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Población, Pobreza y Objetivos Mundiales de Desarrollo: El Camino Hacia Adelante
COOPERACIÓN PARA AUMENTAR LA EFICACIA Los gobiernos, las
comunidades, el sector privado y la comunidad internacional deben
cooperar para aprovechar mejor sus ventajas comparativas y reducir
la duplicación, el despilfarro y la ineficiencia. Esto ha sido una
exhortación frecuente durante muchos años, pero la batalla contra
la extrema pobreza le ha agregado un renovado énfasis.
PAPEL GUBERNAMENTAL La acción de los países para mejorar
la salud de los pobres y reducir la desigualdad en materia de
salud abarca:
-
políticas económicas que contribuyan a la disminución
de la pobreza;
-
información sobre salud y servicios de salud;
- lucha contra las enfermedades infecciosas;
- legislación para mejorar la salud;
- subsidios a los servicios de salud para los pobres (2).
En El Informe Mundial sobre la Salud 2000 exhorta a los gobiernos
a conducir mejor las cuestiones de salud pública y los recursos para
el sector de salud, particularmente en beneficio de los pobres
(3).
Para alcanzar la meta aprobada por consenso en la CIPD, relativa
al acceso universal a los servicios de salud reproductiva hacia 2015,
es preciso contar con medidas mínimas de seguridad - servicios gratuitos,
atención subsidiada, planes de seguro y cargos al usuario de
magnitud variable - para asegurar que los clientes pobres reciban
atención en materia de salud reproductiva. "El programa de la CIPD
ayuda a circunscribir la cuestión de la financiación de la salud en
lo concerniente a las necesidades de los clientes y la ampliación de
sus medios de acción. La pregunta que debe formular cualquier
iniciativa de políticas es ¿perjudicará a los pobres? y ¿discriminará
contra la mujer?" (4)
DOCUMENTOS NACIONALES DE ESTRATEGIA PARA LA REDUCCIÓN
DE LA POBREZA
The World
El Banco Mundial y el sistema de las Naciones
Unidas, inclusive el UNFPA, están coordinando su asistencia para
el desarrollo de los países más pobres. Un importante instrumento
es el Documento de Estrategia para la Reducción de la Pobreza
(PRSP), que esboza las prioridades y los planes de acción nacionales,
tras análisis amplios y participatorios conducidos por el gobierno
y los interesados nacionales, inclusive grupos de la sociedad civil,
parlamentarios y entidades del sector privado.
Se reconoce que dichos planes son un importante vehículo para
avanzar hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Si se los
actualiza regularmente, servirán de base para la puesta en práctica
y el monitoreo. Los planes pueden también constituir la base para
la mitigación de la deuda en virtud de la Iniciativa para países muy
endeudados (HICI), en los países que reúnan los requisitos necesarios,
y también para otorgar préstamos en términos concesionales a
otros países.
Muchos países ya han preparado documentos preliminares
(llamados PRSP provisionales) o han finalizado sus planes e iniciado
un proceso continuo de puesta en práctica, monitoreo y revisión.
Tras analizar el proceso se llega a la conclusión de que muchos
de los planes en preparación son correctos desde el punto de vista
analítico y son prácticos. No obstante, es necesario perfeccionarlos
más para crear capacidad en los países y asegurar una más plena
participación de una amplia gama de interesados directos nacionales
(5). El enfoque participatorio del desarrollo, orientado a las
personas, promulgado en la CIPD y en otras conferencias internacionales,
ha adelantado notablemente en el último decenio, pero
será preciso que los adelantos continúen.
Un examen realizado por el UNFPA de 44 PRSP provisionales
mostró que también se necesitan otras mejoras, para asegurar la
más plena incorporación de cuestiones de población, salud reproductiva,
equidad de género y derechos humanos (6). A fin de subsanar
esas omisiones, el UNFPA asignará alta prioridad al desarrollo coordinado,
inclusive la preparación de PRSP, la reforma del sector de
salud, los enfoques sectoriales y las Evaluaciones Comunes para los
Países del sistema de las Naciones Unidas, así como a la participación
de la sociedad civil.
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ESCUCHAR A LOS POBRES CUANDO HABLAN DE LA SALUD |
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En un estudio para el World Development Report se
escuchó a los pobres en 23 países, cuando hablaban acerca del
efecto de la pobreza sobre sus vidas. El autor Deepa Narayan
ofrece cinco sugerencias basadas en el estudio, que se titula
Consultations with the Poor.
