UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004
Back to Main Menu
HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004: Salud materna
State of World Population
Sections
Introducción
Población y pobreza
Población y medio ambiente
Migración y urbanización
Igualdad de género y habilitación de la mujer
Salud sexual y reproductiva y planificación de la familia
Salud materna
Prevención del VIH/SIDA
Adolescentes y jóvenes
Salud reproductiva para comunidades en crisis
Prioridades para la acción
Notas
Fuentes Para los Recuadros
Indicadores
Gráficos y Cuadro

Salud materna

Nuevos enfoques
Causas y consecuencias
Morbilidad materna
Fístula obstétrica
Reducción de la mortalidad y la morbilidad derivadas de la maternidad
Dificultades en la medición
Respuestas integrales
Atención prenatal
Atención por personal capacitado
Atención obstétrica de emergencia
Atención posterior al aborto
Calidad de la atención de la salud materna
Los hombres y la salud materna
El UNFPA y la maternidad sin riesgo

Atención posterior al aborto

De aproximadamente 45 millones de abortos inducidos que se practican cada año, unos 19 millones se realizan en malas condiciones (practicados por personal no capacitado, en circunstancias poco higiénicas); en consecuencia, casi 70.000 mujeres pierden la vida, un 13% de las defunciones relacionadas con el embarazo (47).

Muchos servicios nacionales de salud dedican un alto porcentaje de camas en establecimientos de segundo y tercer nivel para atender a las grandes cantidades de mujeres que requieren tratamiento de emergencia después del aborto. En África al Sur del Sahara, hasta un 50% de las camas de ginecología son ocupadas por pacientes que padecen complicaciones del aborto (48).

La CIPD, en un memorable consenso, exhortó a que todas las mujeres dispongan de tratamiento cuando padecen de complicaciones debidas al aborto y a que, además, se les ofrezca asesoramiento psicosocial después del aborto, educación y servicios de planificación de la familia, sea cual fuere la condición jurídica del aborto en el país (49).

La atención posterior al aborto es eficiente en función de los costos, reduce la reincidencia en el aborto y ayuda a las personas a satisfacer sus aspiraciones en materia de procreación(50). Actualmente, muchos países reconocen la contribución de esos servicios a salvar vidas de mujeres. Por ejemplo, en las directrices para servicios de salud reproductiva impartidas en Kenya en 1997 se estipula: “El tratamiento sin demora de las complicaciones posteriores al aborto es una importante parte de la atención de la salud, que debería ofrecerse en todos los hospitales a nivel de distrito (51)”.

Un consorcio internacional ha adoptado un modelo de atención posterior al aborto, cuyo propósito es ayudar a las mujeres a evitar futuros embarazos no deseados y otros problemas de salud reproductiva, además de atender a sus necesidades de emergencia. El modelo, que fue elaborado por primera vez por una ONG, Ipas, comprende: tratamiento de emergencia para las complicaciones del aborto espontáneo o inducido; asesoramiento y servicios de planificación de la familia; tratamiento de las infecciones de transmisión sexual; asesoramiento adaptado a las necesidades emocionales y físicas de cada mujer; y alianzas entre las comunidades y los encargados de prestar servicios (52).

Hay al menos 40 países que después de la CIPD iniciaron programas de atención posterior al aborto, entre ellos: Honduras, Malawi, México y Zimbabwe(53). En Egipto, entre 1999 y 2001(54) aumentó apreciablemente el número de establecimientos de ofrecen atención posterior al aborto, y el tratamiento de las complicaciones del aborto incompleto forma parte ahora de los protocolos de atención obstétrica esencial (55).

El Departamento de Salud de Myanmar integró la atención posterior al aborto y los servicios anticonceptivos en la atención de la salud a nivel de poblado. Ahora, las parteras efectúan visitas de seguimiento a las mujeres que padecen complicaciones relacionadas con el aborto y proporcionan métodos de planificación de la familia cuando así se les solicita (56).

DÉFICIT EN LOS SERVICIOS. No obstante, la falta de acceso al tratamiento para el aborto incompleto sigue siendo un problema de grandes proporciones. Un estudio en Etiopía comprobó que sólo 16 de 120 centros de salud estaban en condiciones de responder con transporte de emergencia para prestar asistencia a una mujer necesitada de atención posterior al aborto(57). La necesidad de atención posterior al aborto es difícil de documentar. En un estudio realizado en hospitales de Kenya se comprobó que el aborto era una frecuente causa de admisión, pero que raramente se lo registraba como causa de defunción, “probablemente debido al estigma que entraña la mortalidad relacionada con el aborto (58)”.

Los tabúes sociales en torno al aborto(59) y las penalidades establecidas tanto para las mujeres que lo solicitan como para quienes lo practican, son problemas adicionales en muchos países, aun cuando sea legal proporcionar tratamiento posterior al aborto. Un estudio realizado en Zimbabwe comprobó que la razón más comúnmente aducida para no solicitar sin tardanza atención médica a las complicaciones del aborto era el temor de una denuncia a la policía (60).

La mayor proporción de abortos ilegales corresponde a adolescentes, para quienes el estigma, el bochorno y la desaprobación de los encargados de los servicios pueden tener gran intensidad y disuadir a muchas adolescentes de solicitar tratamiento.

 Back to top PreviousNext 
      |      Main Menu      |      Press Kit      |      Charts & Graphs      |      Indicators   |