UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004
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HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004: Salud materna
State of World Population
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Salud materna

Nuevos enfoques
Causas y consecuencias
Morbilidad materna
Fístula obstétrica
Reducción de la mortalidad y la morbilidad derivadas de la maternidad
Dificultades en la medición
Respuestas integrales
Atención prenatal
Atención por personal capacitado
Atención obstétrica de emergencia
Atención posterior al aborto
Calidad de la atención de la salud materna
Los hombres y la salud materna
El UNFPA y la maternidad sin riesgo

Causas y consecuencias

CAUSAS COMUNES. Según la OMS, la mortalidad materna es “la defunción de la mujer durante el embarazo o en un plazo de 42 días tras la terminación del embarazo, independientemente de la duración o del lugar del embarazo, debido a cualquier causa relativa al embarazo o agravada por éste o por la forma en que se lo atiende, pero no por causas accidentales o incidentales (12)”.

En todo el mundo, hay una notable coherencia en cuanto a las causas de defunción materna(13). Se deben, en un 80%, a complicaciones obstétricas directas: hemorragia, sepsis, complicaciones del aborto, preeclamsia o eclampsia, y trabajo de parto prolongado u obstruido. Un 20% de esas defunciones tienen causas indirectas, por lo general trastornos médicos preexistentes agravados por el embarazo o el parto, inclusive anemia, paludismo, hepatitis y, cada vez más, SIDA.

AMPLIAS DIFERENCIAS EN LOS EFECTOS. Pero hay amplias diferencias—en proporción de 1 a 100—en el riesgo del embarazo entre mujeres en países ricos y pobres, y esa diferencia es la más alta entre todos los indicadores de salud pública que vigila la OMS. El riesgo a lo largo de toda la vida de una mujer en el África occidental de morir a causa del embarazo o el parto es de 1 en 12; en las regiones desarrolladas, el riesgo correlativos es de 1 en 4.000 (14).

Dentro de un mismo país, la pobreza acrecienta espectacularmente las posibilidades de que una mujer pierda la vida durante el embarazo o poco tiempo después(15). En verdad, en muchos países hay discrepancias alarmantes entre las mujeres en situación más desahogada y las más pobres, en lo concerniente a la atención para la maternidad sin riesgo. En Bangladesh, el Chad, Nepal y el Níger, las poblaciones en mejor situación económica tienen altas tasas de asistencia del parto por personal capacitado, mientras que para la mayoría de las demás mujeres es sumamente infrecuente contar con asistencia de personal capacitado (en esos países, las tasas globales de atención de personal capacitado figuran entre las más bajas del mundo). En otros países, donde las tasas de atención por personal capacitado son bastante altas, entre ellos el Brasil, Turquía y Viet Nam, las mujeres más pobres siguen siendo las que menos probabilidades tienen de recibir ese tipo de atención (16).

En el mundo desarrollado, las mujeres raramente pierden la vida o experimentan discapacidades permanentes debido a problemas relativos al embarazo, debido a que reciben sin tardanza el tratamiento adecuado.

LAS “TRES DEMORAS”. En el proceso del parto en el hogar, los expertos han clasificado las causas subyacentes de la mortalidad derivada de la maternidad según el modelo de las “tres demoras”: demora en decidir ir en procura de atención médica; demora en llegar a establecimientos donde se dispense atención apropiada; y demora en recibir atención, una vez que se llega al establecimiento de salud.

La primera demora es resultado de que no se reconocen los signos de peligro. Esto suele ser consecuencia de la ausencia de personal capacitado para atender el parto, pero también puede obedecer a que la familia y la comunidad titubean en enviar a la mujer a un establecimiento donde se le dispensarán cuidados, debido a limitaciones financieras o culturales.

La segunda demora es resultado de la falta de acceso a un establecimiento de salud de mayor capacidad, como la falta de transporte disponible, o la falta de conocimiento de que esos servicios existen. La tercera demora obedece a problemas en el mismo establecimiento donde ha sido remitida la paciente (inclusive equipo insuficiente o falta de personal capacitado, de medicamentos de emergencia o de sangre).

Por esta razón, los programas de reducción de la mortalidad derivada de la maternidad deben asignar prioridad a la disponibilidad, la accesibilidad y la calidad de las instalaciones para la atención obstétrica. Todos los países que han logrado reducir la mortalidad derivada de la maternidad lo han hecho debido a un pronunciado aumento en la atención del parto en los hospitales.

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