En primer lugar, es preciso proteger a los pobres contra los
embates financieros de la mala salud. Es enorme el número de
pobres que deben escoger entre salvar a un familiar enfermo y
alimentar a los demás miembros de la familia. Es preciso diseñar
mejores maneras de protegerlos contra las enfermedades
catastróficas, aprovechando la experiencia de algunas instituciones,
como la Asociación de Trabajadoras por Cuenta Propia,
en la India, y el Banco Grameen, en Bangladesh.
En segundo lugar, es necesario proporcionar una eficaz
infraestructura de salud allí donde viven los pobres. Son particularmente
importantes el abastecimiento de agua y el
saneamiento, especialmente en el Asia Meridional, donde las
mujeres pobres temen verse obligadas a recorrer largas distancias
para recoger agua.
En tercer lugar, es menester mejorar el comportamiento de
los encargados de prestar servicios de salud en establecimientos
públicos. La falta de cortesía de algunos agentes de salud
contribuye a explicar por qué los pobres evitan acudir a los
servicios públicos de salud.
En cuarto lugar, es necesario combatir la violencia doméstica
por razones de género. Los efectos de la violencia sobre la
mujer son una cuestión de salud pública.
En quinto lugar, es preciso reconocer los efectos psicológicos,
así como los físicos, del VIH/SIDA. Entre los pobres,
especialmente en África, el SIDA acarrea estigma y vergüenza,
además de sufrimiento.
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ORIENTACIÓN DE LOS PROGRAMAS PARA QUE LLEGUEN A LOS
POBRES
Para lograr mayor eficacia en la mitigación de la pobreza,
es menester que los beneficios de los programas lleguen directamente
a los pobres.
En el Programa de Acción de la CIPD se enumeran varios buenos
ejemplos de servicios orientados directamente a los pobres. Dado
que reconoce la orientación al servicios social del Programa de
Acción, el UNFPA ha conducido debates interinstitucionales sobre
políticas de servicios sociales básicos. Los programas eficaces de
población y salud reproductiva hacen hincapié en los servicios
individuales y las necesidades de información de las personas. Los
principios de orientación de los servicios ya están bien establecidos
en materia de salud reproductiva, pero además es necesario que los
servicios de salud lleguen a los pobres con la prevención y el tratamiento
de importantes enfermedades contagiosas.
La efectividad para los pobres de los programas de salud reproductiva
depende de escuchar sus opiniones e involucrarlos en el
diseño y la ejecución de los programas. Esto es especialmente
importante en lo concerniente a las mujeres, pues son ellas quienes
más han de beneficiarse con los programas de población y salud
reproductiva.
No basta con encauzar la asistencia técnica y financiera hacia
los países más pobres; los programas dentro de un mismo país
deben orientar los recursos nacionales e internacionales hacia los
más pobres entre los pobres, quienes deben recibir protección y
apoyo y posibilidad de hacer oír su voz.
Los principios básicos son simples:
-
orientar los servicios para que lleguen a los pobres;
-
reducir los costos que los pobres deben sufragar;
- dar a los pobres una voz en el diseño, la realización y
el monitoreo de programas;
- proporcionar apoyo oficial a los servicios públicos, inclusive a los
servicios que tienen grandes efectos indirectos;
- prevenir el estrés: la prevención es menos costosa es menos costoso
que la cura (a menudo, tanto a corto como a largo plazo);
- mejorar la calidad de los servicios;
- mejorar los datos para monitorear lo que necesitan los pobres,
y lo que obtienen;
- promover programas que lleguen a los pobres y mejorar los datos
utilizados para prestar servicios y movilizar los recursos y el
apoyo necesarios;
- reducir la ineficiencia y la falta de equidad.
Los analistas distinguen cuatro medios de orientar los recursos
de salud hacia los pobres:
(7)
- Abordar la carga de la enfermedad: velar por que los recursos se
destinen a los trastornos de salud que crean una mayor carga de
enfermedad entre los pobres;
- Proporcionar servicios sociales básicos: dar prioridad a los
servicios sociales básicos, la atención primaria de la salud, los
servicios preventivos y curativos básicos, además de la promoción
de la salud y los servicios quirúrgicos esenciales;
- Orientar recursos hacia las zonas pobres: proporcionar
atención a las zonas rurales y periurbanas pobres, a los poblados
remotos y a los tugurios;
- Orientar los recursos hacia los hogares y comunidades más
pobres:
proteger a los más pobres contra una carga financiera
que no pueden sufragar.
