|
Salud materna
Cualquier mujer puede padecer complicaciones durante el
embarazo; pero casi todas la complicaciones obstétricas son
susceptibles de tratamiento. En gran medida, los índices
bajos de mortalidad derivada de la maternidad se deben a
que se han detectado sin demora las complicaciones y se
les ha proporcionado tratamiento.
LUCHA CONTRA “LAS TRES DEMORAS”. Se ha comprobado
que el modelo de “las tres demoras” es útil en el diseño de
programas para el tratamiento de las complicaciones obstétricas.
Para subsanar las demoras en decidir ir en procura
de atención, o en llegar a establecimientos que dispensen
atención apropiada, o en recibir atención en esos establecimientos,
se requieren procedimientos en secuencia: desde
la atención y la preparación prenatal hasta la atención del parto con posibilidad de efectuar remisiones a establecimientos
de mayor capacidad.
Los servicios de atención obstétrica de emergencia pueden
clasificarse en dos categorías: básicos e integrales(41). Las
funciones de atención básica de emergencia, cumplidas en
un centro de salud que carece de quirófano, abarcan: asistencia
al parto vaginal; retiro manual de la placenta y de los
accesorios retenidos, para prevenir infecciones; y administración
de antibióticos para el tratamiento de infecciones y
de otros medicamentos para prevención y tratamiento de
hemorragias, convulsiones e hipertensión
Los servicios integrales requieren un quirófano y por lo
general se ofrecen en un hospital de distrito; abarcan todas
las funciones del establecimiento que proporciona atención
básica de emergencia, y además pueden incluir cirugía
(operaciones cesáreas) para casos de obstrucción del parto y
pueden proporcionar transfusiones sanguíneas en condiciones
de seguridad para atender a las hemorragias.
Varios países están tratando de incrementar el número
de establecimientos que ofrecen atención obstétrica de emergencia
básica e integral, además de reforzar la capacidad del
personal y la calidad de la atención prestada. Por ejemplo,
con el apoyo del UNFPA, Guinea Bissau determinó cuáles
son sus necesidades de atención obstétrica de emergencia y
formuló planes para acrecentar el número de establecimientos
que ofrecen atención básica de emergencia y atención
integral de emergencia (42).
SERVICIOS DE CALIDAD. La calidad de la atención obstétrica
de emergencia es la clave del éxito. Es preciso disponer de
servicios durante 24 horas al día, siete días a la semana, y
de personal bien capacitado y motivado, de suministros esenciales
y disposiciones logísticas, de sistemas de transporte y
comunicación en funcionamiento y de supervisión continua.
Varios países han asignado prioridad a mejorar el acceso
a la atención obstétrica de emergencia y elevar su calidad.
El Líbano y Omán han fortalecido sus servicios de remisión a
establecimientos de más capacidad. El Salvador ha establecido
servicios obstétricos modelo de calidad en hospitales y
dispensarios. En Jamaica, se proporciona en cada distrito
acceso a la atención obstétrica de emergencia, inclusive
dependencias especiales para el transporte y la remisión
a establecimientos de mayor capacidad (43).
Después de la CIPD, varios países de África al Sur del
Sahara han impartido al personal de salud capacitación
en atención obstétrica esencial: Angola, Benin, Burundi,
el Camerún, el Chad, Côte d’Ivoire, Guinea, Kenya, Lesotho,
Liberia, Mozambique, el Níger, Namibia, el Senegal,
Swazilandia y Zambia.
En Marruecos, los encargados de los servicios han recibido
capacitación para utilizar nuevos protocolos de tratamiento de emergencias obstétricas. Se han establecido servicios
integrales en cinco hospitales rurales, y diez hospitales provinciales
han mejorado la calidad de la atención obstétrica
de emergencia, lo cual ha redundado en sustanciales
aumentos en el número de mujeres que reciben atención
apropiada (44).
MEJORA DEL TRANSPORTE Y REDUCCIÓN DE OTRAS
BARRERAS. Las familias pobres suelen no estar en condiciones
de encontrar o sufragar el transporte a un establecimiento
médico cuando una mujer comienza su trabajo de parto; y a
veces titubean en hacerlo. En Indonesia, el Movimiento de
Apoyo a las Madres ha ayudado a las comunidades a reconocer
la necesidad de contar con sistemas de trasporte de
emergencia para las mujeres en trabajo de parto y también
ha contribuido a establecer dichos sistemas (45).
Hay nuevas iniciativas para comprender cuáles son los
obstáculos que se oponen al uso de los servicios disponibles
y promover la utilización de estos. Un proyecto conjunto
de las asociaciones médicas del Canadá y de Uganda, como
parte de la Iniciativa para Salvar Madres, de la Federación
Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), trabajó en
el distrito rural de Kiboga (Uganda) para mejorar la atención
obstétrica de emergencia y su utilización.
Aumentó la utilización de personal capacitado, al cual
se impartió formación en el hospital del distrito, y se ofreció
atención en dispensarios locales durante 24 horas al día; se
mejoraron las instalaciones de salud y el acopio de medicamentos
y equipo; y se ofrecieron talleres para mejorar las
actitudes de los agentes de salud con respecto a los miembros
de la comunidad. El UNFPA aportó dos ambulancias.
Como resultado de esas acciones, la necesidad satisfecha
de tratamiento para mujeres que padecen complicaciones
obstétricas aumentó desde 4% en 1998, al comenzar el proyecto,
hasta 47% en el año 2000. Las defunciones derivadas de la
maternidad disminuyeron desde 9,4% para quienes recibieran
atención obstétrica de emergencia en 1998 hasta un 2%
en 1999 y 2000 (46).
|