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UNFPA - United Nations Population Fund

State of World Population 2005

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CAPÍTULO 7

© Marie Dorigny/UNFPA
Una aldeana con el rostro cubierto en el poblado de Tigray (Etiopía).

Violencia por motivos de género:
un precio demasiado alto

-La magnitud y las múltiples variantes de la violencia por motivos de género

-La violencia contra la mujer y los ODM

-Movilización para imponer la "Tolerancia nula"

-Las hombres forman equipos para eliminar la violencia contra la mujer

"[Una] mujer que vive a la sombra de la violencia cotidiana.no es realmente libre". - Secretario General de las Naciones Unidas Kofi Annan

La violencia por motivos de género es tal vez la violación de los derechos humanos más generalizada y más tolerada socialmente. El costo para las mujeres, sus hijos, sus familias y sus comunidades es un obstáculo sustancial para reducir la pobreza, lograr la igualdad entre hombres y mujeres y alcanzar los demás Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). La violencia es una experiencia traumática para cualquier hombre o mujer. Pero la violencia por motivos de género es infligida preponderantemente por hombres contra mujeres y niñas. Esto refleja y refuerza la falta de equidad entre hombres y mujeres; y afecta la salud, la dignidad, la seguridad y la autonomía de sus víctimas.

Según se estima, a escala mundial una de cada cinco mujeres será víctima de violación o de intento de violación a lo largo de su vida(1). Una de cada tres habrá sido golpeada, obligada a entablar relaciones sexuales bajo coacción o maltratada de otra manera, por lo general por un miembro de su familia o un conocido(2). Con frecuencia, quienes perpetran esos actos no son castigados. Cada año, centenares de miles de mujeres y niñas son objeto de trata y esclavitud y muchos millones más están sujetas a prácticas nocivas. La violencia mata y discapacita a una cantidad de mujeres de entre 15 y 44 años de edad superior al número de las que son víctimas de cáncer. Y el número de mujeres que ven su salud afectada por la violencia es superior a las cantidades combinadas de víctimas de accidentes de tránsito y de paludismo(3).

Las consecuencias de la violencia por motivos de género son devastadoras. Las sobrevivientes suelen padecer a lo largo de toda su vida trastornos emocionales, problemas de salud mental y mala salud reproductiva. Las mujeres víctimas de abuso también corren mayor riesgo de infectarse con el VIH(4). Las mujeres que han sido atacadas física o sexualmente tienden a utilizar intensamente y a largo plazo los servicios de salud(5). Los efectos de la violencia también pueden alcanzar a futuras generaciones: los niños que han sido testigos de abusos o que fueron, ellos mismos víctimas, suelen padecer daños psicológicos duraderos(6).

También es alto el costo para los países: mayores gastos en atención de la salud; demandas ante los tribunales, denuncias policiales y dificultades en la escuela; además de pérdidas en el nivel educacional y la productividad. En 1996, la violencia doméstica en Chile costó a las mujeres pérdidas de ingresos por un monto de 1.560 millones de dólares, más del 2% del PIB del país(7). Una encuesta realizada en la India indicó que después de un incidente de violencia, en promedio una mujer pierde siete días de trabajo(8). La violencia doméstica es el mayor riesgo de salud para las mujeres australianas en edad de procrear y causa pérdidas económicas por valor de unos 6.300 millones de dólares por año(9). En los Estados Unidos, esa cifra es de unos 12.600 millones de dólares anuales(10). Las instituciones financieras internacionales también han comenzado a tomar nota. Por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) está abordando la violencia por motivos de género en sus carteras de préstamos(11).

