Introduction Introducción Chapter 5 Capítulo 5
Chapter 1 Capítulo 1 Chapter 6 Capítulo 6
Chapter 2 Capítulo 2 Notes for Indicators Notas
Chapter 3 Capítulo 3 Notes for boxes Notas de los recuadros
Chapter 4 Capítulo 4 Indicators Indicators
Capítulo 1 Printer Friendly imprimir artculo
Chapter 1 La promesa del crecimiento urbano

El iceberg está creciendo

La segunda ola de urbanización: una diferencia de escala

El futuro del crecimiento urbano: tasas, aceleración y magnitud

La mitad del mundo urbano vive en ciudades pequeñas

Diferentes velocidades, diferentes políticas

Políticas basadas en hechos y no en prejuicios



Adegoke Taylor, un vendedor ambulante de 32 años de edad, enjuto, con aire solemne y ojos ansiosos, comparte una habitación de apenas dos por tres metros con otros tres jóvenes, en una callejuela de Isale Eko, a poco más de un centenar de metros del Tercer Puente que une la isla con el continente. En 1999, Taylor emigró a Lagos procedente de Ile-Oluji, un poblado yoruba a 130 millas al noreste. Había obtenido un diploma en minería de una escuela politécnica y su objetivo era una carrera profesional. A su llegada a la ciudad, fue a un club que ofrecía música juju—una variante popular impregnada de ritmos yoruba—y permaneció allí hasta las dos de la mañana. “Esa experiencia, en sí misma, me convenció de que había comenzado una nueva vida”, dijo en inglés, la lingua franca de Lagos. “Por todos lados se ven multitudes, todo el tiempo. Eso me motiva. En la aldea, uno no tiene libertad, y lo que hace un día es lo mismo que hará al día siguiente”. Taylor comprobó rápidamente que ninguno de los empleos en minería anunciados en periódicos de Lagos eran accesibles para él. “Cuando uno no tiene conexiones, no es fácil, porque hay muchos más candidatos que empleos”, dijo. “Si uno no tiene a alguien reconocido que diga: “Yo lo conozco, denle un empleo”, es muy difícil. En este país, si uno no pertenece a la elite”—lo pronunció “e-lait”—”uno comprueba que la vida es dura, muy dura”.

Taylor tuvo una serie de ocupaciones ocasionales: cambio de divisas, venta ambulante de artículos de escritorio, entretejido de cabello, y acarreo de bultos pesados en un depósito, con un salario diario de 400 naira, es decir, unos tres dólares. Ocasionalmente, trabajó para comerciantes del África occidental que acudían a los mercados cercanos al puerto y necesitaban intermediarios para ubicar las mercaderías. Al principio, se alojó en casa de la hermana de un amigo de la infancia, en Mushin, y luego encontró alojamiento barato en una habitación compartida, por siete dólares mensuales, hasta que el edificio quedó destruido por un incendio durante los disturbios étnicos. Taylor perdió todas sus pertenencias. Decidió mudarse a la Isla de Lagos, donde paga un alquiler más alto, 20 dólares por mes.

Taylor trató de emigrar de África, pero sus solicitudes de visado fueron rechazadas por las Embajadas de los Estados Unidos y del Reino Unido. A veces añora la calma de su poblado natal, pero nunca pensó en regresar a Ile-Oluji, con su temprano anochecer y sus monótonos días, y la perspectiva de pasar el resto de su vida haciendo trabajos manuales. Su futuro está en Lagos. . . .
“No hay otra salida, excepto tener éxito”, dijo Taylor
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El iceberg está creciendo

“En la primera mitad del siglo XXI, el crecimiento de las ciudades será el factor más influyente en el desarrollo�. Así comenzaba el informe Estado de la Población Mundial 1996 del UNFPA(2) Cada día que pasa, esa afirmación se confirma aun más.

Hasta hoy, la población humana ha vivido y trabajado principalmente en zonas rurales. Pero el mundo está a punto de dejar atrás su pasado rural. En 2008, por primera vez, más de la mitad de la población del planeta, 3.300 millones de personas, vivirá en ciudades. (3)

El número y la proporción de habitantes urbanos seguirán aumentando aceleradamente. Hacia 2030, la población urbana habrá llegado a 4.900 millones de personas. En comparación, se prevé que la población rural del mundo disminuirá en unos 28 millones entre 2005 y 2030. En consecuencia, a escala mundial, todo el futuro aumento de la población ocurrirá en ciudades de mayor o menor tamaño.

La mayor parte de este crecimiento ocurrirá en los países en desarrollo. Se prevé que la población urbana de Ã�frica y Asia se duplicará entre 2000 y 2030. También en la región de América Latina y el Caribe seguirá aumentando la población urbana, aun cuando más lentamente. Mientras tanto, la población urbana del mundo desarrollado aumentará relativamente poco: desde 870 millones hasta 1.010 millones de personas.

