Introducción Introducción Capítulo 5 Capítulo 5
Capítulo 1 Capítulo 1 Notas Notas
Capítulo 3 Capítulo 2 Notas para las citas Notas para las citas
Capítulo 3 Capítulo 3 Notas para los recuadros Notas para los recuadros
Capítulo 4 Capítulo 4 Indicadores Indicadores
CAPÍTULO 1 Printer Friendly imprimir artículo
Chapter 1 Lo bueno, lo malo, y lo promisorio:
La migración en el siglo XXI

Un mundo en movimiento

Desiguales oportunidades en un mundo en proceso de globalización

Entre la espada y la pared: Migración irregular

Migración forzada: Refugiados y solicitantes de asilo

Sacar provecho de la esperanza: Migración internacional, remesas y desarrollo

¿Una carga o un beneficio? Efecto sobre los países de destino

La salud de los migrantes

Superar la diferencia: Vivir en medio de la diversidad

¿Una carga o un beneficio?
Efecto sobre los países de destino

La migración puede entrañar tanto beneficios como costos para los países de destino, en función del marco cultural, social y económico. Las tres quejas que se oyen con mayor frecuencia en relación con cuestiones económicas son: los inmigrantes restan oportunidad de empleo a la población local; los inmigrantes contribuyen a rebajar los salarios; y los inmigrantes constituyen una pesada carga sobre el sistema de bienestar social del país(95).

Las pruebas empíricas en apoyo de cada una de esas quejas son o bien débiles, o bien ambiguas, al menos a nivel agregado. Los efectos generales de la inmigración sobre la situación de empleo y los salarios de la población nativa son pequeños, trátese de inmigrantes documentados o indocumentados, transitorios o permanentes(96). Esto se debe a que los inmigrantes tienden a ocupar empleos en los que no tienen interés los residentes. Por ende, las corrientes migratorias tienden a afectar más a los residentes con bajas calificaciones, quienes más probablemente competirán directamente con inmigrantes que poseen calificaciones similares y el mismo nivel educacional(98). La mayor competencia puede mantener el bajo nivel de los salarios y puede retrasar las inversiones en tecnologías más productivas. Pero muchos aducen que la amenaza a obreros de fábrica y trabajadores manuales no es mayor que la dimanada de artículos importados de bajo costo, intensivos en mano de obra(97).

En la mayoría de los casos, la suposición generalizada de que los inmigrantes utilizan en gran medida los servicios de bienestar social pero pagan relativamente poco por concepto de impuestos y contribuciones sociales tampoco resiste al escrutinio empírico(99). Por ejemplo, un estudio realizado en 2005 constató que, aun cuando los inmigrantes representan un 10,4% de la población de los Estados Unidos de América, consumen sólo un 7,9% del gasto total en salud del país y el 8% de los fondos que el Gobierno destina a servicios de salud(100). La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos(101) y, más recientemente, la Comisión Europea (CE), han afirmado que la migración contribuye al crecimiento general, a la mayor productividad y a un más alto nivel de empleo, para todos(102).

Además de las cuestiones relativas al trabajo, los salarios y el bienestar social, las realidades demográficas del envejecimiento en los países desarrollados también han colocado en un primer plano la migración internacional. Un estudio realizado en el año 2000 por la División de Población de las Naciones Unidas sobre la "migración de reemplazo"(103) afirma que la mayoría de los países de destino se encuentran en lo que se denomina "la segunda transición demográfica". Esa etapa se caracteriza por la baja tasa de fecundidad y, por ende, por una tasa de crecimiento demográfico baja o negativa, lo cual a su vez redunda en que hay una gran proporción de ancianos, que no trabajan, en comparación con la población más joven, en edad activa y productiva(104). Muchos de los países más prósperos del mundo, particularmente el Japón y los países de Europa, tienen tasas de fecundidad inferiores a las de reemplazo, menor cantidad de jóvenes que ingresan en el mercado laboral y, en consecuencia, acelerado envejecimiento demográfico(105). Los autores del informe calculan que los países donde el crecimiento demográfico es lento necesitarán recibir a muchos más migrantes, a fin de compensar la declinación en sus poblaciones y la disminución de los grupos en edad activa, y mantener así las actuales proporciones entre trabajadores y personas mayores de 65 años(106).

Aun cuando dicha publicación despertó una atención pública muy necesaria hacia los peligros del envejecimiento de la población, también suscitó una conmoción en círculos tanto políticos como académicos(107). Quienes disienten aducen que la migración no necesariamente es la panacea para resolver la declinación de las tasas de fecundidad dado que, desde el punto de vista demográfico, sólo se podría prevenir el envejecimiento de la población de un país mediante crecientes e insostenibles cantidades sin precedentes de inmigrantes(108). Desde un punto de vista social, el caudal de inmigración necesario para reemplazar la población que va disminuyendo excede en magnitud la que ningún país desarrollado ni siquiera consideraría seriamente como posibilidad(109).

Al parecer, la controversia con respecto a la "migración de reemplazo" reflejaría, en parte, las hondas emociones que genera actualmente en muchos países el multiculturalismo y la perspectiva de inmigraciones masivas. Los países con bajas tasas de fecundidad, en su mayoría, han llegado a aceptar que la inmigración, en alguna proporción, es económicamente útil, pero les preocupa preservar su identidad cultural. No obstante, países donde la tasa de fecundidad es extremadamente baja, entre ellos Alemania, Italia y España-y potencialmente varios otros países-podrian verse frente a una radical disminución de sus poblaciones en el futuro(110). Para subsanar esa situación será necesario adoptar varios enfoques diferentes, dentro de los cuales la inmigración podría tener un papel creciente, aun cuando no decisivo.



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