La magnitud y las múltiples variantes de la violencia por motivos de género


La violencia por motivos de género puede ser infligida por compañeros íntimos, miembros de la propia familia, conocidos o extraños. Aun cuando durante mucho tiempo se la consideró como cuestión privada, la comunidad internacional reconoce ahora que la violencia por motivos de género es una violación de los derechos humanos, cuyas raíces dimanan de la condición de subordinación de la mujer (véase el Recuadro 28). Los planes de acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD), 1994, y la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing), 1995, reconocieron que la eliminación de la violencia por motivos de género es una condición fundamental para lograr la igualdad entre hombres y mujeres y el empoderamiento de la mujer. El término abarca la violencia doméstica, las formas de maltrato sexual y psicológico y las prácticas nocivas, entre ellas la mutilación o corte genital femenino. También incluye la selección prenatal en función del sexo del feto y el infanticidio femenino, manifestaciones extremas del bajo valor social asignado a las niñas (véase el Recuadro 29). La violación sistemática, utilizada cada vez más como instrumento de terrorismo durante conflictos armadas, ha impulsado la aprobación de importantes acuerdos internacionales para proteger a las mujeres y castigar a quienes perpetran esos delitos (véase el Capítulo 8).

28    |    ¿QUÉ ES LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER?

En 1993, la Declaración de las Naciones Unidas sobre la Eliminación de la Violencia contra la Mujer ofreció la primera definición oficial de la violencia por motivos de género:

Artículo 1: ...todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.

El Artículo 2 de la Declaración establece que la definición de la violencia contra la mujer abarca los siguientes actos, aunque sin limitarse a ellos: violencia física, sexual y psicológica perpetrada en la familia, dentro de la comunidad o perpetrada o tolerada por el Estado, dondequiera que ocurran. Además, esos actos abarcan: los malos tratos por el esposo; el abuso sexual, inclusive el de las niñas; la violencia relacionada con la dote; la violación, inclusive la violación por el marido; la mutilación genital femenina y otras prácticas tradicionales nocivas para la mujer; los actos de violencia perpetrados por otros miembros de la familia; la violencia relacionada con la explotación; el acoso y la intimidación sexuales en el trabajo, en instituciones educacionales y en otros lugares; la trata de mujeres y la prostitución forzada.

En 1995, la Plataforma de Acción de Beijing amplió esta definición, especificando que abarca: conculcación de los derechos humanos de la mujer en situaciones de conflicto armado, inclusive la violación sistemática, la esclavitud sexual y el embarazo forzado; esterilización forzada, aborto forzado; la utilización forzada o bajo coacción de anticonceptivos; selección prenatal en función del sexo e infanticidio femenino. Reconoció también la particular vulnerabilidad de las mujeres pertenecientes a minorías: ancianas y desplazadas; mujeres indígenas o miembros de comunidades de refugiados y migrantes; mujeres que viven en zonas rurales pobres o remotas, o en instituciones correccionales. Fuentes


29    |    LAS NIÑAS DESAPARECIDAS

La discriminación contra las niñas puede comenzar en el útero. En algunos países, la decidida preferencia por los hijos varones ha conducido a eliminar a millones de niñas mediante la selección prenatal en función del sexo. Además, las recién nacidas también pierden la vida porque se las descuida deliberadamente y no se las alimenta. En Asia, hay al menos 60 millones de niñas "desaparecidas". En algunos países, la selección en función del sexo es más común en las ciudades, donde tecnologías como la amniocentesis y el ultrasonido son fácilmente accesibles y pueden utilizarse con esos fines. En otros países, lo más común es que ocurra en zonas rurales, donde hay una decidida preferencia por los hijos varones. Varios gobiernos han prohibido esa práctica y han promulgado leyes para combatir la discriminación contra las niñas y el abandono de éstas, pero la práctica tiene raíces profundas; en muchos lugares, queda reforzada por la percepción de que las hijas son una carga económica, debido o bien a las bajas expectativas respecto de su contribución al ingreso familiar o bien a la necesidad de proporcionar dotes sustanciales. La selección en función del sexo se ha transformado en una actividad lucrativa para médicos y fabricantes de equipo médico.

