UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2003
Back to Main Menu
HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2003: desigualdad de género y salud reproductiva
State of World Population
Sections
panorama general de la vida de los adolescentes
desigualdad de género y salud reproductiva
el vih/sida y los adolescentes
promoción de comportamientos más saludables
satisfacción de las necesidades en materia de servicios de salud reproductiva
programas integrales para adolescentes
asignar prioridad a los adolescentes
Notas
Fuentes Para los Recuadros
Indicadores
Gráficos y Cuadro

desigualdad de género y salud reproductiva

Matrimonio precoz y en la infancia
Cambio de normas, arduos retos
Apoyo de los progenitores y de la familia
Violencia sexual y trata de personas
Corte genital femenino

Matrimonio precoz y en la infancia

Para muchos millones de jóvenes, la adolescencia es un momento de crítica transición en que van adquiriendo experiencia para la vida por conducto de la escuela, la capacitación para el empleo, las oportunidades de trabajo, las actividades comunitarias, los grupos de jóvenes y las relaciones con otros jóvenes. Entre ellos, la mayoría también tiene sus primeras experiencias sexuales durante la adolescencia.

Los adolescentes aprenden además cuáles son las normas sociales y de género en vigor en sus comunidades; de esas normas, algunas protegen la salud y los derechos de los jóvenes y otras, no. Tales normas colocan a las niñas frente a situaciones especiales, como restricciones a su independencia y movilidad, desigualdad en las oportunidades de educación y empleo, presión para contraer matrimonio cuanto antes y comenzar a procrear en la primera juventud y desiguales relaciones de poder que constriñen su posibilidad de controlar sus vidas sexuales y reproductivas.

LA DISCRIMINACIÓN REINA POR DOQUIER En gran parte del mundo, las familias y las sociedades tratan desigualmente a las niñas y los varones, lo cual redunda en una desproporción en el grado en que las niñas están sujetas a privación y falta de oportunidades y menores niveles de inversiones en su salud(1), su nutrición(2) y su educación(3). La discriminación por motivos de género continúa durante la adolescencia y suele ser una característica omnipresente en la adultez.

Las normas de género reinantes en la sociedad también obstaculizan el acceso de las adolescentes a las oportunidades de estudio y empleo. La desigualdad jurídicamente institucionalizada es el aspecto medular de leyes que excluyen a las niñas y las mujeres de la propiedad de la tierra y del acceso al dinero y otros recursos económicos(4), de modo que quedan truncas las posibilidades de subsanar la discriminación y se crean condiciones propicias a la violencia y la explotación por motivos de género(5).

Las desiguales relaciones de poder entre mujeres y hombres redundan en la conculcación frecuente de los derechos humanos y los derechos a la salud. Entre los casos más persistentes y perniciosos figuran el matrimonio precoz o en la infancia, la trata de mujeres con fines sexuales, la violencia y la coacción sexuales y el corte genital femenino.

Recientes acuerdos internacionales, cambios en las leyes y políticas nacionales, proyectos de investigación y diversos programas abordan explícitamente la discriminación contra la niña y la mujer y cuestionan los valores subyacentes que perpetúan la desigualdad por motivos de género.

Matrimonio precoz y en la infancia

Pese a la tendencia a contraer matrimonio a mayores edades que se comprueba en varias partes del mundo (véase infra), en los países en desarrollo, 82 millones de niñas que actualmente tienen entre 10 y 17 años de edad habrán contraído matrimonio antes de cumplir 18 años(6). En algunos países, la mayoría de las niñas ya están casadas antes de cumplir 18 años; los porcentajes son: 60% en Nepal, 76% en el Níger y 50% en la India(7).

Entre los factores que perpetúan el matrimonio precoz cabe mencionar la pobreza, el deseo de los progenitores de asegurar que las relaciones sexuales se limiten a la pareja conyugal, la ausencia de oportunidades educacionales o de empleo para las niñas, la costumbre de la dote y la idea de que lo más importante para las niñas es su destino como esposas y madres. Las niñas que quedan embarazadas tal vez sean objeto de presiones extremas por parte de las familias y las comunidades para que contraigan matrimonio.

La edad en que las personas contraen matrimonio en una determinada cultura refleja la manera en que se organiza la vida en familia y las oportunidades de que disponen los jóvenes, tanto varones como mujeres, al asumir sus responsabilidades en tanto adultos(8).

