UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004
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HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004: Salud materna
State of World Population
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Salud materna

Nuevos enfoques
Causas y consecuencias
Morbilidad materna
Fístula obstétrica
Reducción de la mortalidad y la morbilidad derivadas de la maternidad
Dificultades en la medición
Respuestas integrales
Atención prenatal
Atención por personal capacitado
Atención obstétrica de emergencia
Atención posterior al aborto
Calidad de la atención de la salud materna
Los hombres y la salud materna
El UNFPA y la maternidad sin riesgo

Atención obstétrica de emergencia

Cualquier mujer puede padecer complicaciones durante el embarazo; pero casi todas la complicaciones obstétricas son susceptibles de tratamiento. En gran medida, los índices bajos de mortalidad derivada de la maternidad se deben a que se han detectado sin demora las complicaciones y se les ha proporcionado tratamiento.

LUCHA CONTRA “LAS TRES DEMORAS”. Se ha comprobado que el modelo de “las tres demoras” es útil en el diseño de programas para el tratamiento de las complicaciones obstétricas. Para subsanar las demoras en decidir ir en procura de atención, o en llegar a establecimientos que dispensen atención apropiada, o en recibir atención en esos establecimientos, se requieren procedimientos en secuencia: desde la atención y la preparación prenatal hasta la atención del parto con posibilidad de efectuar remisiones a establecimientos de mayor capacidad.

Los servicios de atención obstétrica de emergencia pueden clasificarse en dos categorías: básicos e integrales(41). Las funciones de atención básica de emergencia, cumplidas en un centro de salud que carece de quirófano, abarcan: asistencia al parto vaginal; retiro manual de la placenta y de los accesorios retenidos, para prevenir infecciones; y administración de antibióticos para el tratamiento de infecciones y de otros medicamentos para prevención y tratamiento de hemorragias, convulsiones e hipertensión

Los servicios integrales requieren un quirófano y por lo general se ofrecen en un hospital de distrito; abarcan todas las funciones del establecimiento que proporciona atención básica de emergencia, y además pueden incluir cirugía (operaciones cesáreas) para casos de obstrucción del parto y pueden proporcionar transfusiones sanguíneas en condiciones de seguridad para atender a las hemorragias.

Varios países están tratando de incrementar el número de establecimientos que ofrecen atención obstétrica de emergencia básica e integral, además de reforzar la capacidad del personal y la calidad de la atención prestada. Por ejemplo, con el apoyo del UNFPA, Guinea Bissau determinó cuáles son sus necesidades de atención obstétrica de emergencia y formuló planes para acrecentar el número de establecimientos que ofrecen atención básica de emergencia y atención integral de emergencia (42).

SERVICIOS DE CALIDAD. La calidad de la atención obstétrica de emergencia es la clave del éxito. Es preciso disponer de servicios durante 24 horas al día, siete días a la semana, y de personal bien capacitado y motivado, de suministros esenciales y disposiciones logísticas, de sistemas de transporte y comunicación en funcionamiento y de supervisión continua.

Varios países han asignado prioridad a mejorar el acceso a la atención obstétrica de emergencia y elevar su calidad. El Líbano y Omán han fortalecido sus servicios de remisión a establecimientos de más capacidad. El Salvador ha establecido servicios obstétricos modelo de calidad en hospitales y dispensarios. En Jamaica, se proporciona en cada distrito acceso a la atención obstétrica de emergencia, inclusive dependencias especiales para el transporte y la remisión a establecimientos de mayor capacidad (43).

Después de la CIPD, varios países de África al Sur del Sahara han impartido al personal de salud capacitación en atención obstétrica esencial: Angola, Benin, Burundi, el Camerún, el Chad, Côte d’Ivoire, Guinea, Kenya, Lesotho, Liberia, Mozambique, el Níger, Namibia, el Senegal, Swazilandia y Zambia.

En Marruecos, los encargados de los servicios han recibido capacitación para utilizar nuevos protocolos de tratamiento de emergencias obstétricas. Se han establecido servicios integrales en cinco hospitales rurales, y diez hospitales provinciales han mejorado la calidad de la atención obstétrica de emergencia, lo cual ha redundado en sustanciales aumentos en el número de mujeres que reciben atención apropiada (44).

MEJORA DEL TRANSPORTE Y REDUCCIÓN DE OTRAS BARRERAS. Las familias pobres suelen no estar en condiciones de encontrar o sufragar el transporte a un establecimiento médico cuando una mujer comienza su trabajo de parto; y a veces titubean en hacerlo. En Indonesia, el Movimiento de Apoyo a las Madres ha ayudado a las comunidades a reconocer la necesidad de contar con sistemas de trasporte de emergencia para las mujeres en trabajo de parto y también ha contribuido a establecer dichos sistemas (45).

Hay nuevas iniciativas para comprender cuáles son los obstáculos que se oponen al uso de los servicios disponibles y promover la utilización de estos. Un proyecto conjunto de las asociaciones médicas del Canadá y de Uganda, como parte de la Iniciativa para Salvar Madres, de la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO), trabajó en el distrito rural de Kiboga (Uganda) para mejorar la atención obstétrica de emergencia y su utilización.

Aumentó la utilización de personal capacitado, al cual se impartió formación en el hospital del distrito, y se ofreció atención en dispensarios locales durante 24 horas al día; se mejoraron las instalaciones de salud y el acopio de medicamentos y equipo; y se ofrecieron talleres para mejorar las actitudes de los agentes de salud con respecto a los miembros de la comunidad. El UNFPA aportó dos ambulancias.

Como resultado de esas acciones, la necesidad satisfecha de tratamiento para mujeres que padecen complicaciones obstétricas aumentó desde 4% en 1998, al comenzar el proyecto, hasta 47% en el año 2000. Las defunciones derivadas de la maternidad disminuyeron desde 9,4% para quienes recibieran atención obstétrica de emergencia en 1998 hasta un 2% en 1999 y 2000 (46).

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