La proporción entre varones y niñas al nacer está ligeramente sesgada a favor de los varones, debido a razones biológicas. Normalmente, por cada 100 niñas nacen entre 103 y 107 varones. No obstante, dado que a lo largo de sus vidas los niños varones y los hombres suelen tener tasas de mortalidad más altas que las niñas y las mujeres, en la mayoría de los países del mundo hay más mujeres que hombres. El equilibrio entre los sexos en un país puede ser un elocuente indicador de su bienestar social. La escasez de mujeres y niñas en algunos países asiáticos tiene posibles repercusiones sociales alarmantes, inclusive una mayor demanda en la trata de mujeres, o bien con fines matrimoniales o con el propósito de reclutarlas para el trabajo comercial del sexo, con el consecuente deterioro de su condición general.

Para eliminar esa práctica es preciso introducir cambios en la valoración de niñas y mujeres por la sociedad. En la India, el UNFPA apoya al Gobierno en la aplicación de un enfoque integral que abarca suscitar el interés de los medios de difusión, crear redes de base comunitaria para promover la eliminación de la práctica, sensibilizar a los encargados de servicios de salud, e involucrar a los jóvenes y otras partes interesadas. En el estado de Haryana, donde el desequilibrio de la proporción entre los sexos es uno de los más altos, hay grupos de mujeres para la acción social llamados jagriti mandalis ("foros para despertar"), que promueven los derechos de las hijas. Esos grupos han convencido a las familias y a los médicos de que no deben practicar la selección prenatal en función del sexo. En China, donde el Gobierno apunta a normalizar el desequilibrio en la proporción entre los sexos para 2010, el UNFPA ha colaborado con el Gobierno, los círculos académicos y los medios de difusión a fin de crear conciencia y aumentar la capacidad. La Comisión Nacional de Población y Planificación de la Familia ofrece a las comunidades pobres de 13 condados la iniciativa "Cuidado de la niña". Además, se ofrecen a los padres y madres de niñas incentivos, entre ellos planes de pensión o recompensas monetarias que compensen el costo de la matriculación escolar. En 2004, el UNFPA y la Ford Foundation organizaron la Conferencia Internacional sobre selección prenatal en función del sexo, y señalaron a los medios de difusión y a los encargados de formular políticas las estrategias para eliminar esa práctica. Fuentes


La violencia doméstica es, con mucho, la forma más común de violencia por motivos de género. Sobre la base de datos de encuestas, en algunos países un 10% de las mujeres y en otros hasta un 69% están sujetas a violencia doméstica(12). En aproximadamente una cuarta parte de los casos, también se perpetran abusos sexuales(13). La violencia sexual puede incluir intimidación física y psicológica, propuestas sexuales rechazadas o actos sexuales no deseados, violación por parte de novios y esposos, y chantaje. También puede valerse de la inseguridad financiera de la mujer, profiriendo amenazas de despido, imponiendo explotación en el empleo, u ofreciendo alimentos o albergue a cambio de relaciones sexuales. Asimismo, se considera que denegar la protección con anticonceptivos es una forma de violencia sexual(14). Aun cuando las mujeres víctimas de abuso viven aterrorizadas, muchas están atrapadas al mismo tiempo por el temor a la desaprobación o las represalias por parte de la comunidad. Esos temores tal vez estén justificados: estudios efectuados en países desarrollados muestran que una cantidad sustancial de homicidios perpetrados por un compañero íntimo ocurren cuando la mujer trata de romper la relación, o poco después. En Australia, el Canadá, los Estados Unidos, Israel y Sudáfrica, entre un 40% y un 70% de las mujeres víctimas de asesinato fueron asesinadas por sus compañeros(15).


"Día tras día soy objeto de malos tratos verbales y físicos por parte de mi esposo y mis parientes políticos, por no haber aportado una dote cuantiosa..Yo nada puede hacer al respecto".