El matrimonio precoz infringe varios derechos humanos de la niña (véase el recuadro 7) y acrecienta en gran medida los riesgos que corre su salud y las oportunidades de que dispone desde su más corta edad.

7 DERECHOS DENEGADOS POR EL MATRIMONIO PRECOZ O EL MATRIMONIO EN LA INFANCIA

El matrimonio precoz de la niña infringe varios derechos garantizados por la Convención sobre los Derechos del Niño:

  • El derecho a la educación (Artículo 28).
  • El derecho a estar protegida contra todas las formas de violencia física o mental, lesión o abuso, incluido el abuso sexual (Artículo 19) y contra todas las formas de explotación sexual (Artículo 34).
  • El derecho a disfrutar del nivel más alto posible de salud (Artículo 24).
  • El derecho a recibir información y orientación educacional y profesional (Artículo 28).
  • El derecho a procurar, recibir e impartir información e ideas (Artículo 13).
  • El derecho al descanso y el esparcimiento y a la libre participación en la vida cultural (Artículo 31).
  • El derecho a no ser separada contra su voluntad de sus progenitores (Artículo 9).
  • El derecho a la protección contra todas las formas de explotación que afectan cualquier aspecto del bienestar de la niña (Artículo 36).
Fuentes

VA EN AUMENTO LA EDAD AL CONTRAER MATRIMONIO En los últimos 30 años, ha disminuido considerablemente la proporción de matrimonios en que la mujer tiene menos de 20 años de edad(9). La reducción ha sido mayor en África: más del 0,75% anual. También han sido notables, aunque de menor magnitud, las disminuciones en el Asia meridional y sudoriental y en la región de los Estados árabes: más del 0,5% anual.

Si bien la iniciación de las relaciones sexuales y el matrimonio suelen ocurrir más tempranamente entre las mujeres con menor nivel educacional(10), los aumentos en la matriculación escolar sólo explican una pequeña parte del aumento documentado en las edades al contraer matrimonio. Otros factores contribuyentes son la disminución del número de matrimonios concertados, los cambios en las leyes matrimoniales(11), los aumentos en la urbanización y las cambiantes normas acerca de las presuntas ventajas del matrimonio precoz.

AUMENTO DE LA EDAD DE LOS HOMBRES AL CONTRAER MATRIMONIO Las diferencias de edad entre hombres y mujeres al contraer matrimonio (así como la manera en que se decide el matrimonio y el tipo de unión) pueden afectar pronunciadamente el equilibrio de poder entre los cónyuges y el grado de cercanía conyugal. Los hombres se casan mucho más tarde en sus vidas que las mujeres(12); sólo en el África central y en el Asia centromeridional, la proporción de jóvenes varones de 15 a 19 años de edad que ya están casados supera el 5%(13). En los países desarrollados, la proporción de varones de esas edades que ya están casados es inferior al 1%(14). En cambio, en África al Sur del Sahara y en el Asia centromeridional, más de la cuarta parte de las jóvenes de 15 a 19 años de edad—y en algunos países, más de la mitad(15)—ya están casadas.

En todas las subregiones del mundo en desarrollo, al llegar al tramo de 20 a 24 años de edad ya han contraído matrimonio entre el 9% y el 40% de los hombres, en comparación con entre el 24% y el 75% de las mujeres del mismo grupo de edades(16). En varias subregiones de África y Asia, más de un 65% de las mujeres de entre 20 y 24 años de edad ya están casadas(17).

Las diferencias de edad entre cónyuges varían de una región otra; la diferencia más pequeña—menos de 3 años—se registra en América Latina, en la mayor parte de Oceanía y en las regiones más desarrolladas. En África al Sur del Sahara se registran diferencias superiores a 6 años. Cuanto más joven sea la niña, tanto mayor ha de ser probablemente la diferencia de edades; en 16 países de África al Sur del Sahara, los esposos de niñas adolescentes de entre 15 y 19 años de edad son, en promedio, al menos 10 años mayores(18). Esas diferencias en las edades reflejan expectativas acerca de la capacidad masculina para obtener ingresos, la fecundidad femenina y las relaciones de poder, que favorecen a los hombres en detrimento de las mujeres.

Para muchas niñas, el matrimonio (y su experiencia sexual) comienza en la juventud, con esposos mucho mayores, escogidos para ellas por sus progenitores, y a veces con hombres que las niñas ni siquiera han visto antes del día de la boda.

