UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004
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HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004: Salud sexual y reproductiva y planificación de la familia
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Salud sexual y reproductiva y planificación de la familia

Planificación de la familia y salud sexual
Acceso a los anticonceptivos y utilización
Necesidad insatisfecha
Elección de métodos
Infecciones de transmisión sexual
Calidad de la atención
Voces más fuertes en favor de la salud reproductiva
Obtención de suministros
Los hombres y la salud reproductiva

Obtención de suministros

La posibilidad de formular y proporcionar programas de calidad de salud reproductiva depende de disponer de apoyo político, financiación, recursos humanos, establecimientos y productos.

Mientras en muchos casos los programas nacionales tienen que hacer frente a la adversidad—escasez de personal y establecimientos, falta de agua corriente, cortes periódicos de la electricidad y perturbaciones en el transporte—cuando no se dispone de los productos de salud reproductiva, las inversiones y los esfuerzos se habrán desperdiciado en gran medida.

La “seguridad en los productos de salud reproductiva” entraña asegurar un suministro suficiente y seguro de productos esenciales que deben adquirirse, entregarse y distribuirse repetidamente allí donde se los necesita y cuando se los necesita. En muchos países pobres, los programas de salud reproductiva dependerán durante mucho tiempo y en gran medida de la asistencia de los donantes para adquirir esos productos.

En los últimos 10 años, ha disminuido el apoyo de los donantes a los suministros de salud reproductiva, inclusive los anticonceptivos para la planificación de la familia y los condones (preservativos) para la prevención del SIDA, y esto ha creado una creciente discrepancia entre las estimaciones de necesidades generalmente aceptadas y lo que se ofrece en la realidad.

A comienzos del decenio de 1990, había cuatro donantes internacionales que por sí mismos satisfacían un 41% del total de las necesidades estimadas de anticonceptivos: píldoras, dispositivos intrauterinos, productos inyectables y condones (preservativos). (Aún se están elaborando sistemas para cuantificar a ciencia cierta la oferta y la demanda de otros productos de salud anticonceptiva). La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), que desde 1960 había predominado en los suministros del sector público en materia de anticonceptivos, fue la mayor fuente de apoyo de donantes en 1990, pues aportó casi las tres cuartas partes de los 79 millones de dólares procedentes de donantes (51).

Hacia el año 2000, el número de donantes activos había aumentado hasta 12 o más, pero el total del apoyo de donantes importes ajustados en función de la inflación) siguió relativamente estacionario durante el decenio. La proporción correspondiente a la USAID disminuyó hasta 30%, mientras que la correspondiente al UNFPA aumentó hasta 40%. Esos organismos y otros cuatro (Population Services International, Banco Mundial, Ministerio Federal (Alemania) de Cooperación para el Desarrollo Económico, y Departamento Reino Unido) de Desarrollo Internacional) aportaron un 95% de los productos anticonceptivos suministrados a países en desarrollo.

En 2001, los Países Bajos, el Reino Unido y el Canadá respondieron al grave déficit en el suministro para algunos países aportando al UNFPA un importe adicional de 97 millones de dólares con destino a productos anticonceptivos y apoyo técnico que fortaleciera la capacidad nacional y mejorara el acceso. Ese año, el importe total del apoyo de los donantes, de 224 millones, representó un aumento de casi el 50% con respecto al año anterior, pero en 2002 (año más reciente para el que se dispone de datos), el total disminuyó hasta 198 millones de dólares.

Para llegar a la misma proporción del 41% existente en 1990 en las contribuciones de los donantes para satisfacer las necesidades de anticonceptivos y condones (preservativos), será necesario que en 2004 su apoyo aumente hasta unos 450 millones de dólares. Se necesitarán importes considerablemente superiores para satisfacer todos los costos previstos de proporcionar productos de salud reproductiva y mejorar la prestación de los servicios.

Es poco probable que los gobiernos de países en desarrollo, las ONG y los sectores comerciales estén en condiciones de subsanar la falta de aumento en el apoyo de los donantes a los productos de salud reproductiva. En consecuencia, cabe prever que habrá déficit en el suministro de productos y perturbaciones en los servicios de salud reproductiva, lo cual tendrá graves consecuencias sobre la salud de las mujeres y los niños (52).

Además de las crecientes necesidades de apoyo con destino a los productos de salud reproductiva, los países en desarrollo también necesitan apoyo técnico y recursos para acrecentar las capacidades humanas, financieras y técnicas de los programas nacionales de salud, a fin de recopilar, analizar y utilizar correctamente los datos sobre oferta y demanda de salud reproductiva y preparar informes al respecto; además de obtener, almacenar y distribuir los suministros necesarios.

PAPEL Y PRIORIDADES DEL UNFPA. El UNFPA lidera el esfuerzo mundial por asegurar una provisión suficiente y continua de suministros de salud reproductiva, incluidos los anticonceptivos. El Fondo es la mayor fuente internacional de esos suministros y la única fuente para unos 25 países. En 2001 y 2002, recibió solicitudes de suministros de 94 países, por un total de 300 millones de dólares.

