PRÓLOGO

Este informe explora las vidas de mujeres y hombres jóvenes que se han aventurado en nuevos territorios para perseguir sus sueños o para escapar de la opresión, las guerras, la pobreza o el infortunio. El informe retrata las vidas de jóvenes de diez países: Burkina Faso, Colombia, Holanda, India, Kenya, Liberia, Moldova, Filipinas, Suriname y Zambia. Algunos de ellos nunca migraron, pero sus vidas están marcadas por las experiencias de cónyuges o parientes que sí lo hicieron. Fueron entrevistados por los periodistas Martín Caparrós y Shyamala Shiveshwarkar en sus países de origen o de destino.

Del deseo y la intención de migrar (Bibi, Suriname) a la búsqueda de una vida mejor en una nueva tierra (Falcao, Colombia; Noraida, Filipinas); del anhelo de una educación avanzada y la liberación de los sesgos de género (Kakenya, Kenya) al efecto derrame producido por los parientes que migraron (Rajini, India; Edna, Zambia); de la construcción de una nueva identidad cultural (Kadija, hija de inmigrantes marroquíes en Holanda) a los riesgos y desafíos que implica cruce de fronteras (Natalia, Moldova; Adama, Burkina Faso); al escape de la violencia y la persecución (Richard, Liberia): los perfiles de los jóvenes que se presentan en este informe muestran un panorama marcado por la esperanza y el éxito pero también por la desilusión y la desesperanza.

El informe incluye una breve introducción con información general sobre los jóvenes migrantes. Puesto que los jóvenes han sido frecuentemente invisibles en los debates y políticas sobre migración internacional, la información disponible es muy limitada. Esperamos que, al escuchar las voces de los jóvenes afectados por la migración, al mostrar sus rostros y sus vidas, al compartir sus preocupaciones y sus necesidades de educación, empleo, salud, seguridad y paz, este informe ayude a atraer la atención hacia los jóvenes, como parte de la discusión sobre migración internacional.

Los diez jóvenes entrevistados en este informe hablaron con honestidad, valor y franqueza. Sus historias muestran que, incluso en las situaciones más adversas y riesgosas, los jóvenes tienen una resistencia extraordinaria, una gran habilidad para sobrellevar la adversidad.

Al encarar las cuestiones migratorias, los gobiernos tienen la oportunidad de dar curso a la variedad de recursos y la vitalidad que los jóvenes migrantes ofrecen, antes que considerarlos como una carga o un peligro. En septiembre de 2006 los Estados Miembros se reunirán en una sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas para discutir la migración internacional. Este Diálogo de Alto Nivel dedicado a la Migración Internacional y el Desarrollo representa una oportunidad única para encarar las preocupaciones de los jóvenes migrantes.

Esperamos que este informe ponga sobre el tapete la necesidad de desarrollar respuestas que protejan los derechos humanos de los jóvenes migrantes, sin distinción de lugares de origen, sexo, edad u origen étnico. El informe llama a apreciar las contribuciones que los jóvenes hacen a sus países de origen y de destino; contribuciones que podrían ser incrementadas con una mayor atención a sus diversas necesidades y derechos. Sus historias nos recuerdan que hay millones de mujeres y hombres jóvenes como Natalia, Edna, Falcao, Adama, Bibi, Rajini, Richard, Kakenya, Khadija y Noraida. Ellos cruzan fronteras cada día, movidos por la inseguridad, la violencia o la pobreza, o en búsqueda de mejores oportunidades, cualesquiera sean los riesgos, para alcanzar su legítimo deseo de vivir una vida mejor.