- Jamna, 19, al cabo de seis meses de contraer matrimonio, India


La trata de seres humanos, considerada por algunos "la mayor trata de esclavos en la historia", es una de las empresas ilegales de más acelerado crecimiento en el mundo, más acelerado que el del contrabando de drogas(16). En el informe de 2005 del Departamento de Estado de los Estados Unidos sobre trata de personas se estima que cada año entre 600.000 y 800.000 personas son objeto de trata para trabajo forzado y, en su mayoría, para la explotación sexual comercial. Esas personas son en un 80% mujeres y niñas y hasta la mitad son menores de edad(17). Se estima que hay unos dos millones de niños, mayormente niñas, que son esclavas sexuales en la industria comercial del sexo, que obtiene ingresos, de muchos miles de millones de dólares(18). Las estimaciones sobre la trata de seres humanos dentro de un mismo país arrojan cantidades aún más altas(19). En el año 2000, el alarmante aumento en la trata de personas con fines sexuales impulsó a la Asamblea General de las Naciones Unidas a aprobar un protocolo a la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Transnacional Organizada, a fin de proteger a las mujeres y los niños(20). En 2005, el Consejo de Europa también adoptó una Convención sobre la trata de seres humanos(21). Va en aumento el número de países, desarrollados y en desarrollo, que han aprobado leyes y políticas de lucha contra la trata de seres humanos(22).

30    |    RESCATE DE VIDAS, LUCHA CONTRA LA TRATA DE PERSONAS
              EN NEPAL

Atraída por las promesas engañosas de un pariente, Maya (no es éste su nombre verdadero), actualmente de 35 años de edad, partió de Nepal con destino a un prostíbulo en Kolkata (India) cuando era joven. Durante 14 años, se la obligó a tener relaciones sexuales con 10 hombres cada día. Cuando se infectó con el VIH, fue enviada de regreso a Nepal, deprimida y pensando en el suicidio. Durante 35 días, recibió asesoramiento psicosocial en un albergue de mujeres en Nuwakot (Nepal), dirigido por Beyond Trafficking: The Joint Initiative in the Millennium Against Trafficking in Girls and Women (JIT). Al ir cobrando confianza, Maya comenzó a capacitar a otras mujeres en la prevención de la trata de personas y la prevención del VIH. La organización JIT, resultado de la colaboración entre el Gobierno de Nepal y el Equipo de Tareas contra la trata de seres humanos, del sistema de las Naciones Unidas, trata de ayudar a las mujeres como Maya a recuperarse y participar más plenamente en la sociedad, no sólo como sobrevivientes, sino también como valiosos miembros de la comunidad.


BLANCO DE ATAQUES: LAS ADOLESCENTES Y LAS MUJERES JÓVENES. Las mujeres jóvenes y las adolescentes son especialmente vulnerables a la violencia por motivos de género. En todo el mundo, casi el 50% de todos los ataques sexuales son perpetrados contra niñas de 15 años o más jóvenes (23). Grandes cantidades de mujeres jóvenes informan de que su primera experiencia sexual ocurrió bajo coacción(24). En el Caribe, esta proporción se estima en un 48% de las jóvenes(25). Varios estudios realizados en Jamaica, Malí, la República Unida de Tanzanía y Zimbabwe pusieron de manifiesto que entre 20% y 30% de las adolescentes habían experimentado violencia sexual(26). Las relaciones sexuales forzadas son especialmente frecuentes en los casos de matrimonio en la infancia (27). En Burundi, los centros de ONG que ofrecen, con el apoyo del UNFPA, apoyo a las víctimas de violencia sexual, comprobaron que en 2004 un 88% de las mujeres que acudieron en busca de atención eran jóvenes. En Tailandia, la violencia perpetrada por un compañero íntimo es una de las causas principales de muerte para las mujeres y las niñas de entre 15 y 24 años de edad(28).

