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UNFPA - United Nations Population Fund

State of World Population 2005

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CAPÍTULO 2

© Jacob Silberberg/Panos Pictures
Tres niñas observan a su maestra en un aula de la aldea de Koutagba (Benin meridional).

Inversiones estratégicas:
el dividendo de la igualdad

-Pobreza de oportunidades y de opciones

-Inversiones de importancia crítica, grandes utilidades

-Conciliación de las funciones de producción y reproducción

-Rendición de cuentas por la justicia en asuntos de género

Rendición de cuentas por la justicia en asuntos de género


Pese a los numerosos compromisos asumidos-en la CIPD, 1994, en la Conferencia de Beijing, 1995, y en la Cumbre del Milenio, 2000, entre otros foros-la desigualdad entre hombres y mujeres sigue siendo un apremiante problema de derechos humanos y desarrollo y debería tener prioridad política. Muy a menudo, se aborda la discriminación mediante retóricas o medidas ad hoc, en lugar de adoptar prácticas sostenidas e institucionalizadas. Si se sigue aplicando la norma de "que todo siga como de costumbre" en lo concerniente a la igualdad entre hombres y mujeres, se coartarán los esfuerzos por alcanzar los ODM. Para seguir en el buen camino y alcanzar los ODM es necesario que haya obligación de rendir cuentas por parte de los gobiernos, los parlamentarios, los empleadores, otros protagonistas nacionales y la comunidad internacional. Además, es imprescindible entablar estrechas alianzas entre los gobiernos y la sociedad civil, inclusive grupos de mujeres, otras organizaciones no gubernamentales y asociaciones profesionales y de base comunitaria, para impulsar el cambio y promover la continuidad durante las transiciones administrativas.

DATOS: SEGUIMIENTO DE LAS CONDICIONES DE EQUIDAD E IGUALDAD. La rendición de cuentas depende de contar con datos para establecer jalones y medir el grado de adelanto. Muchos países carecen de datos y análisis desagregados por sexo, edad y grupo étnico, entre otras características, y esto limita la formulación de políticas y programas(86). Dado que la igualdad entre hombres y mujeres es un componente básico de los ODM, para la eficacia de las políticas y la asignación de recursos es imprescindible contar con buenos datos, por ejemplo, calcular los indicadores de pobreza en función del sexo, en lugar de hacerlo por ingreso total del hogar, como ocurre actualmente(87). Será de importancia crítica contar con datos más fidedignos y amplios para poder promover las cuestiones de género y mantenerlas en el centro de la atención del público y los medios de difusión, con el propósito de lograr una mayor comprensión por parte de las comunidades y de los encargados de formular políticas acerca de las cuestiones de género y estimular la acción.

Los gobiernos, los organismos de las Naciones Unidas, las comisiones económicas regionales y las Encuestas Demográficas y de Salud han logrado adelantos en la recopilación y el análisis de datos sensibles a las cuestiones de género(88). Si bien se han logrado adelantos en la formulación de metodologías para recopilar datos que reflejen las diferencias de género, es limitado el número de países que utilizan tales metodologías(89). Es particularmente innovador el Índice de compromisos cumplidos, preparado en Chile por organizaciones de mujeres para la rendición de cuentas por parte del Gobierno en cuestiones clave, como la participación cívica, los derechos económicos y la salud reproductiva(90).

Aun cuando es imprescindible contar con mejores datos para llevar a la práctica los ODM(91), la información por sí misma no producirá cambios. El propósito de la información y el análisis es ayudar a los encargados de formular políticas a que integren las cuestiones de género en todos los niveles de la formulación de políticas, especialmente en las estrategias nacionales para la reducción de la pobreza(92).

INCORPORACIÓN DE LAS CUESTIONES DE GÉNERO: PROMESAS, PRÁCTICAS Y PERSPECTIVAS. Es imprescindible incorporar las cuestiones de género en las actividades principales de desarrollo para la puesta en práctica y el monitoreo de los ODM. Esto significa determinar las implicaciones de políticas y programas para hombres y mujeres, tomando en cuenta sus diferentes papeles, necesidades y perspectivas, de modo de que no se perpetúen las desigualdades y que tanto los hombres como las mujeres puedan beneficiarse(93). La incorporación de las cuestiones de género también entraña examinar de qué manera la dinámica de género afecta la adopción de decisiones dentro de las familias y las comunidades, inclusive la decisión de enviar o no las niñas a la escuela, y la cuestión de la influencia de las mujeres sobre la manera en que se gastan los recursos de la familia(94).

