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Salud sexual y reproductiva
y planificación de la familia
El Programa de Acción de la CIPD reconoció que, además de
asegurar la universalidad de los servicios de salud reproductiva
“los programas de planificación de la familia deben
esforzarse de modo significativo por mejorar la calidad de la
atención” (párrafo 7.23). El objetivo debe ser asegurar que las
personas “ejerzan sus opciones con conocimiento de causa y
tengan a su disposición una gama completa de métodos
seguros y eficaces” (párrafo 7.12).
Desde 1994, en muchos países se han reorientado los servicios
en muchos países para mejorar su calidad y satisfacer
mejor las necesidades y los deseos de los clientes, mediante una más amplia gama de métodos anticonceptivos, mejor
seguimiento y mejor capacitación del personal para que proporcione
información y asesoramiento psicosocial (haciendo
hincapié en la sensibilidad, el carácter privado y confidencial
y la opción bien fundamentada). Otra prioridad mundial
es mejorar los servicios para las poblaciones pobres (36).
Al publicar en 1990 un marco sobre la calidad de la atención
(37) se establecieron los componentes de buenos servicios
de salud reproductiva. Es necesario que los clientes dispongan
de opciones entre distintos métodos anticonceptivos, de
información fidedigna y completa, de atención técnicamente
competente, de buena interacción con quienes prestan los
servicios, de continuidad de la atención y de diversos
servicios conexos. En otro marco se detallaron el apoyo,
los instrumentos y los recursos que necesitan los encargados
de los servicios para prestar atención de calidad (38).
Las acciones encaminadas a mejorar la calidad se centran
en mejorar el ámbito de los servicios para satisfacer la necesidad
de los clientes, involucrando al personal y todas las
categorías en la detección de los problemas y la propuesta
de soluciones. Después de la CIPD, algunos enfoques ya
ampliamente utilizados en países desarrollados se tradujeron
para su uso en programas internacionales de planificación de
la familia (39).
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LA ATENCIÓN DE CALIDAD A JUICIO DE LOS
CLIENTES |
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Los clientes se percatan de la calidad de los servicios que reciben.
Cuando tienen una opción, utilizarán establecimientos y fuentes de servicios
que ofrecen lo que, a su juicio, es la mejor atención. Los estudios
efectuados en países de diversas partes del mundo indican que los
clientes quieren:
- Respeto y trato amistoso y cordial;
- Preservación del carácter confidencial y privado;
- Encargados de los servicios que comprendan la situación y las necesidades
particulares de cada cliente;
- Información completa y fidedigna, inclusive revelación de la totalidad
de los efectos secundarios de los anticonceptivos;
- Competencia técnica;
- Acceso continuo a suministros y servicios fiables, costeables y sin
barreras;
- Equidad: deberían ofrecerse información y servicios a todos por
igual, independientemente de su edad, su estado civil, su sexo, su
orientación sexual, su clase o su grupo étnico;
- Resultados: los clientes se frustran cuando se les dice que deben
esperar o regresar otro día.
Fuentes
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ACCIONES CONCRETAS. En la Encuesta Mundial realizada
por el UNFPA en 2003 se comprobó que 143 países han adoptado
medidas para mejorar el acceso a servicios de calidad de salud
reproductiva; 115 países informan de que han adoptado múltiples
medidas, inclusive el aumento del número de personal
y de su capacitación (77 países); la introducción de estándares
de calidad (45) y las mejoras en la gestión y la logística (36).
Por ejemplo, en Bangladesh, Mongolia y la República Democrática
de Corea, se han establecido protocolos y medidas
de control de calidad para una amplia gama de servicios de
salud reproductiva. Indonesia está actualizando los protocolos
existentes. Jamaica está estableciendo indicadores para
determinar y monitorear el nivel de calidad de la atención.
En Guatemala, la India y Kenya, los problemas del sector
público, de las asociaciones de planificación de la familia y
de las ONG incluyen la prestación de servicios de calidad,
como parte de sus metas y objetivos (40).
EFECTOS DE LA CALIDAD. La atención de calidad puede
acrecentar la demanda de servicios, ayudando a los cliente a
seleccionar un método anticonceptivo apropiado y continuar
utilizando métodos de planificación de la familia si desean
limitar o espaciar los embarazos. Un estudio en el Perú indicó
que es más probable que las mujeres y los hombres utilicen
los servicios de planificación de la familia cuando las comunidades
disponen de servicios de calidad(41). En las zonas
rurales de la República Unida de Tanzanía, la percepción
sobre el nivel de calidad de los servicios de planificación de
la familia tienen apreciables efectos sobre el uso de anticonceptivos
por parte de los miembros de la comunidad (42).
