiento urbano. En última instancia, es imprescindible el compromiso político para lograr soluciones viables; esta cuestión será considerada en el capítulo siguiente. Tanto los encargados de formular políticas como la sociedad civil necesitan información fidedigna sobre quiénes son los pobres, cómo crecen, dónde viven, qué necesidades tienen y cuáles son los obstáculos con que tropiezan para tener acceso a lo que la ciudad puede ofrecer. El Capítulo 6 considera detalladamente esos aspectos.

Otra estrategia de importancia crítica en las acciones para reducir la pobreza y velar por la vigencia de los derechos individuales, es involucrar a las personas en la formulación de las políticas y los programas que afectan a su vida. Se han reconocido y alentado ampliamente los beneficios de la participación en las estrategias nacionales para la reducción de la pobreza, así como en los enfoques a nivel local. Sin embargo, aun cuando parece obvio que es necesario involucrar a la enorme y creciente población urbana en los procesos de desarrollo, en muchas ciudades esto queda desvirtuado por los prejuicios antiurbanos.(86)

En respuesta a las realidades cotidianas, los pobres urbanos han establecido importantes grupos, asociaciones y federaciones. Las organizaciones de pobres urbanos (OPU), grandes y pequeñas, se han unido para diagnosticar las condiciones sociales y económicas que enfrentan a fin de encontrar soluciones prácticas a esos problemas, combatir la marginación y asegurar el acceso a los bienes y servicios a los que tienen derecho. Han tenido éxito en diversos frentes: entre ellos, la mejora de los tugurios, el rechazo a las reubicaciones forzadas y desalojos, y la provisión de vivienda costeable e infraestructura y la creación de capacidades para la vida estable de sus miembros.(87)

Hay algunos casos ilustrativos que ejemplifican ese proceso. La Federación Sudafricana de Personas sin Vivienda (South African Homeless People's Federation) y el Diálogo Popular sobre Tierra y Vivienda (People's Dialogue on Land and Shelter) tienen más de 80.000 familias miembros. Por conducto de sus grupos comunitarios, dichas organizaciones trabajan en la confección de mapas y la recopilación de datos locales para la planificación; la formulación de planes de ahorro y crédito; la adquisición de viviendas y tierras; la generación de ingresos; y la ampliación de la autonomía personal mediante el establecimiento de redes e intercambios.(88)

En aproximadamente 80 ciudades del Afganistán, los grupos comunitarios, en gran parte liderados por mujeres, han ido proporcionando servicios de educación, salud y comerciales incluso durante los tiempos difíciles del gobierno de los Talibanes. Actualmente, ONU-Hábitat está tratando de incorporar esas iniciativas comunitarias en el proceso de reconstrucción y desarrollo.(89) En Filipinas, una federación de organizaciones de vecinos (ZOTO) lideró una exitosa campaña para obtener del Gobierno derechos de propiedad y de arriendo y la mejora de las condiciones de vida de las comunidades, en una zona de Manila que había sido condenada a la reconversión del uso del suelo y el traslado de las masas de pobres residentes allí. Esta campaña, junto con otras, ha inspirado nuevas leyes que casi imposibilitan el desalojo por la fuerza sin previa consulta a los afectados y aseguran la reubicación en zonas dotadas de servicios adecuados.(90)

Muchas organizaciones de pobres urbanos logran influir en las políticas y las prácticas de los gobiernos. En Pune, India, casi dos millones de habitantes recibieron del gobierno local bloques de retretes públicos, como resultado de una campaña liderada conjuntamente por la Sociedad para la Promoción de Centros de Recursos Zonales y por la Federación Nacional de Habitantes de Tugurios, Mahila Milan, una red de grupos de ahorro y crédito constituidos por mujeres.(91) En Tailandia, más de 1.000 organizaciones y grupos comunitarios están integrados en un proyecto nacional para introducir mejoras locales en zonas urbanas pobres.(92) Y en varias ciudades del Brasil, gracias a la planificación y los presupuestos participativos, se ha asignado una mayor proporción de las inversiones municipales a las prioridades establecidas por los vecinos y los grupos comunitarios.(93)

En otros casos, varios grupos pequeños han crecido y se han convertido en federaciones nacionales, e incluso en redes internacionales.(94) Shack/Slum Dweller's International (Asociación Internacional de Habitantes de Tugurios), posiblemente el mayor de esos movimientos internacionales, y la Comisión Huairou (Véase el Recuadro 8) son dos ejemplos de cómo la asociación en red ha logrado aumentar eficazmente la visibilidad de cuestiones importantes para los pobres urbanos.(95) La presión de estas organizaciones ha influido en la agenda internacional en cuestiones como el derecho a la vivienda y a la protección contra desalojos, los derechos de la mujer y las responsabilidades de los gobiernos y de la sociedad civil con respecto a la difícil situación de los pobres urbanos.(96)

Es así como, a lo largo de los años, las organizaciones de los pobres urbanos han demostrado, gracias a su creatividad y a sus dinámicas gestiones, que son capaces y están motivadas para asumir responsabilidades a fin de satisfacer las necesidades de sus miembros y reivindicar sus derechos a tener una vida digna y en condiciones adecuadas. El Equipo de Tareas para el mejoramiento de la vida de los habitantes de tugurios, del Proyecto del Milenio de las Naciones Unidas, ha recomendado que los gobiernos "reconozcan a las organizaciones de los pobres urbanos dondequiera que éstas existan y colaboren con sus estrategias’.(97) Asimismo, uno de los principios básicos promovido por el Banco Mundial en las estrategias para la reducción de la pobreza es la participación de la sociedad civil y la aplicación de enfoques locales impulsados por los propios países.(98)

La acción de los miembros de estas organizaciones, con un adecuado apoyo gubernamental, pueden tener efectos aun mayores en la lucha contra la pobreza material, en la vigencia de sus derechos como ciudadanos y residentes urbanos, y en el fomento de su capacidad como activos agentes de cambio. Los gobiernos sólo pueden beneficiarse de este proceso, porque la inclusión de las organizaciones de los pobres urbanos en la gestión municipal hará que esta sea más eficaz. De este modo, se determinan más claramente las necesidades y las demandas y, al mismo tiempo, se proporcionan respuestas más adecuadas y eficaces en la prestación de los servicios urbanos. Dicha colaboración también favorece el aprendizaje y el entendimiento, al combinar los conocimientos técnicos especializados y las experiencias locales. Al ampliar los medios de acción de la sociedad civil, se afianza la democracia.(99)


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