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Salud materna
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Las defunciones derivadas de la maternidad, en su mayoría,
se deben a complicaciones inesperadas. Pero, a escala mundial,
los agentes de salud dotados de conocimientos prácticos
necesarios para responder a esas complicaciones sólo están
presentes en la mitad de los partos. Proporcionar atención de
personal capacitado a todos los partos es la única manera de
asegurar que todas las mujeres que padecen complicaciones
dispongan de atención obstétrica de emergencia. La atención
de personal capacitado durante el trabajo de parto, el parto y
el puerperio puede reducir, según se estima, entre 16% y 33%
el número de defunciones debidas a parto obstruido, hemorragia,
sepsis y eclampsia (35).
Un agente de salud capacitado es alguien que ha recibido
capacitación profesional—por lo general un médico, una
partera(36) o una enfermera—y posee las aptitudes necesarias
para atender el trabajo de parto y el parto en condiciones
normales, detectar cuanto antes las complicaciones y practicar
las intervenciones esenciales requeridas, además de
comenzar a dispensar tratamiento y supervisar la remisión
de la madre y su recién nacido hasta los establecimientos
que puedan proporcionar un nivel más alto de atención,
según sea necesario. Las parteras tradicionales (comadronas),
hayan o no recibido formación, no se consideran personal
capacitado (37).
Un agente de salud capacitado puede influir sobre las
tasas de mortalidad derivada de la maternidad al utilizar
durante el parto técnicas seguras e higiénicas. No obstante,
esas medidas no bastarán para prevenir la mayoría de las
afecciones que ponen en peligro la vida de la embarazada,
las cuales se deben a la demora en el tratamiento de las complicaciones,
entre ellas el trabajo de parto prolongado, el
desgarramiento del útero o la retención de los productos (38).
SISTEMAS DE RESPALDO Y CAPACITACIÓN. Cuando el
parto se realiza en el hogar, los agentes de salud capacitados
se limitan a una limitada gama de intervenciones. Para ser
eficaz, la atención de personal capacitado requiere contar
con suministros suficientes y equipo e infraestructura
adecuados, así como sistemas eficientes y eficaces de comunicación
y de remisión a establecimientos que ofrezcan
atención obstétrica de emergencia. También revisten importancia
crítica el apoyo político y las políticas apropiadas,
entre ellas, capacitación anterior al servicio y durante éste,
supervisión y financiación del sistema de salud(39). Hay amplia
variación en el grado de apoyo y supervisión de los agentes
de salud capacitados por parte de los sistemas de atención
de la salud.
Después de la CIPD, varios países han adoptado medidas
para mejorar la formación de personal capacitado y también
para aumentar las cantidades (y las capacidades) de estos en
zonas rurales y otras zonas donde los servicios son insuficientes.
En la República Islámica del Irán, por ejemplo, las
parteras rurales reciben durante seis meses capacitación
teórica y práctica y se estipula que antes de ser calificadas
como parteras, deben haber atendido al menos 20 partos.
En Panamá, se asigna prioridad a impartir capacitación a
las parteras que trabajan en zonas rurales y con poblaciones
indígenas (40).
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MEJORA DE LA SALUD MATERNA EN ZONAS
RURALES DEL SENEGAL |
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Para trasladarse desde la aldea de Goudiry hasta el hospital regional de
Tambacoumba (Senegal), las mujeres en trabajo de parto debían recorrer
70 kilómetros por un camino escabroso y no pavimentado, a
menudo en carretas tiradas por burros. Ocho de cada diez mujeres que
padecían de complicaciones del embarazo no llegaban al hospital a
tiempo y muchas perdían la vida.
Esto ocurría antes de 2001, cuando se amplió con apoyo del
UNFPA la pequeña clínica de salud de Goudiry y se la transformó en un
centro de atención obstétrica dotado de equipo y personal para proporcionar
transfusiones sanguíneas y operaciones cesáreas. Esa clínica
modelo ya ha salvado las vidas de más de 100 mujeres.
Un anestesista, 17 enfermeras y varios agentes comunitarios de
salud capacitados ofrecen servicios, inclusive información acerca de
cuestiones de salud reproductiva. También entregan suministros anticonceptivos
en las zonas circundantes.
En el Senegal, el índice de mortalidad materna es de casi 700
defunciones por cada 100.000 nacidos vivos. El promedio de ginecólogos
es de uno por cada 30.000 mujeres en edad de procrear y la
mayoría de ellos trabajan en la capital. Las campesinas dan a luz, en
promedio, de cinco a seis hijos. Las hemorragias severas y la eclampsia
son las principales causas de defunción derivada de la maternidad. El
matrimonio precoz, el corte genital femenino y las infecciones de transmisión
sexual son factores adicionales que complican el parto para
muchas mujeres. Fuentes
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