Para los clientes, es importante estar en condiciones de
escoger un método anticonceptivo. En Indonesia, un 91%
de las mujeres que obtuvieron el método que habían solicitado
continuaban usándolo al cabo de un año, en comparación con
38% de aquéllas a quienes no se les había entregado el método
escogido(43). En Gambia y el Níger, los nuevos usuarios que
recibieron buen asesoramiento sobre los efectos secundarios
tenían probabilidades inferiores entre un tercio y la mitad
que quienes consideraban que el asesoramiento había sido
inadecuado, de continuar utilizando los anticonceptivos
ocho meses después (44).
FACULTAR A LOS POBRES. Un mejor trato reviste particular
importancia para las mujeres pobres. En un estudio efectuado
recientemente en Bangladesh, las mujeres que pensaban que
habían recibido una buena atención por parte de los agentes
sobre el terreno(45) tenían probabilidades mayores en un 60%
de adoptar el uso de anticonceptivos y 34% mayores de continuar
utilizándolos, que quienes percibían que se las había
atendido deficientemente(46). Si bien la calidad de los servicios
afectaba la adopción de anticonceptivos por todas las mujeres,
era mucho más importante como factor determinante de
la continuidad del uso entre mujeres pobres y no educadas.
MEDIDAS DE CAPACITACIÓN. La interacción entre clientes
y encargados de los servicios tiene importancia crítica para
una buena atención. Los encargados de prestar servicios
necesitan conocer el pensamiento de los clientes acerca de
las decisiones sobre salud, abordar sus preocupaciones acerca
de los efectos secundarios y alentarlos a desempeñar un
papel activo en las consultas. Los conocimientos y las aptitudes
para el trato interpersonal por parte de los encargados
de prestar servicios pueden mejorarse definiendo claramente
las expectativas en la interacción con los clientes, proporcionando
retroinformación sobre su desempeño y aumentando
la eficacia de los cursos de capacitación. También es importante
proporcionarles una remuneración adecuada, así como
suficiente espacio, suministros y tiempo; y asignar a los
trabajadores tareas para las cuales tienen aptitudes (47).
Diversos países, tan diferentes entre sí como el Senegal,
Turquía y la República Unida de Tanzanía han emprendido
después de la CIPD reformas que abarcan todo el sistema de
salud para proporcionar atención de calidad a los clientes.
Han fortalecido la capacitación, ampliado las actividades
educacionales, mejorado la infraestructura y el equipo,
actualizado las políticas y directrices de procedimientos
y fortalecido los sistemas de gestión (48).
Muchos otros países han fortalecido la capacidad del
personal y su supervisión y mejorado la disponibilidad y
la diversidad de los métodos (49).
Muchos países se han esforzado por mejorar sus establecimientos
de salud reproductiva y han adoptado diversas
medidas, entre ellas: certificación o acreditación de los
establecimientos (Mozambique); fortalecimiento de la
infraestructura y garantías de que se dispone de atención
especializada para el seguimiento (Brasil); ensayos piloto de
unidades móviles de salud (Armenia y El Salvador); y ofrecimiento
de servicios gratuitos o de bajo costo en tugurios y
asentamientos de precaristas urbanos (148 países).
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PROMOVER LA PARTICIPACIÓN |
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La CIPD destacó la importancia de involucrar a los beneficiarios
de programas de salud reproductiva en su planificación, ejecución
y monitoreo. En la Encuesta Mundial realizada por el UNFPA en 2003
se comprobó que 124 países habían adoptado medidas básicas al respecto
y 48 indicaron que habían adoptado múltiples medidas. Algunos
habían realizado audiencias públicas o encuestas a los consumidores y
habían involucrado a las comunidades en la formulación de programas
que reflejaban las necesidades y las opiniones de la población.
Kenya ha incluido a los jefes de aldea y curanderos tradicionales
como asesores comunitarios. Malasia ha organizado diálogos entre
encargados de prestar servicios y clientes. El Brasil ha establecido consejos
nacionales, regionales y municipales de salud. Honduras ha
utilizado cuestionarios, “grupos focales” y entrevistas a fondo para
obtener retroinformación sobre todos los sistemas de salud. Letonia ha
creado una “Oficina de derechos de los pacientes”, que realiza encuestas
sobre la satisfacción de los pacientes con los servicios de salud.
Varios donantes y organizaciones internacionales han iniciado actividades
para promover la participación de las entidades de la sociedad
civil en la satisfacción y las necesidades de salud reproductiva. Hay 34
asociaciones nacionales de planificación de la familia, miembros de la
Federación Internacional de Planificación de la Familia, que han
emprendido un programa a cinco años para detectar y corregir las deficiencias
en la calidad. Fuentes
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