UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004
Back to Main Menu
HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004: Salud sexual y reproductiva y planificación de la familia
State of World Population
Sections
Introducción
Población y pobreza
Población y medio ambiente
Migración y urbanización
Igualdad de género y habilitación de la mujer
Salud sexual y reproductiva y planificación de la familia
Salud materna
Prevención del VIH/SIDA
Adolescentes y jóvenes
Salud reproductiva para comunidades en crisis
Prioridades para la acción
Notas
Fuentes Para los Recuadros
Indicadores
Gráficos y Cuadro

Salud sexual y reproductiva y planificación de la familia

Planificación de la familia y salud sexual
Acceso a los anticonceptivos y utilización
Necesidad insatisfecha
Elección de métodos
Infecciones de transmisión sexual
Calidad de la atención
Voces más fuertes en favor de la salud reproductiva
Obtención de suministros
Los hombres y la salud reproductiva

Necesidad insatisfecha

El concepto de necesidad insatisfecha denota a las mujeres y parejas que no quieren tener otro alumbramiento en los dos años siguientes, o nunca, pero no están utilizando un método anticonceptivo(5). La necesidad insatisfecha es resultado del aumento de la demanda, las limitaciones en la prestación de servicios, la falta de apoyo por parte de comunidades y cónyuges, la información errónea, los costos financieros y las restricciones en el transporte.

La CIPD asignó prioridad a reducir la necesidad insatisfecha, como principio orientador para asegurar que los nacimientos ocurran cuando hay una opción voluntaria y bien fundamentada(6). En el examen realizado en 1999 del adelanto en la ejecución del Programa de Acción de la CIPD se adoptaron indicadores básicos de referencia: reducción a la mitad antes de 2005 de la necesidad insatisfecha registrada en 1990 y satisfacción antes de 2015 de todas las aspiraciones en cuanto a fecundidad expresadas por los encuestados (7).

La posibilidad de las personas de materializar sus aspiraciones en cuanto a tamaño de la familia y espaciamiento de sus hijos es cuestión de gran importancia en el plano personal y en materia demográfica. En los países en desarrollo, la fecundidad total supera siempre lo que las personas declaran son sus deseos; en promedio, la diferencia es de 0,8 hijo, aproximadamente(8). A medida que el tamaño deseado de la familia se va reduciendo, tiende a aumentar la necesidad insatisfecha, hasta que la capacidad de los servicios llega a satisfacer la demanda de menor cantidad de alumbramientos y mayores intervalos entre ellos. Posteriormente, los mayores adelantos en la accesibilidad de los servicios logran reducir la necesidad insatisfecha (9).

DÉFICIT SUSTANCIALES Y EN AUMENTO. Pese al aumento en la prevalencia del uso de anticonceptivos, aún hay unos 137 millones de mujeres que tienen necesidad insatisfecha de anticonceptivos(10) y otros 64 millones que están utilizando métodos de planificación de la familia menos fiables que los métodos modernos(11). En general, en los países en desarrollo un 29% de las mujeres tienen necesidad insatisfecha de métodos anticonceptivos modernos. La más alta proporción, equivalente a varias veces el nivel de uso actual, se registra en África al Sur del Sahara, donde un 46% de las mujeres que corren riesgo de embarazo no deseado no están utilizando ningún método (12).

Algunas barreras que obstan al uso de anticonceptivos:

  • Falta de servicios accesibles y escasez de equipo, productos y personal;


  • Falta de opciones entre distintos métodos, apropiados a la situación de la mujer y su familia (13);


  • Falta de conocimientos acerca de la seguridad, la eficacia y la disponibilidad de opciones;


  • Deficiente interacción entre pacientes y proveedores de servicios14 (14);


  • Falta de apoyo por parte de la comunidad o del cónyuge;


  • Informaciones erróneas y rumores;


  • Efectos secundarios de algunos métodos y seguimiento insuficiente para promover un cambio de métodos o asegurar que la utilización y la dosis sean correctas;


  • Limitaciones financieras.


Los jóvenes resultan particularmente afectados por la falta de métodos temporales, las deficientes condiciones de privacidad, la carencia de garantías de confidencialidad, y la falta de sensibilidad de los encargados de ofrecer servicios con respecto a las perspectivas de los jóvenes (15).