El UNFPA también ayuda a los países a planificar para satisfacer sus necesidades, realiza tareas de promoción a fin de movilizar una financiación estable, colabora con los gobiernos y otros asociados para fortalecer la capacidad nacional, coordina las acciones de otros copartícipes y recopila datos sobre las acciones de los donantes para facilitar la cooperación y velar por la rendición de cuentas (53).

En 1999, en colaboración con varias ONG , el UNFPA comenzó a elaborar una estrategia mundial para asegurar los suministros de salud reproductiva(54). Se han establecido dos importantes mecanismos de alianza, la Iniciativa de Suministros (SI) y la Coalición sobre Suministros de Salud Reproductiva.

Con financiación aportada por la Bill & Melinda Gates Foundation y el Wallace Global Fund, la Iniciativa de Suministros ha establecido un sistema de información a fin de consolidar los datos sobre adquisiciones procedentes del UNFPA, la USAID y la Federación Internacional de Planificación de la Familia, y posiblemente, también otros donantes. En el futuro, pronosticará las necesidades de suministro en cada país.

La Coalición sobre Suministros de Salud Reproductiva, un grupo integrado por varios miembros, está estudiando la posibilidad de constituir un nuevo mecanismo para contribuir a movilizar recursos y promover la colaboración; pero hasta el momento, los donantes no han demostrado un interés suficiente como para justificar esa iniciativa.

A fin de fortalecer la capacidad de los países, recientemente el UNFPA facilitó media docena de talleres regionales donde los participantes, el personal sobre el terreno del UNFPA y representantes de gobiernos, elaboraron modelos de planes para la gestión del suministro de productos de salud reproductiva.

OTRAS INICIATIVAS. Recientemente, la Organización Mundial de la Salud y el UNFPA dieron a conocer un proyecto de documento conjunto de antecedentes titulado “Medicamentos esenciales y otros productos para servicios de salud reproductiva”. El documento, cuyo propósito es, en parte, velar por un entendimiento común de la expresión “productos de salud reproductiva”, se apoya en el concepto de medicamentos esenciales introducido por la OMS hace unos 25 años y enumera los productos necesarios a nivel de los servicios de atención primaria de la salud (para planificación de la familia, salud de madres y recién nacidos y prevención de las infecciones del aparato reproductor y del VIH), así como productos necesarios para la atención de las madres en el primer nivel de remisión de pacientes a establecimientos de mayor capacidad. En el documento se reconocen cuatro factores necesarios para asegurar un acceso sostenible a esos componentes de la salud de importancia crucial:

  • Selección racional, sobre la base de una lista nacional de medicamentos esenciales y guías de tratamiento basadas en hechos comprobados;


  • Precios costeables para los gobiernos, las fuentes de servicios de salud y los consumidores;


  • Financiación sostenible mediante mecanismos equitativos de financiación, como ingresos gubernamentales o seguros sociales de salud;


  • Sistemas fiables de suministro que incorporen una combinación de servicios de suministro públicos y privados (55).


En algunos países en desarrollo, los sistemas de información sobre gestión están proporcionando datos logísticos fiables para pronosticar, adquirir y distribuir suministros.

EL CAMINO A SEGUIR EN EL FUTURO. Entre 2000 y 2015, se espera que aumente en un 40% el número de usuarios de anticonceptivos en los países en desarrollo, a medida que vaya aumentando el número de parejas en edad de procrear en un 23% y que se amplíe la demanda de métodos de planificación de la familia(56). Según proyecciones del UNFPA, las necesidades de productos anticonceptivos en 2015 llegarán a unos 1.800 millones de dólares, importe del cual 739 millones de dólares podría esperarse que fueran aportados por donantes, sobre la base de los niveles de apoyo registrados en 1990. Esos importes incluyen condones con destino a la prevención del VIH/SIDA y las ITS.

Para lograr este nivel de apoyo será necesario: fortalecer el liderazgo político en países, tanto donantes como receptores; mejorar las tareas de promoción a fin de generar apoyo financiero a largo plazo; establecer mecanismos de recuperación de los gastos, según proceda; establecer una coordinación más eficaz entre los principales copartícipes internacionales; establecer en los países en desarrollo nuevos mecanismos de planificación y monitoreo del uso de los suministros; contar con datos más fiables generados por los propios países y con mejor rendición de cuentas por parte de todos los copartícipes.

17 CONSECUENCIAS DEL DÉFICIT EN LA FINANCIACIÓN

Por cada millón de dólares de déficit en la asistencia con destino a productos anticonceptivos, se producirán las siguientes consecuencias:

  • 360.000 embarazos no deseados;
  • 150.000 abortos inducidos;
  • 800 defunciones de madres;
  • 11.000 defunciones de niños menores de un año;
  • 14.000 defunciones de niños menores de cinco años.
Fuentes

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