|
Repatriación, integración y reasentamiento
Por lo general, los refugiados tienen tres "soluciones duraderas" a su disposición: repatriación voluntaria a su país de origen; integración local en el país de asilo; o reasentamiento en un tercer país(62). No obstante, como ya se indicó, muchos refugiados terminan residiendo en campamentos durante muchos años, con limitadas perspectivas de lograr ninguna de las soluciones mencionadas.
Las organizaciones internacionales, especialmente el ACNUR y la OIM, coordinan las repatriaciones y ofrecen servicios médicos. También acompañan a los refugiados más vulnerables. Con frecuencia, los gobiernos de países de destino favorecen la repatriación y dejan de lado la posibilidad de integración local, mediante restricciones al número de refugiados, aun cuando esa solución ofrezca ventajas prácticas a corto y largo plazo. Esto ocurre especialmente cuando la prolongada inestabilidad en los países de origen imposibilita el regreso de los refugiados(63). Entre las pocas excepciones figuran Papua Nueva Guinea, junto con Belice, México y Uganda(64). En 2005, Papua Nueva Guinea otorgó permisos de residencia a 184 refugiados de Indonesia, sólo un año después de su llegada. Además, el Gobierno otorgó permisos por igual a hombres y mujeres, en reconocimiento explícito de la igualdad de derechos y como prueba de su compromiso en pro de la igualdad en cuestiones de género(65).
Si bien durante muchos años sólo unos pocos países ofrecieron a los refugiados la opción de reasentarse en un tercer país, es mayor el número de los que ahora están ofreciendo esta alternativa(66). Actualmente, el ACNUR está tratando de asignar prioridad a los hogares cuya jefa es una mujer y a las víctimas de violencia por motivos de género(67). En 2004, la Oficina en Guinea del ACNUR hizo un intento especial de incluir a mayor cantidad de mujeres cuando presentó al Programa de Refugiados de los Estados Unidos los nombres de 2.500 mujeres(68). El Brasil también ha comenzado a recibir mayor cantidad de familias cuya jefa es una mujer. Al llegar, se les ofrecen cursos de idioma, capacitación, asistencia para encontrar empleo, microcréditos y guarderías infantiles(69).
No obstante, al facilitar la integración social, cultural y económica de las mujeres refugiadas pueden suscitarse problemas. Muchas mujeres refugiadas están sobrecargadas con las tareas domésticas y la atención de sus hijos. Tal vez los miembros masculinos de la familia se opongan a que las mujeres trabajen fuera del hogar. El aislamiento y la falta de familiaridad con la sociedad anfitriona pueden causar depresión. Para abordar esta necesidad, el Consejo Canadiense para los Refugiados ofrece reuniones semanales a las mujeres refugiadas y servicios de guardería durante las sesiones. Los organizadores alientan a que las mujeres aprendan las unas de las otras y se brinden apoyo mutuo, para hacerse al mismo tiempo más independientes(70).
Los programas en que los inmigrantes ayudan a otros inmigrantes pueden ser especialmente útiles con respecto a los recién llegados. En Australia, las mujeres inmigrantes procedentes de las Islas Cook están acogiendo a las refugiadas recientemente llegadas del Cuerno de África(71). En otros lugares, se está tratando ahora de ampliar los servicios de salud y superar las barreras socioculturales y lingüísticas que pueden impedir que muchas personas acudan en procura de los servicios. En el Canadá, donde se está tratando continuamente de integrar a los refugiados en el sistema existente de servicios de salud, más mujeres refugiadas experimentadas están ayudando a las recién llegadas a tener acceso a servicios de salud, sociales y educacionales(72). En Austria, el Centro Omega de Servicios de Salud ofrece asesoramiento psicológico y social, además de servicios médicos, a los refugiados y víctimas de tortura, prestando atención a las cuestiones de género(73). En los Estados Unidos, la organización sin fines de lucro RAINBO ayuda a las comunidades de refugiados a cobrar conciencia acerca de cuestiones de salud sexual y salud reproductiva, prestando especial atención a la mutilación o corte genital femenino. También colabora con servicios de salud para mejorar la calidad de la atención de las mujeres que han sido objeto de esa práctica(74).
Pese al progreso, subsisten muchos problemas, al igual que para las mujeres migrantes en general. Esto refleja la situación en muchos países de destino: hay progreso desigual y discrepancias apreciables entre las políticas y su aplicación.
|