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UNFPA - United Nations Population Fund

State of World Population 2005

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CAPÍTULO 6

© David Alan Haviv/VII
Un hombre muestra orgullosamente su hijito a los visitantes en una aldea de la isla Chacahua (México).

Alianzas con adolescentes
varones y hombres

-Papel del hombre en el logro de los Objetivos de Desarollo del Milenio

-El efecto sobre los hombres de los papeles de género

-Para llegar a los niños varones y los hombres

-Reinterpretación de la masculinidad

-Los años formativos

-Aceleración del progreso

Los años formativos


Si se llega a los niños varones y a los hombres jóvenes cuanto antes, esto ofrece la mayor oportunidad para inculcar valores de equidad entre hombres y mujeres. Los niños varones que crecen en torno a modelos positivos de comportamientos masculinos tienen mayores probabilidades de cuestionar las inequidades de género y los estereotipos perniciosos(39). Hay también urgencia para abordar a los jóvenes: los varones de entre 15 y 24 años de edad son quienes tienen comportamientos más riesgosos con respecto a la transmisión del VIH, inclusive múltiples compañeras sexuales y el uso de drogas por vía endovenosa(40). Lamentablemente, el currículo escolar típico no proporciona a los jóvenes aptitudes para conducirse en la pareja, hablar de las normas de género y de la presión de otros jóvenes y plantear sus dudas y sus preguntas(41). En todo caso, para llegar a los adolescentes varones pobres o marginados, que tal vez hayan abandonado la escuela, pero corren riesgo de infectarse con el VIH y de incurrir en el uso indebido de drogas y la violencia, es preciso exceder el ámbito escolar.

En Kenya, el programa Climbing to Manhood del Hospital de Chogoria aprovecha los ritos tradicionales de transición masculina y la mayor receptividad de los varones durante este período de retiro, para abordar temas de comportamiento sexual, consumo de drogas y relaciones de pareja(42). "La masculinidad en el juego", un programa piloto iniciado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), aprovecha el entusiasmo juvenil de los varones por los deportes. En varios países de América Latina, los entrenadores de fútbol han recibido capacitación para incorporar lecciones sobre equidad de género, derechos y responsabilidades de los adolescentes y géneros de vida saludables, en el entrenamiento de niños de entre 8 y 12 años de edad(43). En Uganda, la Alianza Africana de la Juventud llegó en 2003 y 2004 hasta más de 500.000 jóvenes con educación y servicios sobre salud reproductiva y prevención del VIH. Sus actividades de difusión fueron especialmente eficaces para los varones de entre 10 y 14 años de edad, que no suelen visitar los establecimientos de salud.

El proyecto de Concienciación de adolescentes varones en Nigeria, conducido por hombres de la comunidad, utiliza diálogos estructurados para alentar el pensamiento crítico en jóvenes de 14 a 20 años de edad que han demostrado cualidades de liderazgo. Los temas de conversación abarcan la opresión y la violencia por motives de género, la dinámica de las relaciones de poder dentro de las familias, las relaciones íntimas, la salud sexual y reproductiva, los derechos humanos y la democracia(44).

En Egipto y la India, el Centro de Actividades de Desarrollo y Población (CEDPA), una ONG internacional, posibilita que los jóvenes cuestionen la falta de equidad de género, ampliando al mismo tiempo sus opciones. Su programa colabora con jóvenes varones mediante clases de enseñanza de oficios, clases para subsanar el atraso en la educación, gimnasios, clubes y otras organizaciones comunitarias(45).

El Programa H, realizado con carácter pionero en el Brasil, capacita a profesionales de la salud y la educación para que colaboren con grupos de hombres jóvenes con fines de prevención de la violencia y formación sobre paternidad y salud sexual y reproductiva. Los talleres alientan la reflexión sobre las nociones de masculinidad definidas tradicionalmente y la adopción de actitudes y prácticas con mayor equidad de género. El Programa H se está duplicando con el apoyo del UNFPA en Costa Rica, Honduras, Nicaragua y Panamá y también se está llevando a países de África y Asia(46).

27    |    INCORPORAR A LOS HOMBRES EN LA AGENDA

En el marco de los ODM, las políticas nacionales ofrecen una oportunidad importante, pero que se suele dejar de lado, de tomar en cuenta las perspectivas y los papeles de los hombres. Algunos países han comenzado a abordar el papel de los hombres en la reducción de la pobreza, la mayor igualdad entre hombres y mujeres y la salud reproductiva, por medios normativos y legislativos.

En Camboya, la política sobre la mujer, la niña y las infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA, requiere que se preste atención al papel de los hombres. Establece que "la única manera de frenar la propagación del VIH/SIDA entre las mujeres y las niñas es introducir cambios concretos en el comportamiento sexual de los hombres" y se coloca explícitamente el tema en la agenda de encargados de formular políticas y encargados de prestar servicios.

En el Documento de Estrategia para la Reducción de la Pobreza (PRSP) preparado en 2002 para Viet Nam, se observa que son pocos los hombres conscientes de sus papeles y responsabilidades en lo concerniente a la planificación de la familia y propone políticas para alentar el uso de anticonceptivos masculinos. La política de planificación de la familia de Botswana coloca a los hombres en primer lugar en una lista de "grupos especiales" y proporciona directrices para atenderlos en calidad de clientes.

En muchos países, las políticas sobre la juventud están prestando mayor atención a los hombres jóvenes. Por ejemplo, las preocupaciones acerca de los jóvenes varones jamaiquinos han conducido a que a nivel de las políticas se haga hincapié en la educación de los varones, los modelos de comportamiento masculino y la paternidad. La Política Nacional de la Juventud promulgada en Jamaica en 1994 estipula que ha de promoverse "la equidad de género y la transformación de las normas sociales y las prácticas culturales atinentes a la masculinidad y la femineidad".

En general, los países tanto desarrollados como en desarrollo han prestado sólo limitada atención a apoyar el papel de los hombres como padres. No obstante, en los últimos 20 años, en países de Europa occidental, América del Norte y Australia se han adoptado políticas y programas para alentar el papel del hombre como padre, inclusive el establecimiento de licencias de paternidad. Varios países de América Latina han aprobado leyes que obligan a los padres a atender y aportar apoyo financiero a sus hijos, aun cuando la eficacia de estas leyes ha quedado menoscabada por limitaciones en los presupuestos y en sus mecanismos de aplicación.

En Costa Rica, la innovadora Ley de Paternidad Responsable, aprobada en 2001, ubica las obligaciones paternas en el marco de los derechos de los hijos a saber quiénes son su padre y su madre y a ser mantenidos por ellos y, al hacerlo, elimina en parte el estigma de los niños nacidos fuera del matrimonio. Se atribuye a esa Ley, que estableció procedimientos para que las madres reivindiquen sus derechos ante la justicia y obliga a la verificación genética cuando se cuestiona la paternidad, la disminución en el número de niños no reconocidos por sus padres, desde 29,3% en 1999 hasta 7,8% en 2003. La ley también exhorta a realizar campañas de sensibilización, establecer asignaciones presupuestarias anuales para sufragar el costo de las pruebas de ADN y formular una política nacional sobre la promoción de la paternidad responsable. Fuentes


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