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En Panamá, una ambiciosa colaboración
entre la APLAFA (una ONG que se ocupa de
salud reproductiva), el Ministerio de Salud, nueve
escuelas secundarias y el UNFPA ha cambiado
las vidas de muchos adolescentes en cinco vecindarios
semiurbanos marginales. Mediante una
combinación de educación, información e iniciativas
sobre servicios de salud, se ha facultado a los
participantes para cambiar su pensamiento acerca
de sus vidas actuales y sus futuras aspiraciones.
“El proyecto me hizo percatarme de la importancia
de no quedar embarazada durante la
adolescencia”, dice Mónica, de 18 años de edad. “La APLAFA proporcionó información y asesoramiento
y también me enseñó a conducirme
frente a la presión de los demás jóvenes, y la
importancia de tener autoestima, además del
correcto uso de los métodos anticonceptivos.”
Como parte del programa de cuatro años de
duración, el Ministerio de Salud creó cinco clínicas
acogedoras para los jóvenes. Se capacitó al
personal para que prestara servicios de salud
sexual y reproductiva a los adolescentes. Los
recursos creados por el proyecto garantizan su
sostenibilidad y su institucionalización.
Pavel comenzó a participar en el proyecto a
los 14 años de edad. Cinco años después, dice: “Cambió la manera en que percibo la vida. Me
enseñó que mis sueños son valiosos y que tengo
el derecho y el deber de convertirlos en realidad”.
Actualmente, Pavel asiste a la Universidad de
Panamá y es miembro activo de la Red de Salud
Sexual y Reproductiva de Adolescentes en
Panamá.
La amplia cobertura del proyecto fue posible
debido a la creación de una red intersectorial y
comunitaria de adolescentes, integrada por más
de 15 instituciones privadas, gubernamentales y
ONG, que ha llegado a más de 46.000 adolescentes
y jóvenes en el Distrito de David.Fuentes
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