Los gobiernos, las entidades de la sociedad civil, los grupos de mujeres, los donantes, los bancos de desarrollo y los organismos del sistema de las Naciones Unidas han trabajado para fortalecer la incorporación de las cuestiones de género en las actividades principales de desarrollo. Muchos gobiernos han establecido ministerios o dependencias nacionales para la mujer(95). En la mayoría de los países, el progreso ha sido desigual y se ha limitado a proyectos de pequeña magnitud. En general, los recursos son insuficientes y las ideas erróneas acerca de la naturaleza y el propósito de la incorporación de las cuestiones de género frenan el cambio(96). A menudo, se considera que la incorporación de las cuestiones de género es un asunto atinente sólo a la mujer y se lo segrega en ministerios de la mujer, con recursos insuficientes(97).

Por otra parte, algunos países, entre ellos Sudáfrica después de abolir el apartheid y la Camboya de posguerra (véase el Recuadro 33), han aprovechado las transiciones políticas para incorporar las cuestiones de género en todas las estrategias de desarrollo. En Sudáfrica, un poderoso movimiento de mujeres, un fuerte mandato gubernamental de incorporar las cuestiones de género, una nueva Constitución, un marco jurídico de apoyo, y una presupuestación sensible a las cuestiones de género, han contribuido al éxito de la estrategia de incorporación de las cuestiones de género(98). Malawi ha emprendido la capacitación en cuestiones de género en beneficio de encargados de formar políticas, personal de las asambleas de distrito y representantes de los medios de difusión; lo propio ocurre en muchos otros países que tratan de crear y ampliar la capacidad al respecto(99). En los países del África occidental, funcionarios de ministerios de planificación y otros de la administración pública, parlamentarios, líderes de partidos políticos y sindicatos han recibido capacitación sobre enfoques sensibles a las cuestiones de género, con el apoyo del UNFPA. Se está tratando concretamente de colaborar con equipos responsables de formular las estrategias nacionales de reducción de la pobreza. En los Estados árabes, el UNFPA ha colaborado con el Centro de Capacitación e Investigación para Mujeres Árabes, sobre la integración de las cuestiones de género en la planificación y en las políticas de desarrollo y además ha capacitado a funcionarios gubernamentales y ha mejorado la recopilación y el análisis de datos desagregados por género(100).

En la República Dominicana, el Ministerio de Asuntos de la Mujer, con el apoyo del UNFPA, ha entablado alianzas con el Ministerio de Defensa, la policía nacional, el Congreso, el movimiento de mujeres, organismos de las Naciones Unidas y varios donantes. El compromiso del Gobierno en cuanto a incorporar las cuestiones de género se refleja en la creación en todos los ministerios de oficinas que se ocupan de equidad de género y desarrollo. Se está abordando la violencia contra la mujer mediante una reforma legislativa y la formación de coaliciones entre partidos políticos y entre las 700 mujeres que ocupan cargos políticos locales. Entre los logros cabe mencionar la revisión de los currículos escolares, de modo que sean más sensibles a las cuestiones de género; una nueva Ley sobre violencia doméstica; la reforma del Código Penal; nuevas leyes de migración y lucha contra la trata de personas; protección jurídica para las ancianas; un sistema de registro de datos sobre violencia; un refugio para mujeres que han sido objeto de trata y repatriadas; y equipos reservados especialmente para las dependencias de atención integral de la salud de mujeres víctimas de abusos, que se están instalando en las oficinas de fiscales públicos.

En Nicaragua, el Fondo para Inversiones Sociales de Emergencia (FISE), el principal cauce gubernamental para el desembolso de fondos en la aplicación de políticas nacionales de reducción de la pobreza y promoción del desarrollo, recibe asistencia del UNFPA para incorporar las cuestiones de género. Los proyectos del FISE, orientados a comunidades rurales, tienen una creciente "democracia de género". Ahora se alienta a las mujeres a participar en la adopción de decisiones dentro de las organizaciones y empresas que el FISE dirige, o de las cuales es propietario u obtiene ganancias, inclusive el establecimiento de escuelas, fábricas, manufactura de productos lácteos, crianza de aves y sistemas de abastecimiento de agua y saneamiento.

SEGUIR LA PISTA AL DINERO: PRESUPUESTACIÓN SENSIBLE A LAS CUESTIONES DE GÉNERO, Preparar presupuestos sensibles a las cuestiones de género es un enfoque innovador para influir sobre las políticas y mejorar la rendición de cuentas por los gobiernos, en procura del objetivo de igualdad de género. Esa presupuestación promueve la eficiencia económica, la igualdad, la rendición de cuentas y la transparencia(101). Un cuidadoso análisis de los presupuestos, utilizando datos desagregados por sexo, puede poner de manifiesto carencias en la financiación, de modo de poder ajustar las prioridades a fin de promover la reducción de la pobreza, la igualdad de género y el desarrollo.