Pese a que durante decenios se trabajó para reducir esas limitaciones, son numerosos los problemas que persisten. En muchos países, la declinación de los sistemas de salud ha reducido el acceso a los servicios y la calidad del personal. El menor apoyo de los donantes y la insuficiencia de las inversiones nacionales han perjudicado los programas. Los cargos al usuario, impuestos con el propósito de promover la sostenibilidad de los servicios y reducir los gastos del sector público, han acrecentado las desigualdades. Debido a los bajos sueldos y las deficientes condiciones de trabajo, los empleados abandonan los servicios de salud pública para trabajar en el sector privado, con lo que se restringe aún más el acceso de los pobres y se impulsa a los marginalmente pobres hacia la pobreza.

En 1999, al menos 300 millones de mujeres casadas carecían de acceso a la píldora anticonceptiva, el DIU o los condones (preservativos)(16). Casi 400 millones carecían de una gama completa de opciones en material de anticonceptivos, inclusive la anticoncepción quirúrgica voluntaria. Desde entonces, los informes nacionales indican paulatinas mejoras en la disponibilidad de múltiples métodos anticonceptivos.

En el Gráfico 3 se indica la relación entre uso de anticonceptivos (inclusive métodos tradicionales) y necesidad insatisfecha, sobre la base de datos de encuestas realizadas en el pasado decenio. La pauta prevista es claramente evidente: la necesidad insatisfecha llega al máximo en los países donde la prevalencia oscila entre 25% y 40%.

Gráfico 3: Necesidad insatisfecha y prevalencia total

Click here to enlarge image

Click here to enlarge image

Fuente: Datos de K. Johnson, ORC MACRO, International, Encuestas Demográficas y de Salud.

Los aumentos en el uso de métodos modernos por lo general reducen la necesidad insatisfecha. Cuando los niveles de utilización de métodos modernos son bajos, varía en gran medida la necesidad insatisfecha, en función del nivel de demanda insatisfecha y del grado en que las personas recurren a los métodos tradicionales antes de que se disponga de servicios anticonceptivos modernos.

POBREZA Y TAMAÑO DESEADO DE LA FAMILIA. Las personas más pobres tienden a desear mayor cantidad de hijos que las personas en posición económica más desahogada(17). Tal vez padres y madres perciban ventajas en disponer de más brazos para la agricultura de subsistencia, por ejemplo, o quieran asegurar que algunos de sus hijos sobreviven cuando los progenitores lleguen a la ancianidad. Las menores oportunidades también reducen las posibilidades de que los pobres encuentren incentivos sociales y económicos para efectuar mayores inversiones en menor cantidad de hijos, en lugar de distribuir sus recursos entre numerosos hijos, con menores porciones individuales (18).

Pero incluso en familias pobres, los deseos expresados con respecto al número de hijos han ido declinando durante decenios, pese a la persistencia de actitudes y tradiciones que favorecen las familias más numerosas. Esto se refleja en altos niveles de necesidad insatisfecha entre los pobres. Es mucho menor la diferencia entre personas más pobres y más ricas en lo relativo a querer aplazar o evitar otro alumbramiento que en lo relativo al uso de anticonceptivos.

La proporción de la demanda satisfecha mediante métodos modernos de planificación de la familia va sostenidamente en aumento, a medida que va aumentando el uso de anticonceptivos modernos. En todos los casos, los grupos de población en situación económica más holgada están en mejores condiciones de satisfacer sus deseos reproductivos utilizando métodos anticonceptivos modernos. Cuando la tasa de prevalencia es baja, casi un tercio de las parejas en el grupo de más altos ingresos que desean aplazar o evitar un alumbramiento utiliza anticonceptivos modernos. Entre los pobres, la proporción de quienes satisfacen sus deseos(19) mediante métodos modernos no llega a este nivel hasta que no se generaliza más la aceptación de los anticonceptivos.

Las diferencias en el acceso a la planificación de la familia entre poblaciones pobres y ricas son muy pronunciadas. En países de África al Sur del Sahara, por ejemplo, las mujeres en la quinta parte más rica de la población tienen probabilidades cinco veces mayores de tener acceso a métodos anticonceptivos y de utilizarlos que las mujeres pertenecientes a la quinta parte más pobre (20).

Gráfico 4: Demanda media total en grupos de alto nivel económico

Click here to enlarge image

Click here to enlarge image

Source: Fuente: Datos de K. Johnson, ORC MACRO, International, Encuestas Demográficas y de Salud.
Gráfico 5: Porcentaje de demanda satisfecha de servicios de planificación de la familia en diferentes grupos de riqueza, según tres niveles de prevalencia del uso de anticonceptivos.

Click here to enlarge image

Click here to enlarge image

Fuente: Datos de K. Johnson, ORC MACRO, International, Encuestas Demográficas y de Salud.
 Back to top PreviousNext 
      |      Main Menu      |      Press Kit      |      Charts & Graphs      |      Indicators   |