Esta vasta expansión urbana en los países en desarrollo tiene implicaciones mundiales. Casí todas las grandes transformaciones de índole económica, social, demográfica y medio­ambiental ya ocurren en las ciudades. Lo que ocurra durante los próximos años en las ciudades del mundo menos adelantado conformará las perspectivas de crecimiento económico mundial, de mitigación de la pobreza, de estabilización de la población, de sostenibilidad del medio ambiente y, en última instancia, de ejercicio de los derechos humanos.

No obstante, se hace sorprendentemente poco para maximizar los posibles beneficios de dicha transformación o reducir sus consecuencias dañinas. La Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) recomendó claramente: “Los gobiernos deberían fortalecer su capacidad para responder a las presiones causadas por la rápida urbanización revisando y reorientando, según convenga, los organismos y mecanismos encargados de la ordenación de las zonas urbanas y velando por que todos los grupos de población participen en la planificación y la adopción de decisiones sobre el desarrollo local�(4)

El presente informe exhorta a realizar análisis a largo plazo y a adoptar medidas preventivas congruentes con dichos propósitos. El aumento previsto de la población urbana es demasiado grande, y los cambios ocurrirán con demasiada rapidez, como para que los gobiernos y los planificadores se limiten simplemente a reaccionar frente a los acontecimientos.

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ALGUNAS DEFINICIONES B�SICAS:

a) Urbano. ícese de los asentamientos o localidades definidos como “urbanos� por los organismos nacionales de estadística.

b) Urbanización: Proceso de transición desde una sociedad rural hacia una sociedad más concentrada en ciudades. Estadísticamente, la urbanización refleja la creciente proporción de población que reside en asentamientos definidos como urbanos, debido principalmente a un saldo neto positivo de la migración del campo a la ciudad. El nivel de urbanización es el porcentaje del total de la población que reside en ciudades, mientras que la tasa de urbanización es la tasa con que crece dicha población.

c) Crecimiento urbano. Aumento en el número de personas que viven en ciudades, medido en términos o bien relativos, o bien absolutos.

d) Crecimiento natural o vegetativo. Diferencia entre el número de nacimientos y el número de defunciones en una población dada.

e) Transición urbana. Transformación de una sociedad, desde predominantemente rural hacia predominantemente urbana.


Una característica sobresaliente del crecimiento de la población urbana en el siglo XXI es que se compondrá, en gran medida, de personas pobres.(5) Las personas pobres suelen quedar excluidas de la planificación urbana; los migrantes son rechazados, o simplemente se hace caso omiso de ellos, en la vana esperanza de desalentar la continua migración.

Una planificación realista del futuro crecimiento urbano exige una explícita consideración de las necesidades de los pobres. También requiere el análisis de las cuestiones de género: con frecuencia, no se toman en cuenta las necesidades y capacidades particulares de las mujeres y las niñas pobres, y se supone que son iguales a las de los hombres y niños pobres. Y, a medida que vayan cambiando las estructuras de la población, tendrá cada vez mayor importancia prestar atención a los jóvenes y a las necesidades de las personas de edad.

En el presente capítulo se describen algunas de las principales tendencias de la transformación urbana, algunos de los obstáculos y algunas de las posibilidades existentes, como punto de partida para intercambiar ideas sobre un nuevo enfoque.

En el Recuadro 1 se ofrecen algunas definiciones. Siempre ha sido problemático definir de manera universal los conceptos básicos: “urbanoâ€� y “ruralâ€�.(6) A medida que va avanzando la globalización, también puede considerarse cada vez más artificial la división de los asentamientos humanos en “ruralesâ€� y “urbanosâ€�. Debido a los adelantos en los transportes y las comunicaciones, las ciudades, las aldeas y las zonas agrícolas están cada vez más cercanas y más conectadas. Las zonas rurales tienen cada vez mayor aspecto de pequeños centros urbanos, mientras que la presencia del sector informal está transformando la vivienda, los servicios y la mano de obra en las ciudades, e incluso las modalidades de producción y consumo. Pero dado que las mentalidades, las actividades de planificación y los datos todavía están compartimentados, sigue siendo necesaria la distinción rural-urbano, aun cuando sea poco precisa.

Cada país tiene su propia definición, y la velocidad del crecimiento urbano cambia continuamente los límites de la ciudad. Sin embargo, las deficiencias en los datos son menos significativas cuando se analizan las tendencias generales y las perspectivas de crecimiento urbano a escala mundial y regional, como se hace en el presente informe.

 



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