Varias organizaciones de la sociedad civil, en todo el mundo, así como prominentes mujeres economistas, han impulsado este tema. El Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM) ha brindado apoyo a iniciativas de presupuestación sensible a las cuestiones de género en unos 30 países de todo el mundo, y más recientemente se han sumado al apoyo a esta labor otros organismos de las Naciones Unidas y distintos donantes, de modo que actualmente hay más de 50 países que están aplicando este enfoque(102). En 1995, Sudáfrica figuró entre los primeros países que aplicaron el nuevo criterio. El presupuesto de Rwanda asigna prioridad a la igualdad de género y todos los presupuestos sectoriales se preparan con la participación del Ministerio de Asuntos de Género(103). En México, varias organizaciones no gubernamentales iniciaron un proceso bien reconocido de presupuestación sensible a las cuestiones de género(104). En Chile, en 2001 el Ministerio de Hacienda introdujo procedimientos para el análisis sensible a las cuestiones de género de las políticas y procedimientos; y el género es uno de los seis temas acerca de los cuales los ministerios están obligados a presentar informes(105). Botswana ofreció capacitación a funcionarios gubernamentales y parlamentarios sobre presupuestación sensible a las cuestiones de género; y Malasia hizo lo propio para algunos ministerios escogidos. En la República Unida de Tanzanía, se prepararon guías para incorporar las cuestiones de género en los presupuestos ministeriales(106). El UNFPA ha brindado apoyo a medidas adoptadas por muy diversos países, desde Cabo Verde hasta Guatemala y Malasia.

La presupuestación sensible a las cuestiones de género también se empleó con algún grado de éxito en niveles descentralizados del gobierno. En Cuenca (Ecuador), una reunión sobre dicho tema, realizada con el apoyo del UNIFEM, condujo a aprobar un plan de igualdad de oportunidades que hace hincapié en abordar la violencia por motivos de género mediante servicios sociales, jurídicos y de salud. El presupuesto de la ciudad para 2003 multiplicó por 15 los recursos destinados a promover la igualdad entre hombres y mujeres, en comparación con 2001(107). En el Paraguay, un análisis de la presupuestación sensible a las cuestiones de género, al que prestó apoyo el UNFPA, realizado por la Comisión de Equidad Social y de Género en la Municipalidad de Asunción, condujo a un aumento del 300% en las asignaciones para productos de planificación de la familia en el Policlínico de la capital.

En el Asia meridional, región donde numerosas poblaciones viven en la pobreza, la India, Nepal y Sri Lanka han emprendido iniciativas de presupuestación sensible a las cuestiones de género, con el apoyo del UNIFEM. La India cuantificó la función económica de las mujeres, analizó los efectos de los programas sobre la seguridad alimentaria, la salud y el empleo de la mujer y pasó revista a los gastos públicos en educación técnica. En un discurso pronunciado en 2004, el Ministro de Hacienda de la India anunció que el presupuesto de 2005 se formularía dentro de una perspectiva de género e impartió instrucciones a 18 ministerios para que en sus presupuestos de 2005 reflejen las asignaciones y los gastos en beneficio de la mujer(108).

IMPULSAR EL CAMBIO: EL PAPEL DE IMPORTANCIA CRÍTICA DE LA SOCIEDAD CIVIL. Promover la igualdad entre hombres y mujeres requiere que las partes interesadas desplieguen intensos esfuerzos para alterar el statu quo. Las entidades de la sociedad civil, y en particular los grupos de mujeres, tienen un papel central que desempeñar en el apoyo a la participación comunitaria, ofreciendo especialistas en cuestiones de género y manteniendo la focalización de las políticas y la rendición de cuentas. Asimismo, esos grupos están en buenas condiciones para detectar y promover respuestas sensibles a las cuestiones de género para reducir la pobreza, a lo largo del proceso de adopción de decisiones, desde la participación en la formulación de políticas y la fijación de prioridades presupuestarias hasta el seguimiento de los resultados(109).

Un buen ejemplo es la alianza, que ya ha cumplido diez años, entre la Red de Salud de las Mujeres de América Latina y el Caribe y el UNFPA. La Red promovió una metodología innovadora para el seguimiento de los objetivos de la CIPD y la periódica información sobre los adelantos. La base de datos que contiene los indicadores, conocida con el nombre de Atenea, se ha convertido en un importante elemento de referencia y fuente de información sensible a las cuestiones de género para el seguimiento de la CIPD. Los datos y los análisis fueron utilizados por parlamentarios y funcionarios gubernamentales y sirvieron de base para la formulación de políticas públicas en Suriname y también constituyeron la base de la preparación de informes sobre los derechos de la mujer por organizaciones de la sociedad civil.

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