ACCESO A LOS SERVICIOS DE SALUD REPRODUCTIVA Para
que los pobres disfruten de buena salud, es importante mejorar los
servicios de salud reproductiva. Los trastornos relativos a la salud
reproductiva representan más de la mitad de la carga de enfermedad
que soportan las mujeres en edad de procrear. Esa carga es
pronunciadamente mayor entre las poblaciones más pobres y cuyas
tasas de fecundidad son más altas.
De todos los grupos por nivel de ingreso, los pobres son quienes
tienen menos acceso a los servicios de salud reproductiva y la información
al respecto y los que están más expuestos a los riesgos. Los
pobres suelen ambicionar un mayor número de hijos que quienes
están en posición más acomodada, pero también tienen más embarazos
no deseados e involuntarios. Los altos niveles de embarazos
involuntarios redundan en niveles de fecundidad aún más altos que
los deseados. Esto acrecienta la necesidad de servicios de atención
prenatal y partos sin riesgo y de servicios de calidad de planificación
de la familia, a fin de reducir el embarazo no deseado y el
recurso al aborto.
La mejora de la calidad de los servicios de salud reproductiva
es la clave para aumentar su accesibilidad y su utilidad para los
pobres.8 Los funcionarios a menudo son rudos o descorteses con los
clientes pobres, quienes carecen de la información o de la autoconfianza
necesarios para cuestionar el trato de que son objeto o el
precio de los servicios. La calidad depende de un suministro fiable
de medicamentos y otros productos, así como de la buena capacitación
y supervisión. La competencia técnica es importante y también
es importante que los agentes de salud respeten la dignidad personal
del usuario, respondan a sus preguntas y se aproximen a ellos reconociendo
que son individuos con diversas necesidades y diferentes
procedencias culturales.
PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD Las instituciones confesionales
y caritativas, inclusive los lugares de culto, las escuelas,
los hospitales, los sistemas de distribución de alimentos, los hospicios
y la enseñanza o atención pastoral, a menudo aportan los únicos
servicios disponibles para las comunidades pobres, particularmente
cuando los servicios públicos están ausentes o son inaccesibles.
En las conferencias sobre la población y sobre la mujer celebradas
en 1994 y 1995 se exhortó a intensificar la participación de las
comunidades y, en particular, a escuchar las voces de las mujeres
y otros grupos marginados - los muy pobres, los adolescentes y las
personas que viven con el SIDA - en la comunidad y en las actividades
de desarrollo. Las fuertes organizaciones de la sociedad civil
pueden contribuir a este proceso.
La descentralización de los servicios de salud puede contribuir a
la participación comunitaria, pero para que beneficie a los pobres,
es preciso que los pobres mismos participen en la fijación de prioridades.
Es especialmente importante la participación directa de
padres, madres y líderes comunitarios, para hablar y abordar los
problemas de salud reproductiva de los adolescentes, entre ellos
el embarazo en la adolescencia y la prevención del VIH/SIDA.
Hay promotores en acción para asegurar que las necesidades de
salud reproductiva no se diluyan al adoptar sistemas descentralizados (9).
Por ejemplo, dichos promotores han exhortado a proporcionar
a las mujeres pobres acceso universal a servicios de maternidad sin
riesgo, inclusive la atención obstétrica de emergencia, y también
han exhortado a que se trate equitativamente a las personas que
viven con el SIDA. Han surgido movimientos comunitarios de
apoyo a los miembros de las familias afectadas por el VIH/SIDA,
en particular los huérfanos, pese al estigma y la discriminación que
conlleva esa enfermedad. Los seguros comunitarios y los sistemas
de apoyo a la salud pueden ayudar, especialmente a las mujeres,
a protegerse contra los riesgos y obtener acceso a los servicios necesarios,
por ejemplo, transporte de emergencia para las embarazadas
que tienen dificultades en el trabajo de parto. Una activa sociedad
civil puede crear un ámbito de apoyo para la acción comunitaria (10).
SATISFACCIÓN DE NECESIDADES ESPECIALES TEl Programa de
Acción de la CIPD instó a formular mejores programas de población
y desarrollo, asegurando la rendición de cuentas a los grupos más
vulnerables y postergados de la sociedad, inclusive las poblaciones
rurales y los adolescentes
(11). Destacó que los programas de población
contribuyen al empoderamiento de la mujer y la mejora de la salud,
especialmente en las zonas rurales, además de producir otros beneficios.
