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Salud materna
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Al igual que lo que ocurre con los programas de planificación
de la familia, la calidad es también importante en los programas de salud materna(61), y puede acrecentar la probabilidad
de que las mujeres que se encuentran en situación de emergencia
crítica acudan a los establecimientos de salud para
recibir una atención que puede salvarles la vida. En México,
un estudio de 164 hogares que habían sufrido la muerte de
una madre comprobó que la percepción acerca de la calidad
de los servicios de salud había sido un factor de gran importancia
para demorar la solicitud de atención médica de la
mujer en trabajo de parto (62).
Otros estudios comprobaron preocupaciones similares de
posibles usuarias. En Bolivia, muchas mujeres dicen que para
ellas, recibir un trato respetuoso tiene importancia crucial y
que las actitudes de condescendencia de los encargados de
prestar servicios son el mayor factor de disuasión para el
uso de dichos servicios de salud materna(63). En el Yemen, un
estudio de hogares seleccionados al azar comprobó que las
mujeres, en zonas tanto rurales como urbanas, preferían el
parto en el hogar, pese a reconocer la importancia de sus
necesidades médicas, debido a que temían las malas experiencias
o ya habían tenido malas experiencias en el pasado
con partos en instituciones (64).
Después de la CIPD, se presta mucho mayor atención a
la calidad de los servicios y muchos países han emprendido
iniciativas para mejorar la atención de la salud materna. Por
ejemplo, con la asistencia de donantes, Azerbaiyán inició un
proyecto de maternidad sin riesgo y atención del recién nacido,
que abarca fomento de la capacidad del personal de salud,
creación de conciencia entre las mujeres y las adolescentes
con respecto a estilos de vida saludables, promoción de ámbitos
acogedores para las madres y los recién nacidos en las
dependencias de maternidad, y especial atención prestada
a las poblaciones vulnerables. Los gobiernos de varios países
del Caribe han establecido comités o grupos de asesoramiento
técnico sobre salud maternoinfantil, integrados por médicos,
enfermeras y trabajadores sociales (65).
Un importante elemento en la mejora de la atención y
la superación de las reservas de las clientas con respecto a
aprovechar los servicios disponibles es la capacitación de los
encargados de prestar servicios, la cual también puede tener
efectos positivos sobre el nivel de salud materna(66). Por ejemplo,
un programa de capacitación impartido en Moldova
tuvo como resultado que los centros de salud acogieran a
los padres u otros miembros de la familia como apoyo a las
mujeres en trabajo de parto, que los hospitales de maternidad
permitieran visitas de las familias en el posparto, que
las mujeres dijeran que habían disminuido las prácticas
agresivas y que mayor cantidad de padres y madres asistieran
a las nuevas clases sobre el parto (67).
Y en Ucrania, después de capacitar a 24 instructores, disminuyó
la frecuencia del parto inducido y de las operaciones
cesáreas, y los encargados de prestar servicios informaron de
que percibían que las parturientas estaban más satisfechas(68).
En la Federación de Rusia, la formación de encargados de
prestar servicios redundó en un pronunciado aumento del
número de clientas que pernoctaban en el hospital después
del parto, desde 0,5% hasta 86% un año después (69).
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SATISFACCIÓN DE LAS NECESIDADES DE LAS
CLIENTAS EN EL PERÚ |
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En una comunidad periurbana del Perú, en el año 2000 los administradores
de la clínica de atención primaria de la salud, MaxSalud, estaban
preocupados debido a las bajas tasas de utilización por parte de su
clientela, mayormente femenina. En un diagnóstico de la situación se
comprobó que después de que la partera fue transferida a otra clínica
las mujeres titubeaban en solicitar servicios de salud reproductiva del
médico ginecólogo, un hombre. Como parte de las medidas para mejorar
la calidad de los servicios en la clínica, se redujeron los precios, se
inició una enérgica campaña de publicidad para dar a conocer los nuevos
honorarios y se volvió a contratar a una partera calificada. Las tasas
de utilización de los servicios aumentaron pronunciadamente; las clientas
manifestaron que estaban muy satisfechas con los servicios de
salud y que preferían que estos fueron prestados por mujeres. Fuentes
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