UNFPAEL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2003
Back to Main Menu
HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2003: panorama general de la vida de los adolescentes
State of World Population
Sections
panorama general de la vida de los adolescentes
desigualdad de género y salud reproductiva
el vih/sida y los adolescentes
promoción de comportamientos más saludables
satisfacción de las necesidades en materia de servicios de salud reproductiva
programas integrales para adolescentes
asignar prioridad a los adolescentes
Notas
Fuentes Para los Recuadros
Indicadores
Gráficos y Cuadro

Panorama general de la vida de los adolescentes

Introducción
¿Por qué es importante la salud reproductiva?
Salud reproductiva de los adolescentes y pobreza
Un mundo cambiante
Educación y empleo
Asegurar un futuro mejor: Inversiones en la juventud

Educación y empleo

Las oportunidades de educación y empleo tienen efectos directos, además de importantes efectos indirectos, sobre la calidad de la vida, inclusive la salud y las perspectivas de desarrollo. Son particularmente importantes para los derechos y la salud sexual y reproductiva de las adolescentes. Tanto la educación como las oportunidades de empleo posibilitan que las niñas y las jóvenes obtengan conocimientos, se comprendan a sí mismas, adquieran autoestima y aptitudes y obtengan un ingreso; también ofrecen la oportunidad de entablar relaciones con otros jóvenes y con adultos fuera de sus familias, fuentes de información potencialmente importantes(36) que pueden abrir nuevas oportunidades, distintas del matrimonio temprano y la procreación precoz.

ESCOLARIDAD Y DISPARIDADES DE GÉNERO Los jóvenes, en su mayoría, tienen algún grado de acceso a las oportunidades de recibir educación, pero la situación es muy desigual: actualmente, hay 115 millones de niños que no asisten a la escuela primaria y de ellos, un 57% son niñas(37). En los países en desarrollo, hay 57 millones de jóvenes varones y 96 millones de jóvenes mujeres de entre 15 y 24 años de edad que no saben leer ni escribir(38). El analfabetismo excluye a los jóvenes de una amplia gama de oportunidades.

No obstante, hay algunos aspectos favorables. Según la UNESCO, en todas las regiones las niñas y las mujeres están obteniendo cada vez mayor acceso a la educación y acortando las distancias que las separan de los niños varones y los hombres(39). La Iniciativa de las Naciones Unidas para la Educación de las Niñas, emprendida en abril de 2000, trata de acelerar el adelanto educacional coordinando y focalizando los recursos financieros y no financieros de múltiples organizaciones, inclusive gobiernos, ONG y organismos de las Naciones Unidas, a fin de crear una vasta campaña de promoción para la educación de las niñas y proporcionar apoyo a los países que lo solicitan. Unos 90 países se están encaminando a satisfacer las metas mundiales en cuanto a eliminar la desigualdad de género en la educación primaria antes de 2015(40).

No obstante, en tiempos de conflicto, crisis social y desastres naturales, aumentan las cantidades de niños que no asisten a la escuela(41). Han disminuido las discrepancias en la educación posterior a la primaria, pero en muchos países pobres siguen siendo apreciables. En algunos países, las tasas de abandono de los niños varones superan las de las niñas y ha disminuido la matriculación de niños varones. Los reveses económicos y el estancamiento de las economías pueden obstaculizar el progreso.

En muchos países en desarrollo, menos de la mitad de todos los niños siguen estudiando y llegan a la escuela secundaria. Las estadísticas educacionales muestran una pronunciada disminución en la escolarización de las niñas después de la escuela primaria(42). Al llegar a los 18 años, en promedio, las niñas han recibido 4,4 años menos de educación que los varones(43).

Los maestros tal vez contribuyan, consciente o inconscientemente, al problema. Por ejemplo, las investigaciones realizadas en Kenya han mostrado que los maestros socavan la confianza de las niñas en el aula, contribuyendo a que ellas piensen que no deben asistir a la escuela(44). Los maestros toleran que los varones amedrenten a las niñas y tienen menores expectativas acerca del desempeño académico de éstas. Algunos maestros reconocieron que preferían a los varones y a menudo asignaron a las niñas trabajos serviles, como el barrido del aula, mientras asignaban a los varones tareas académicas.

Con frecuencia se retira a las niñas de la escuela, se las mantiene en el hogar y, en general, ellas tienen sus interacciones mucho más estrechamente reguladas a partir de la menarca, o comienzo de la menstruación(45). Los datos que vinculan directamente la menarca con el abandono de la escuela son de difícil obtención, pero las pruebas antropológicas son abundantes. De la India meridional, pasando por México, hasta Egipto, se vigila estrechamente a las niñas y se restringe sustancialmente su movilidad, pues se considera que son vulnerables al embarazo prematrimonial, el cual infringe las normas sociales(46).

Una edad temprana al contraer matrimonio por primera vez y al dar a luz es más común entre las jóvenes que tienen menos educación(47).

