UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2003
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HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2003: satisfacción de las necesidades en materia de servicios de salud reproductiva
State of World Population
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panorama general de la vida de los adolescentes
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el vih/sida y los adolescentes
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satisfacción de las necesidades en materia de servicios de salud reproductiva
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satisfacción de las necesidades en materia de servicios de salud reproductiva

Embarazo precoz
Necesidad insatisfecha de planificación de la familia
Servicios de salud “acogedores para los jóvenes”
Logros programáticos

Embarazo precoz

El embarazo y la procreación en la adolescencia, con los riesgos que conllevan, debido a su magnitud plantean un grave problema de salud pública y también contribuyen al rápido crecimiento de la población en muchos países. Además, los jóvenes padecen altas tasas de infecciones de transmisión sexual y VIH/SIDA. Esta situación subraya la necesidad de proporcionar un acceso mucho mayor a servicios de salud reproductiva y sexual que sean acogedores para los jóvenes. Los servicios deberían ofrecerse de manera sensible a las cuestiones de género y apropiada a los jóvenes, como parte de acciones de desarrollo coordinadas.

Los jóvenes suelen ser renuentes a solicitar servicios de salud reproductiva debido a la reprobación por parte de quienes prestan los servicios y de la comunidad, así como a su propia incertidumbre y carencia de conocimientos. Para contrarrestar esa situación es necesario adoptar diversas medidas: mejorar el ámbito normativo; fomentar el apoyo comunitario; abordar las necesidades de los adolescentes en materia de información y adquisición de aptitudes; y establecer servicios adecuados para las diferentes edades y que respondan a las necesidades.

El diseño de programas que puedan cumplir con ese cometido, ser sostenibles financieramente y ampliar su escala es un reto de grandes proporciones. El éxito depende del liderazgo gubernamental y la puesta en práctica de las medidas, la aplicación de políticas y leyes positivas y el uso eficaz de las redes existentes de establecimientos de salud pública, escuelas y otras organizaciones comunitarias, para llegar a la mayoría de las poblaciones de jóvenes.

Embarazo precoz

En todo el mundo, el embarazo es una de las principales causas de defunción de las jóvenes de entre 15 y 19 años de edad; los principales factores son las complicaciones del parto y del aborto realizado en malas condiciones(1). Por razones tanto fisiológicas como sociales, en este grupo de edades las mujeres tienen probabilidades de perder la vida en el parto dos veces superiores a las de las mujeres mayores de 20 años. Las niñas menores de 15 años tienen probabilidades de morir cinco veces superiores a las de las mujeres de más de 20 años(2).

Las niñas que no están plenamente desarrolladas físicamente tropiezan con dificultades en las relaciones sexuales, el embarazo y el trabajo de parto. Entre las jóvenes que dan a luz por primera vez, es muy común el parto obstruido. Un estudio realizado en Etiopía comprobó que el parto obstruido era causa de un 46% de las defunciones debidas a la maternidad(3).

En todo el mundo, hay cada año 14 millones de adolescentes de entre 15 y 19 años de edad—casadas y solteras—que dan a luz(4). Las mujeres que comienzan a dar a luz en la adolescencia en general tienden a tener mayor cantidad de hijos, y con intervalos menores entre estos, que las mujeres que comienzan más tarde(5).

En Bangladesh, más de la mitad de todas las mujeres tienen su primer hijo antes de cumplir 19 años(6). En otros países en desarrollo, entre la cuarta parte y la mitad de todas las jóvenes dan a luz antes de cumplir 18 años(7). Los países africanos son los que tienen más altas tasas de fecundidad en la adolescencia y mayores variaciones en esas tasas, en comparación con otras regiones(8). En el Asia oriental, los aumentos en la edad al contraer matrimonio y la baja incidencia de las relaciones sexuales prematrimoniales han redundado en bajas tasas de procreación entre las adolescentes(9).