8 ADOLESCENTES AFGANOS EXPRESAN SU OPINIÓN CONTRARIA AL MATRIMONIO PRECOZ

Después de un foro realizado en el Afganistán en el Día Mundial de la Población 2003, varias adolescentes expresaron su opinión en favor de aplazar el matrimonio y continuar su educación. Zohal, de 16 años de edad, dijo: “Si mi padre y mi madre trataran de obligarme a contraer matrimonio, yo me negaría”, mientras los demás estudiantes asentían en silencio . Los adolescentes afganos habían oído a líderes gubernamentales cuando estos afirmaron que el matrimonio precoz cancela las perspectivas educacionales de las niñas y pone en peligro su salud. Esa franca expresión de opiniones es infrecuente en un país donde reinan fuertes tradiciones conservadoras, las hijas traen al matrimonio su dote y el embarazo precoz contribuye a tasas enormemente altas de mortalidad materna.

Zohal quiere cursar estudios universitarios y estudiar economía. Aspira a que todas las niñas afganas asistan a la escuela. Agrega: “Después de 20 años de guerra, nuestro país tiene muchos problemas. Necesitamos buenos médicos que atiendan a nuestro pueblo. Necesitamos escuelas; en muchas aldeas no las hay. Para el desarrollo del Afganistán es preciso que la gente este alfabetizada. Las niñas deben finalizar sus estudios; ellas tienen derechos humanos”. El Ministro Adjunto de Salud del Afganistán, la Ministra Adjunta de Asuntos de la Mujer, el Director General del Departamento de Alfabetización y el Jefe de Operaciones del UNFPA en el Afganistán, todos destacaron la importancia de la educación de la niña, la protección de su salud y el aplazamiento del matrimonio y la procreación.Fuentes

EDUCACIÓN INTERRUMPIDA En el mundo en desarrollo, las jóvenes que contraen matrimonio en la primera adolescencia quedan privadas de mucho de lo que los jóvenes en otros países tienen asegurado: educación, buena salud y acceso a servicios médicos, oportunidades económicas y derecho a asociarse con otros jóvenes, entre otras cosas. Casi inevitablemente, el matrimonio precoz interrumpe la educación y reduce las oportunidades de independencia futura mediante el trabajo.

Las adolescentes casadas raramente asisten a la escuela (a menudo, debido a la legislación o a las prácticas de las escuelas), y las niñas que no asisten a la escuela, raramente tienen mucho contacto con personas de su edad o ajenas a sus familias(19).

Según investigaciones realizadas en Bangladesh, debido a las expectativas de que los esposos tengan un más alto nivel educacional que sus esposas, los padres y madres quieren evitar una “excesiva educación” de sus hijas, y las retiran de la escuela(20). Pero la mayor escolarización contribuye al aplazamiento del matrimonio: por ejemplo, en la India y el Pakistán, la mayor permanencia de las niñas en la escuela ha contribuido directamente a que disminuya la cantidad de matrimonios antes de que cumplan 14 años(21).

Las consecuencias del matrimonio precoz para la salud sexual y reproductiva de las adolescentes y sus derechos sexuales y reproductivos son de gran magnitud (véase el Capítulo 4). Aumentan las posibilidades de contagio con infecciones de transmisión sexual y VIH. Por lo general, las adolescentes casadas no están en condiciones de negociar el uso de condones ni de negarse a tener relaciones sexuales y lo más probable es que sus esposos tengan más edad y mayor experiencia sexual, y por ende, más probabilidades que los hombres solteros de estar infectados con el VIH(22). En verdad, recientes investigaciones en Kenya y Zambia indican que las adolescentes casadas tienen mayores probabilidades de tener reacción serológica positiva al VIH que las jóvenes solteras(23).

Con frecuencia, las jóvenes casadas no pueden acudir en procura de servicios de salud sin el permiso de sus esposos u otros miembros de su familia; generalmente, carecen de medios independientes de pagar por esos servicios y pueden estar sujetas a períodos de depresión. Además, los esposos y las familias aplican una considerable presión sobre las jóvenes esposas para que éstas queden embarazadas poco después de haber contraído matrimonio, con lo cual aumenta el riesgo de defunción o lesión materna y se obstaculiza la prevención de las infecciones de transmisión sexual y el VIH mediante el uso sistemático de condones. El alumbramiento precoz a menudo está correlacionado con altas tasas de pobreza, más bajos niveles de educación, menor movilidad y menor número de partos atendidos por personal capacitado(24).