Gráfico 3: Porcentaje de mujeres que han dado a luz antes de cumplir 20 años, por nivel de educación

Click here to enlarge image

Click here to enlarge image

Fuente: División de Población de las Naciones Unidas

Las tasas de fecundidad disminuyen a medida que aumenta el nivel educacional. Las mayores diferencias dentro de una misma región ocurren en África, el Asia occidental y América Latina y el Caribe, donde las mujeres que tienen educación secundaria o superior tienen en promedio tres hijos menos que las que carecen de educación. A medida que va disminuyendo el tamaño total de la familia, esas diferencias se hacen menos evidentes.

LOS JÓVENES Y EL EMPLEO En todo el mundo, se estima que en 2000 había 352 millones de niños de entre 5 y 17 años de edad económicamente activos y que de ellos, más de 246 millones trabajaban ilegalmente y casi 171 millones, en condiciones peligrosas(48).

Pese a las leyes que prohíben el trabajo infantil, aproximadamente 186 millones de niños menores de 15 años de edad estaban trabajando en 2000(49). Esto incluía 138 millones de niños de entre 10 y 14 años de edad—aproximadamente, uno de cada cuatro—, que mayormente realizaban tareas no agrícolas(50). En Asia se registra el número más alto de trabajadores menores de 15 años, 127,3 millones, y le siguen el África al Sur del Sahara con 48 millones, y América Latina y el Caribe, con 17,4 millones(51).

Según se estima, de los adolescentes de 15 a 17 años de edad, 141 millones, o el 42%, trabajaban en el año 2000(52).

Las tasas de desempleo entre los jóvenes son altas—56% en Sudáfrica, 34% en Jamaica—y casi en todos los países, al menos el doble del promedio para adultos(53). En muchos países en desarrollo, la discriminación por motivos de género en la educación y las oportunidades de empleo redunda en más altas tasas de desempleo entre las mujeres jóvenes(54). La falta de educación limita las perspectivas de empleo de muchos jóvenes, especialmente de las mujeres, y los confina en tareas mal remuneradas y a menudo sujetas a riesgos, en el servicio doméstico, en tareas agrícolas o en fábricas.

Cuadro 2. Porcentaje de adolescentes empleados en 2000, por edad, sexo y región (55)

Región
Mujeres Varones
  10-14 15-19 10-14 15-19
África oriental 35 62 38 66
África central 26 53 29 60
África septentrional 6 21 11 41
África meridional 2 35 3 40
África occidental 21 44 31 60
Caribe 7 23 13 39
Centroamérica 4 30 9 54
América del Sur 7 34 11 55
Asia oriental 0 49 7 51
Asia sudoriental 9 43 10 47
Asia centromeridional 13 35 14 52
Asia occidental 4 25 5 41
Australia-Nueva Zelandia 0 52 0 53
Europa—Total 0 25 0 30
Europa occidental 0 23 0 27
Europa meridional 0 23 0 29
Europa septentrional 0 41 0 44
Europa oriental 0 23 0 27
Melanesia 13 49 17 59
América del Norte 0 38 0 41
Fuente: Organización Internacional del Trabajo

COMBINACIÓN DEL TRABAJO Y LA EDUCACIÓN De los niños adolescentes económicamente activos, la mitad trabaja a jornada completa y la mitad combina el trabajo con la escuela(56). Muchos jóvenes consideran que el trabajo es menos un obstáculo a su educación o un riesgo para su salud y seguridad, que una estrategia positiva de supervivencia para sí mismos y sus familias, un medio de obtener recursos para el futuro y una entrada hacia la adultez responsable. El trabajo puede dotar a las mujeres de sus propios recursos y ampliar sus opciones en cuanto a la oportunidad del matrimonio y la elección de su futuro esposo.

Escasean mucho las investigaciones sobre los efectos de combinar el trabajo y la educación sobre los ingresos y las oportunidades de vida en el futuro. Un estudio realizado en el Brasil comprobó efectos desiguales. Un comienzo temprano en algunas ocupaciones, como las construcciones civiles, las artesanías o las actividades comerciales, realzaba las perspectivas a largo plazo de los jóvenes varones, pero por lo general el comienzo temprano reducía el ingreso futuro, debido primordialmente a que el trabajo obstaculizaba la educación. Había algunos beneficios en el caso de las niñas empleadas domésticas, pero sus oportunidades quedaban muy limitadas(57). A medida que pasaban a ser más estrictos los conocimientos prácticos necesarios para ocupar empleos mejor remunerados, las compensaciones recíprocas pueden ser más difíciles. Además, las jóvenes que comienzan a trabajar en la adolescencia tienen mayor cantidad de hijos, más tarde(58).

Otra preocupación en cuestiones normativas surge de la gran cantidad de adolescentes que no trabajan, ni asisten a la escuela, ni están casados. Las circunstancias de esos jóvenes varones y mujeres son de difícil determinación y es difícil llegar a ellos. Por ejemplo, en el Pakistán, un 12% de los varones de 10 a 14 años de edad no trabajan, ni asisten a la escuela, ni están casados, y esta proporción aumenta hasta el 15% entre los que tienen de 15 a 19 años de edad. Entre las niñas, un 30% de las que tienen de 10 a 14 años de edad y más del 45% de las que tienen entre 15 y 19 años están “haciendo nada”(59).

 Back to top PreviousNext 
      |      Main Menu      |      Press Kit      |      Charts & Graphs      |      Indicators   |