UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2004
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State of World Population
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Migración y urbanización

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Migración internacional
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Migración internacional

Según la División de Población de las Naciones Unidas(7), en el año 2000 había en el mundo 175 millones de migrantes internacionales —1 de cada 35 personas—, en comparación con 79 millones en 1960(8). De ellos, casi un 50% estaba constituido por mujeres y 10,4 millones eran refugiados. Entre 1990 y 2000, del aumento a los migrantes, las dos terceras partes ocurrieron en América del Norte. Antes de 1980, las regiones menos adelantadas tenían una mayor proporción de migrantes internacionales, pero hacia el año 2000, las tres quintas partes de los migrantes estaban en las regiones más desarrolladas.

Actualmente, en una economía cada vez más globalizada, la migración suele proporcionar oportunidades de empleo y da lugar a una corriente de migrantes sin precedentes, inclusive números cada vez mayores de mujeres migrantes(9). Al mismo tiempo, hay cada vez mayores cantidades de refugiados y personas internamente desplazadas por desastres naturales, conflictos armados, disturbios sociales o crisis económicas y políticas.

ABORDAR LAS CAUSAS DE LA MIGRACIÓN

Los gobiernos de los países de origen y los países de destino deberían procurar que la opción de permanecer en el propio país fuera viable para todos. Con ese fin, deberían redoblarse los esfuerzos encaminados a lograr el desarrollo económico y social sostenible y a asegurar un mejor equilibrio económico entre los países desarrollados y los países en desarrollo y los países con economías en transición. También es necesario aumentar los esfuerzos tendientes a neutralizar los conflictos internacionales e internos antes de que aumenten en escala; asegurar que se respeten los derechos de las personas pertenecientes a minorías étnicas, religiosas o lingüísticas y las poblaciones indígenas; y respetar las leyes, promover el buen gobierno, fortalecer la democracia y promover los derechos humanos.

—Programa de Acción de la CIPD, párrafo 10.3

Los movimientos migratorios internacionales tienen grandes efectos económicos, socioculturales y demográficos sobre las zonas de origen, las de tránsito y las de destino(10). Las zonas de tránsito y de destino han tropezado con dificultades para asimilar las corrientes migratorias e integrar a los migrantes en la sociedad. Las zonas de origen han perdido mano de obra capacitada; se han dividido familias, y las mujeres a menudo han pasado a ser jefas de hogar, después de que se marcharon sus esposos.

La migración de trabajadores más jóvenes ha dejado rezagados a quienes son demasiado viejos para realizar tareas físicas en la agricultura. Las mayores preocupaciones acerca del terrorismo han conducido a muchos países a hacer más estrictas las medidas de seguridad en sus fronteras, y esto ha conducido a un aumento de la inmigración ilegal, particularmente mediante el contrabando y la trata de personas. Los movimientos migratorios han contribuido a la propagación del VIH/SIDA y otras enfermedades.

Los efectos económicos de la migración son bidireccionales. Las remesas de los migrantes van desde los países más desarrollados hacia los menos desarrollados. El Banco Mundial informa de que en 2002, el total de las remesas enviadas por trabajadores a países en desarrollo ascendió a 88.000 millones de dólares (un importe superior en 30.000 millones de dólares a la asistencia oficial para el desarrollo), y que las remesas encauzadas por conductos oficiales se duplicaron con creces entre 1988 y 1999 (11).

La CIPD exhortó a los países a: abordar las causas profundas de la migración, especialmente las relativas a la pobreza, por ejemplo, promoviendo un desarrollo sostenible para velar por un mejor equilibrio económico entre países desarrollados y en desarrollo y atenuar los conflictos internacionales e internos; alentar una mayor cooperación y un mejor diálogo entre países de origen y de destino, a fin de maximizar los beneficios de la migración; y facilitar la reintegración de los migrantes que regresan a su lugar de origen (12).

Entre las recomendaciones formuladas figuran la utilización de la migración a corto plazo para mejorar los conocimientos prácticos de los nacionales de países de origen, recopilar datos sobre las corrientes y cantidades de migrantes internacionales y los factores causantes de la migración, y fortalecer la protección y la asistencia internacional a los refugiados y las personas desplazadas (13).

En consonancia con la CIPD y otros acuerdos internacionales, la Cumbre del Milenio acordó en el año 2000 que los países deben respetar y proteger los derechos humanos de los migrantes, los trabajadores migrantes y sus familiares. En 2003, el informe final de la Comisión sobre Seguridad Humana(14) declaró que “los desplazamientos de personas a través de las fronteras refuerzan la interdependencia de los países y las comunidades y realzan la diversidad”.

No obstante, la migración internacional sigue siendo un tema delicado y los países no han podido convenir en convocar una conferencia de las Naciones Unidas que ofrezca orientación a los países para abordar esa cuestión, como se propuso en algunas instancias (15).

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