Además, la relativa falta de poder de las adolescentes suele ir acompañada de violencia en el matrimonio, la que a su vez está asociada con embarazos no deseados e infecciones de transmisión sexual(25). Las novias que aún están en la infancia o la adolescencia tienen muy escasa posibilidad de separarse de cónyuges que las maltratan y muchas viven aisladas y con muy pocas posibilidades de obtener el apoyo social o jurídico necesarios para remediar su situación.

APLAZAMIENTO DEL MATRIMONIO PRECOZ En la mayoría de los países, la persistencia del alumbramiento precoz es una cuestión de salud pública. Las medidas para aplazar el matrimonio y aumentar la edad en el primer alumbramiento abarcan la aplicación de las leyes existentes, la mayor escolarización y la provisión de capacitación para el empleo.

El Gobierno de Nepal, en colaboración con el UNFPA, ha educado a adultos acerca de los daños que puede causar un matrimonio precoz y ha creado materiales educacionales que alientan a los progenitores a aplazar el matrimonio de sus hijas hasta después de cumplir 20 años(26). El Gobierno de China se ha esforzado por reducir la cantidad de matrimonios muy precoces concertados por los progenitores(27).

Un distrito de Rajasthán (India septentrional) ha emprendido una campaña de educación pública en que se alienta a las familias a prolongar la etapa del compromiso matrimonial— a menudo iniciada cuando las niñas tienen 7 u 8 años de edad—, antes de que se consume el matrimonio y las novias pasen a vivir con sus esposos(28). En la India meridional, la ONG Myrada ha organizado en una comunidad grupos de niños a fin de abordar el matrimonio en la infancia y el trabajo en condiciones de esclavitud(29). En colaboración con padres, madres y otros adultos, los niños pudieron convencer a algunos empresarios de que liberaran a los niños de la servidumbre laboral, y también convencer a los padres y madres de que aplazaran el matrimonio de sus hijas menores de edad.

Otra estrategia para lograr que se aplace el matrimonio y se amplíen las aptitudes y las opciones en la vida es ofrecer oportunidades para que las niñas prosigan su educación o tengan un empleo remunerado. En Bangladesh, debido a la industria de confección de ropa se ha prolongado el período previo al matrimonio al proporcionar a las jóvenes mujeres los medios de ganarse la vida(30). También en Bangladesh, un programa de becas para niñas estudiantes de secundaria que estipula como condición que las niñas deben seguir solteras hasta llegar al examen final del décimo grado, ha tenido tanto éxito que el Gobierno lo ha ampliado y le ha dado alcance nacional(31). El efecto en cuanto a aplazar el matrimonio fue inmediato (32). En las zonas que abarca el proyecto, entre 1994 y 2001 se duplicó con creces la matriculación femenina(33).

Varios estados de la India también han formulado programas de inversión a largo plazo que ofrecen a las jóvenes sumas de dinero u obsequios cuando han completado un cierto nivel de escolarización y siguen siendo solteras(34). Y varios países de Europa oriental, así como los Estados del Báltico, experimentaron rápidas disminuciones en las tasas de fecundidad de adolescentes, como resultado del aumento en la matriculación escolar(35).

9 VELAR POR LA SALUD REPRODUCTIVA DE LOS ADOLESCENTES CASADOS

La filial de Pathfinder en Bangladesh ha formulado el Programa para Recién Casados, en virtud del cual se apoya a las jóvenes parejas para que planifiquen la procreación, aplacen el primer alumbramiento, espacien sus hijos y acudan en procura de atención prenatal. En una evaluación preliminar se comprobó que las recién casadas raramente salen de su hogar y afirman que después de su casamiento su vida ha empeorado, pues tienen muy poca libertad. En cambio, los jóvenes varones casados tienen acceso a un ámbito social mucho más amplio y pasan gran parte de su tiempo libre fuera del hogar.

Las jóvenes parejas expresaron muchas preocupaciones con respecto a la sexualidad. Señalaron que el personal de los programas tenía gran influencia sobre la adopción de sus decisiones. Es preciso seguir trabajando a fin de reducir las barreras con que tropiezan las jóvenes para recibir servicios de salud e información fuera del hogar conyugal.Fuentes

 Back to top PreviousNext 
      |      Main Menu      |      Press Kit      |      Charts & Graphs      |      Indicators   |