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Población, Pobreza y Objetivos Mundiales de Desarrollo: El Camino Hacia Adelante
Desde 1969, el UNFPA ha sido la mayor fuente multilateral de asistencia
en materia de población, pues ha aportado aproximadamente
6.000 millones de dólares a programas de población.
METAS DE LA CIPD EN MATERIA DE RECURSOS En 1994, en la
Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, los
países se comprometieron a alcanzar hacia 2015 el objetivo del acceso
universal a la salud reproductiva
(25). En el examen al cabo de cinco
años después de la CIPD y en posteriores conferencias internacionales
y regionales se reafirmó este objetivo
(26).
Dicho objetivo sigue siendo prioritario para la comunidad internacional.
Figura en las normas de monitoreo de los organismos de
asistencia bilateral (incluidos los organismos de desarrollo de los
Estados Unidos y el Reino Unido), el Banco Mundial y las acciones
en evolución de los países en desarrollo.
Como parte del consenso de la CIPD, la comunidad internacional
aceptó las estimaciones realizadas por expertos acerca del costo
de un conjunto de servicios para alcanzar el objetivo del acceso universal
a la salud reproductiva. El conjunto de servicios abarcaba:
planificación de la familia; parto sin riesgo; prevención de las
enfermedades de transmisión sexual; otros servicios de salud
reproductiva; y recopilación y análisis de datos de población.
Esos cálculos fueron confirmados por la Asamblea General de las
Naciones Unidas en 1999, en el examen al cabo de cinco años de
la aplicación del Programa de Acción de la CIPD.
Ese compromiso se orientó a velar por que cada embarazo sea
un embarazo deseado y cada niño, un niño deseado, nacido con
atención de personal capacitado de modo que tanto la madre como
el niño gocen de buena salud y estén libres de enfermedades de
transmisión sexual.
Las necesidades estimadas ascendieron a 17.000 millones
de dólares anuales para el año 2000. Según las proyecciones,
aumentarían hasta 18.500 millones de dólares en 2005, 20.500
millones de dólares en 2010 y 21.700 millones de dólares en 2015.
Se exhortó a la comunidad internacional a aportar un tercio de
esos importes.
Los servicios que abarca ese conjunto pueden prestarse por
conducto de los sistemas de atención primaria de la salud. Se necesitarán
recursos adicionales para el desarrollo de la infraestructura
básica de salud, la atención terciaria, la atención obstétrica de
emergencia, las acciones especializadas para la prevención del
VIH/SIDA (27), y el tratamiento y la atención de quienes viven con
el VIH/SIDA.
RECURSOS ADICIONALES NECESARIOS Se necesitan recursos
adicionales para alcanzar otros objetivos de desarrollo relativos
a la población indicados en el Programa de Acción, entre ellos:
- educación básica universal;
- empoderamiento de la mujer;
- preservación del medio ambiente;
- generación de empleo;
- erradicación de la pobreza.
Cuando se calculen más detalladamente los costos que entrañan
los Objetivos de Desarrollo del Milenio, se detallarán más algunos
de esos requerimientos adicionales.
Los pronósticos realizados en 1994 no previeron algunas necesidades
de salud reproductiva que requieren recursos adicionales,
entre ellas las acciones más amplias y más urgentes de prevención
del contagio con el VIH/SIDA; y la ampliación de la información, la
atención y los servicios para personas en situaciones de emergencia.
PROGRESO EN LA MOVILIZACIÓN DE LOS RECURSOS Los países
donantes están aportando menos de un cuarto de los gastos actuales
necesarios para alcanzar el objetivo del acceso universal a la salud
reproductiva hacia 2015. Dichos donantes asumieron el compromiso
de aportar un tercio de un total mucho mayor.
En la CIPD, los países convinieron en que un tercio del importe
anual necesario en 2000 (de 17.000 millones de dólares) con destino
a programas básicos de salud reproductiva y población, es decir,
5.700 millones de dólares, iba a ser aportado por la comunidad
internacional; dos tercios, es decir, 11.400 millones de dólares, iban
a ser aportados por los países en desarrollo y otros países necesitados
de asistencia.