ABORTO REALIZADO EN MALAS CONDICIONES De la cantidad de abortos en malas condiciones realizados cada año, estimada en 20 millones, que causan unas 78.000 defunciones, corresponde a las jóvenes de 15 a 19 años de edad al menos la cuarta parte(10). Es desproporcionado el número de adolescentes que recurren a abortos realizados en malas condiciones, debido a la limitada disponibilidad y el alto costo de los procedimientos médicos de alta calidad para practicar abortos y debido a que entre ellas el número de embarazos no deseados es mayor que entre las mujeres de más edad(11).

FÍSTULA OBSTÉTRICA Por cada mujer que pierde la vida en el parto, hay entre 15 y 30 que sobreviven pero padecen discapacidades crónicas, entre las cuales la más devastadora es la fístula obstétrica. La fístula es una lesión del canal de parto que causa pérdidas constantes de orina y/o materia fecal. Las jóvenes menores de 20 años son especialmente propensas a padecer fístulas cuando no pueden obtener una operación cesárea durante un parto obstruido y prolongado. La prevalencia es más alta en comunidades pobres de África y Asia. Las causas son la procreación precoz, la pobreza, la malnutrición, la falta de educación y el limitado acceso a la atención obstétrica de emergencia. Según se estima, en las zonas donde son elevadas las tasas de mortalidad derivada de la maternidad, hay entre 3 y 4 mujeres que padecen fístulas por cada mil nacidos vivos(12).

20 F Í STULAS Y ALUMBRAMIENTO PRECOZ

Cada año, millones de jóvenes quedan embarazadas antes de que sus cuerpos hayan llegado a la madurez total, lo cual acrecienta sus riesgos de padecer complicaciones durante el parto. La fístula obstétrica es la discapacidad más devastadora que puede sobrevenir a una joven que sobrevive un parto difícil.

Durante el trabajo de parto obstruido, la presión prolongada de la cabeza del feto contra la pelvis de la madre interrumpe la irrigación sanguínea de los delicados tejidos que rodean su vejiga, su recto y su vagina. El tejido lesionado se gangrena y disgrega, dejando un orificio o fístula. Es frecuente que el niño muera y que la mujer sufra una incontinencia crónica humillante. Además, también puede ocurrir que padezca frecuentes infecciones de la vejiga, úlceras en el aparato genital y daños en los nervios de sus piernas.

Esta situación causa conmoción en la vida de la mujer. En lugar de recibir consuelo por la pérdida de su hijito, suele ser rechazada por su esposo, marginada por la comunidad y culpada por su problema. Si bien algunas mujeres reciben apoyo de sus familias, otras se ven obligadas a mendigar para sobrevivir. La reparación quirúrgica de la fístula tiene una tasa de éxito de hasta 90% y las mujeres suelen estar en condiciones de tener más hijos. Lamentablemente, la mayoría de las mujeres pobres o bien no saben que la operación quirúrgica es posible, o no tienen acceso, o no la pueden sufragar.

Hasta hace poco, la estimación del número de mujeres que padecen fístula en todo el mundo era de 2 millones. No obstante, un nuevo informe preparado por el UNFPA y la organización EngenderHealth indica que esa estimación es muy baja. En el informe se indica la ocurrencia de la fístula en nueve países africanos y que en Nigeria solamente tal vez haya un millón de mujeres que tienen ese problema.

El UNFPA está colaborando con aliados para la prevención y el tratamiento de la fístula en África y Asia. Por ejemplo, en el Chad 150 mujeres se sometieron a operaciones quirúrgicas para reparar la fístula, con apoyo del UNFPA. En el pasado, la fístula era común en todo el mundo, pero actualmente ha desaparecido en regiones como Europa y América del Norte, debido a la mejor atención obstétrica. Las fístulas obstétricas son virtualmente desconocidas en los lugares donde se desalienta el matrimonio precoz, donde las jóvenes reciben educación acerca de sus cuerpos y donde se dispone de atención de personal capacitado en el parto, inclusive remisiones de casos de emergencia a establecimientos de mayor capacidad.Fuentes

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