12 Exhortó a hacer particular hincapié en satisfacer las
necesidades de salud reproductiva de los grupos de población con
servicios insuficientes, entre ellos los adolescentes, "tomando en
cuenta los derechos y responsabilidades de los padres y madres y las
necesidades de los adolescentes y de los pobres rurales y urbanos"
(12). Exhortó a hacer particular hincapié en satisfacer las
necesidades de salud reproductiva de los grupos de población con
servicios insuficientes, entre ellos los adolescentes, "tomando en
cuenta los derechos y responsabilidades de los padres y madres y las
necesidades de los adolescentes y de los pobres rurales y urbanos"
(13).
POBLACIONES RURALES Y OTRAS POBLACIONES QUE DISPONEN
DE SERVICIOS INSUFICIENTES
La experiencia muestra que
la reducción de la pobreza depende del éxito de los programas de
desarrollo rural. (14). En las zonas rurales, los pobres tienen todavía
un alto nivel de necesidades insatisfechas en cuanto a servicios de
planificación de la familia, y también la consiguiente fecundidad
no deseada, en comparación con los residentes en zonas urbanas.
Esa situación contribuye a las presiones de población sobre el medio
ambiente local e impulsa la migración hacia ciudades superpobladas
y sus aledaños (15).
En el examen al cabo de cinco años de la aplicación del
Programa de Acción de la CIPD se alentó a los países a velar por
que la asistencia de los donantes internacionales se invierta de
modo de maximizar los beneficios para los pobres y otros grupos
de población vulnerables
(16).
MIGRANTES URBANOS Si bien en general las ciudades cuentan
con servicios sociales mejores que las zonas rurales, a menudo se
descuidan los tugurios urbanos y las poblaciones marginales. Lo
propio ocurre con las ciudades de tamaño intermedio, que están
creciendo de manera relativamente rápida
(17). Estas últimas
proporcionan mercados y servicios y vinculan el campo con las
aglomeraciones de mayor magnitud; no obstante, reciben un apoyo
relativamente escaso de los gobiernos centrales y carecen de facultades
para recaudar fondos mediante impuestos y tarifas. Se está
prestando cada vez mayor atención a descubrir dónde están concentrados
los pobres, a fin de orientar hacia ellos los servicios, los
subsidios y otros recursos.
Las personas
arrancadas de sus hogares por desastres naturales, disturbios políticos,
turbulencias sociales y guerras pasan a engrosar las filas de los
más pobres entre los pobres. Suelen vivir en campamentos provisionales,
donde los servicios sociales son mínimos y la asistencia
internacional proporciona la poca ayuda disponible para satisfacer
las necesidades inmediatas y planificar el reasentamiento.
Las tres cuartas partes de las poblaciones de refugiados y personas
desplazadas están constituidas por mujeres y niños. Un 25% son
mujeres en edad de procrear y probablemente, una de cada cinco
esté embarazada. Tal vez hayan padecido violación o agresión, en
sus hogares o cuando huían. En los campamentos de refugiados, la
violencia y la explotación sexuales son demasiado frecuentes.
Para esas mujeres, que ya están sufriendo, el parto es aún más
riesgoso que lo que habría sido en su hogar, a menos que se les
ofrezcan algunos servicios básicos. Tal vez necesiten consejería y
apoyo psicosocial.
Los servicios de salud reproductiva para las poblaciones en
crisis han de proporcionarse junto con los alimentos, el albergue,
el agua y la seguridad física. Dichos servicios salvan vidas de mujeres
y son imprescindibles para conservar la salud y la dignidad en
situaciones extremas.
El UNFPA proporciona apoyo en emergencias, centrándose en:
- la maternidad sin riesgo, mediante atención del parto en condiciones
asépticas, planificación de la familia y atención obstétrica
de emergencia;
- los servicios de planificación de la familia e información al
respecto;
- la prevención y tratamiento de las infecciones del aparato reproductor
y las enfermedades de transmisión sexual;
- la prevención del VIH/SIDA, incluida la información sobre
precauciones universales;
- la salud de los adolescentes;
- la prevención y tratamiento de la violencia sexual y la violencia
por motivos de género
(18).