En el año 2000, el gasto total fue de 10.900 millones de dólares.
La asistencia ascendió a 2.600 millones de dólares, es decir, menos
de un cuarto (24%) del total de gastos y menos de la mitad (46%)
del compromiso asumido. Los países en desarrollo aportaron 8.300
millones de dólares (76% del total de gastos y un 73% del compromiso
asumido). Gran parte de estos gastos corresponden a unos pocos
países de gran magnitud. África es la región con mayor proporción
(70%) de recursos procedentes de fuentes internacionales.
NECESIDAD DE UN ENFOQUE MÁS AMPLIO TLa Cumbre del
Milenio adoptó un enfoque de la salud basado en la enfermedad.
Cuestiones como el embarazo no deseado y la planificación de la
familia, que no son enfermedades, no figuran prominentemente
en las decisiones de la Cumbre ni tampoco en los Objetivos de
Desarrollo del Milenio.
La Comisión sobre Macroeconomía y Salud (28) 28 no calculó plenamente
los costos de la planificación de la familia, elemento
fundamental de la salud reproductiva, al estimar las necesidades
de acciones esenciales de salud; sólo incluyó el costo de los artículos
de planificación de la familia durante un año después del nacimiento
de un niño, aun cuando los estándares de la OMS sugieren
que el espaciamiento de los alumbramientos entre 24 y 30 meses
reporta considerables beneficios de salud, tanto para los niños
como para las madres.
En consecuencia, se necesitan recursos para asegurar un suministro
suficiente de anticonceptivos temporales, como los condones.
Las estimaciones para las regiones menos adelantadas efectuadas
por la División de Población de las Naciones Unidas
(29) 29 indican que
más de 100 millones de parejas - más del 20% de todos los usuarios
- utilizan métodos temporales. Los usuarios de dispositivos intrauterinos
(DIU), un 27% adicional, también necesitan reponer los
suministros, pero a intervalos mayores.
TLas excelentes bases proporcionadas por la Comisión pueden
ampliarse más a medida que continúe el proceso de seguimiento,
reconociendo las necesidades adicionales y la importancia del
acceso universal a los servicios de salud reproductiva, incluidos
los de planificación de la familia, para alcanzar los Objetivos de
Desarrollo del Milenio
(30).
NUEVAS INVERSIONES EN PLANIFICACIÓN DE LA FAMILIA En
lo concerniente a la planificación de la familia, las inversiones programáticas
necesarias - todas ellas como parte del fortalecimiento
de la infraestructura de salud - incluyen las siguientes:
- productos y sistemas logísticos;
- gestión y control de la calidad;
- consejería y seguimiento (inclusive ajustes en el método elegido,
de ser necesario);
;
- investigación sociocultural para abordar las barreras que se
oponen a una utilización eficaz o correcta y facilitar la introducción
de nuevos métodos o de nuevas opciones en cuanto a la
prestación de los servicios;
- introducción de sistemas de participación en la financiación
de los gastos y equidad;
- concertación de alianzas apropiadas entre los sectores público
y privado;
- investigación operacional y desarrollo de anticonceptivos.
Se necesitan investigaciones sobre métodos eficaces, de fácil uso
y culturalmente aceptables para la planificación de la familia, en
especial los que la propia mujer pueda controlar. La prevención de
las enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA,
requiere inversiones adicionales en anticonceptivos que también
tengan efectos microbicidas.
Esto debería formar parte de la respuesta a la exhortación de la
Comisión para que "aumente sustancialmente la financiación de la
investigación y desarrollo mundial acerca de la pesada carga de
enfermedad que pesa sobre los pobres..."
(31)
El desarrollo de
anticonceptivos, el suministro, la logística y la gestión también
deberían incluirse en las estimaciones del capital y las inversiones
recurrentes necesarias.
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