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desigualdad de género
y salud reproductiva
Para el desarrollo saludable de los adolescentes y los jóvenes es
imprescindible que cuenten con adultos que se preocupan por ellos
y los apoyan, y en quienes los jóvenes confían. Crear una relación
de confianza y comunicación abierta desde un principio contribuye
a la mayor confianza y autoestima del joven y lo ayuda a evitar los
comportamientos riesgosos. Son muy importantes las medidas para
alentar la comunicación entre los progenitores y sus hijos. Los
niños huérfanos, o que han huido de su hogar, o están tratando
de vivir por cuenta propia, también necesitan adultos en quienes
confiar y que los guíen.
Varios programas innovadores de salud reproductiva y de
prevención del VIH/SIDA están colaborando con padres y madres
a fin de fomentar una mejor comunicación sobre la sexualidad y
la salud reproductiva. En un programa que apoya el UNFPA, realizado
en Camboya, se proporcionó a los progenitores y las familias
juegos de materiales informativos sobre salud reproductiva.
Posteriormente, las familias recibieron la visita de agentes de
salud y de difusión para conversar sobre los materiales, escuchar
sus observaciones acerca de temas que los preocupaban, responder
a sus preguntas y proporcionar remisiones a servicios de salud,
de ser necesario.
Los programas eficaces alientan a los padres y madres a involucrar
a sus hijas e hijos en conversaciones sobre cuestiones más
vastas atinentes a relaciones, metas y aspiraciones. En Sudáfrica, el
programa nacional de prevención del VIH entre los jóvenes, titulado
loveLife, postula que las conversaciones francas, tempranas y sin
ambages sobre la sexualidad son la clave para reducir la infección
con el VIH en el país. El programa insta a padres y madres a que
alienten a sus hijos e hijas a aplazar la actividad sexual; consideren
las presiones de sus compañeros para participar en actividades
sexuales; hablen acerca de los valores de amor, respeto, dignidad y
responsabilidad que deberían conformar las actitudes respecto de
las relaciones de pareja; hablen acerca de protección y seguridad
cuando tienen actividad sexual; y utilicen las fuentes de información
disponibles.
Al establecer contacto con padres, madres y familias se contribuye
a establecer apoyo comunitario para la salud sexual y reproductiva
de los adolescentes, que sigue siendo un tema delicado en la mayoría
de las sociedades.
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