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Introducción
En la Encuesta Mundial(1) entre los gobiernos realizada en
2003 por el UNFPA, Fondo de Población de las Naciones
Unidas, se proporcionan mayores pruebas de que actualmente,
los países en desarrollo tienen una intensa “apropiación”
del acuerdo logrado en la CIPD y están realizando acciones
concertadas para poner en práctica sus recomendaciones
y conquistar sus metas.
Se han logrado grandes adelantos para integrar las cuestiones
de población en las estrategias de desarrollo a los fines
de mitigar la pobreza, promover los derechos humanos y subsanar
la desigualdad, proteger el medio ambiente y conservar
los recursos naturales, además de descentralizar la planificación.
Se han establecido y modificado instituciones y leyes, a
fin de acelerar el progreso.
El acceso a servicios de salud reproductiva y planificación
de la familia se ha ampliado sustancialmente, así como
las acciones para responder a las necesidades de los jóvenes,
abordar el VIH/SIDA y reducir la mortalidad derivada de la
maternidad. Pero los países que respondieron a la encuesta
también reconocieron que es mucho lo que debe realizarse
para asegurar la vigencia de los derechos reproductivos, el
acceso de los adolescentes a los servicios de salud reproductiva,
una gama más amplia de opciones para escoger
anticonceptivos y servicios de más alta calidad y centrados
en el cliente.
En la Encuesta Mundial realizada por el UNFPA se llegó a las
siguientes constataciones:
POBLACIÓN Y DESARROLLO. Casi todos los 151 países en
desarrollo que respondieron (96%), informaron acerca de
acciones para integrar las cuestiones de población en las
políticas y estrategias de desarrollo. Dijeron, en su mayoría,
que habían adoptado políticas para abordar las interacciones
entre población y pobreza. De esos países, la mitad informó
acerca de actividades para influir sobre la distribución de la
población, por ejemplo, creando nuevos polos de crecimiento
económico y descentralizando la planificación y la adopción
de decisiones en materia de políticas. Asimismo, esos países
están asumiendo actitudes cada vez más pragmáticas para
focalizar los recursos y abordar las necesidades prioritarias
(véase el Capítulo 2).
IGUALDAD DE GÉNERO Y AMPLIACIÓN DE LOS
MEDIOS DE ACCIÓN DE LA MUJER. De todos los países,
un 99% informó acerca de la adopción de políticas, leyes
o disposiciones constitucionales a fin de proteger los
derechos de las niñas y las mujeres. Muchos de esos
países han establecido comisiones nacionales para la
mujer. Asimismo, han establecido mecanismos para
impartir educación y aptitudes a las mujeres, ofrecerles
empleo y promover su participación en condiciones de
igualdad en los procesos políticos y los asuntos de la
comunidad. Se aprobaron leyes y se iniciaron actividades
de promoción para contrarrestar la violencia por motives
de género. Se adoptaron diversas medidas a fin de
acrecentar la matriculación de las niñas en escuelas
primarias y secundarias.
SALUD REPRODUCTIVA Y PLANIFICACIÓN DE LA
FAMILIA. Los países en desarrollo han comenzado a integrar
los servicios de salud reproductiva en sus servicios de
atención primaria de la salud. Esos países, en su mayoría,
están mejorando la capacitación y acrecentado los números
de encargados de prestar servicios de salud. Han
mejorado los establecimientos que ofrecen servicios y
ampliado el acceso, en particular en beneficio de personas
que viven en zonas remotas. Sigue aumentando la utilización
de anticonceptivos modernos y los países han
vinculado la planificación de la familia con otros servicios
de salud reproductiva. Se está prestando cada vez mayor
atención a las acciones para reducir las defunciones y las
lesiones derivadas de la maternidad, y se está haciendo
mayor hincapié en la atención del parto y la mayor
disponibilidad de atención obstétrica de emergencia y
de sistemas de remisión y transporte de pacientes
(véase el Capítulo 6).
VIH/SIDA. Las tres cuartas partes de los países informaron
de que habían adoptado estrategias nacionales relativas al
VIH/SIDA; una tercera parte de los países dijeron que contaban
con estrategias concretas orientadas a los grupos de alto
riesgo. Muchos países están promoviendo el uso sistemático y
correcto de condones (preservativos) y proporcionando servicios
de asesoramiento psicosocial y detección de la infección,
de utilización voluntaria. Las campañas de promoción han
aprovechado la colaboración de personas célebres o líderes
religiosos para promover comportamientos sexuales de menor riesgo (véase el Capítulo 8).
ADOLESCENTES Y JÓVENES. Los países reconocen cada
vez más la necesidad de abordar la salud reproductiva y los
derechos reproductivos de los adolescentes y un 92% de ellos
informaron de que habían adoptado medidas al respecto.
Algunos han rescindido leyes y políticas que restringían el
acceso de los adolescentes a los servicios de salud reproductiva
y la información al respecto y más de la mitad estableció
servicios acogedores para los jóvenes. Esos países, en su
mayoría, introdujeron en los currículos escolares y los programas
extraescolares para la juventud la educación sobre
salud reproductiva, como componente importante de las
aptitudes básicas para la vida. Muchos países también están
adoptando un enfoque integral que abarca el contexto más
amplio de las vidas de los jóvenes, inclusive las realidades socioeconómicas, la pobreza y los medios de vida (véase el Capítulo 9).
ALIANZAS. Los gobiernos, en su mayoría, están colaborando
con una amplia gama de grupos de la sociedad civil y el sector
privado, inclusive organizaciones no gubernamentales (ONG)
nacionales e internacionales, en particular asociaciones de
planificación de la familia, asociaciones de mujeres y grupos
comunitarios, en relación con una amplia gama de cuestiones
relativas a la CIPD. Esta colaboración es particularmente útil
para llegar a los grupos que no están cubiertos de otro modo por los servicios (véase el Capítulo 11).
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