Las mujeres que alguna vez han sido objeto de abuso sexual tienen más probabilidades de sufrir nuevamente lo mismo: un 60% de las mujeres cuya primera experiencia sexual fue forzada, experimentan violencia sexual más adelante en sus vidas(29). Los efectos del abuso sexual y el incesto en la infancia sobre el comportamiento sexual y la salud reproductiva pueden persistir a lo largo de toda la vida(30). Las adolescentes que han sido objeto de abuso tienen mayores probabilidades de quedar embarazadas precozmente y de someterse reiteradamente al aborto; así como de contagiarse con infecciones de transmisión sexual, inclusive el VIH. Las niñas adolescentes y las jóvenes son también el principal blanco de los tratantes, de los grupos armadas durante los conflictos, y además están sujetas a prácticas nocivas, al matrimonio en la infancia y a la mutilación o corte genital femenino.


"Las personas de esa zona aceptarán cualquier niña como yo. Allá no hay muchas mujeres. Yo fui vendida y obligada a vivir con él.Fue una experiencia terrible. Yo no podía escapar y no tenía dinero ni siquiera para llamar por teléfono. Yo siempre quise regresar a mi casa".

- Niña china de 19 años, vendida a un hombre mayor por su hermano


OCULTAS POR UNA CULTURA DE SILENCIO. Desde hace mucho tiempo, la violencia contra la mujer ha quedado oculta por una cultura de silencio. Es difícil obtener estadísticas fidedignas, dado que la violencia no se denuncia debido a la vergüenza, el estigma y el temor a la venganza(31). Es frecuente que se culpe a las mujeres por la violación que han sufrido y por acarrear deshonor a sus familias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) comprobó que entre 20% y 70% de las mujeres entrevistadas en una investigación multinacional estaban mencionando por primera vez en sus vidas el abuso de que habían sido objeto(32).

Una de las razones de que las mujeres guarden silencio es que en muchas sociedades se acepta la violencia contra la mujer como un aspecto "normal" de las relaciones de género(33). En algunos países, predominan las mujeres que piensan que los malos tratos a las esposas pueden justificarse por razones tales como negarse a tener relaciones sexuales o no preparar la comida a tiempo (véase el Gráfico 5). Estudios realizados en el Perú y Sudáfrica han comprobado que tanto las niñas como los niños varones entrevistados pensaban que la víctima de un ataque sexual era culpable e incluso podría haber provocado el propio ataque(34).

Gráfico 5: Mujeres que justifican al menos una razón* para vapulear a la esposa

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Fuente: Kishor, S. y K. Johnson, 2004. Profiling Domestic Violence: A Multicountry Study, Calverton, MD: ORC Macro, Measure DHS+: 66


La dependencia financiera, la condición social subordinada y la falta de derechos jurídicos y de servicios de asesoramiento jurídico limitan en muchas sociedades la posibilidad de las mujeres de protegerse a sí mismas o de abandonar situaciones abusivas. Las mujeres víctimas de abuso tienden a estar aisladas y a no involucrarse en interacciones sociales o actividades para la obtención de ingresos, que podrían darles la opción de poner fin al abuso. Las perspectivas de sufrir privaciones pueden atraparlas, a ellas y a sus hijos, en situaciones abusivas. Una forma de violencia es privar a la familia de medios de supervivencia o seguridad financiera, o dañar los bienes o los negocios. No obstante, raramente hay un reconocimiento jurídico de esos tipos de intimidación, con algunas excepciones, entre ellas Costa Rica, Guatemala, Honduras y la República Dominicana(35).

Aun cuando existan las leyes contra la violencia por motivos de género, hay casos en que no se las aplica y el sistema jurídico no las apoya(36). A veces, esos sistemas jurídicos vuelven a victimizar a las mujeres. Esas leyes suelen carecer de asignación presupuestaria y dejan importantes lagunas entre la intención y la realidad. En la región de América Latina y el Caribe, donde los países, en su mayoría, han promulgado leyes sobre la violencia doméstica, un análisis de las partidas presupuestarias ministeriales revela que los fondos no bastan para aplicar correctamente dichas leyes(37).

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