LOS ADOLESCENTES Actualmente hay en los países en desarrollo
más de 1.000 millones de jóvenes de entre 10 y 19 años de edad: el
mayor grupo de esas edades registrado en la historia. Se prevé que
este grupo aumentará, al menos hasta mediados de este siglo, y que
hacia 2050 se habrán agregado a él otros 174 millones. Esos jóvenes
son los trabajadores productivos y los progenitores del futuro; pero
necesitan información y destrezas para proteger sus vidas y su
salud y plasmar su potencial.
En las reuniones internacionales, los jóvenes repetidamente
exhortan a que se los respete, se los aliente y se los proteja hasta
que lleguen a la adultez. Los jóvenes han expresado sus necesidades
dondequiera y cuandoquiera que se les haya dado una oportunidad,
en reuniones regionales de adolescentes
(19)
y en el período extraordinario
de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas
sobre la infancia, celebrado en mayo de 2002 en Nueva York.
El acceso de los jóvenes a los servicios de salud reproductiva y a
la información al respecto ha sido restringido - incluso para jóvenes
casados - y el tema ha sido extremadamente delicado. Pero es posible
responder a las necesidades de los jóvenes con la participación
apropiada y de acuerdo a las edades, de padres, madres, familias,
amigos, líderes culturales, comunidades y otros jóvenes. Aparte de
la enseñanza escolar, los jóvenes necesitan educación que refleje la
complejidad de sus vidas, inclusive capacitación para ganarse la
vida, nociones empresariales, aptitudes de negociación, equidad de
género, salud y nutrición: todos ellos, aspectos de la preparación
para la adultez.
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MICROCRÉDITO, SEGURO SOCIAL Y SALUD REPRODUCTIVA |
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Varios programas
de microfinanciación han incluido
desde sus comienzos actividades de planificación
de la familia, nutrición infantil y
salud, y otras conexas. En Bangladesh, el
Banco Grameen, el BRAC y otras ONG
alientan a sus miembros a hablar de la planificación
de la familia y utilizarla. Pro Mujer
en Bolivia y planes en otros países de
América Latina hacen lo propio.
Los planes de seguro grupales a menudo
tratan de proporcionar a sus participantes
protección social, como la ofrecida por un
seguro de salud subsidiado con las utilidades
producidas por préstamos. Los
grupos deciden qué servicios necesitan, en
función de las prioridades de los participantes
y de los términos que pueden
negociar.
En 2001, en los países de idioma francés
del África Occidental había 360 planes de
seguro y crédito, en beneficio de 1,25 millón
de personas, cantidad siete veces superior
a la existente en sus inicios, en 1988. La
mayor cobertura ha mejorado la posibilidad
de negociación de los beneficiarios.
Un grupo de seguros contrató un servicio
para enseñar a las madres del grupo la
manera de estimular la capacidad cognoscitiva
de sus hijos. Una clienta, impresionada
por la intensidad y la duración de los
ejercicios sugeridos, llegó a la conclusión
de que: "Si es necesario hacer todo este trabajo
por nuestros hijos, no podemos tener
más que dos". Posteriormente, el grupo
agregó a los servicios ofrecidos los de planificación
de la familia.
Los investigadores atribuyen la mayor
utilización por los miembros de métodos
modernos de planificación de la familia a
una mejor información y al apoyo que se
proporcionan las mujeres. El aumento del
poder de la mujer para adoptar decisiones
dentro de la familia y los cambios en
la condición femenina llevan más tiempo
en aparecer.
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MICROCRÉDITO La pobreza profunda afecta todas las esferas de la
vida. Muchas necesidades están imbricadas: la salud atañe a la
vivienda, a la nutrición, al agua no contaminada y al saneamiento,
así como a los servicios de salud. Los enfoques integrados facultan
a las personas para encontrar su propio camino que los libere de
la pobreza.
Los planes de microcrédito figuran entre los medios más eficaces
de ampliar los medios de acción de los pobres, en particular de
las mujeres pobres, para su adelanto económico y social. Los importes
de los préstamos suelen ser pequeños, por lo general menos de
100 dólares. Los planes dirigidos a grupos alientan a los miembros
a colaborar y apoyarse recíprocamente y han ganado popularidad
ante los donantes, debido en parte a que el historial de la devolución
de la deuda es muy bueno. Los planes de microcrédito con
frecuencia abarcan otros servicios, como los de alfabetización y
planificación de la familia.
En 1997, la Cumbre sobre el Microcrédito aprobó la meta de
otorgar crédito para el trabajo por cuenta propia y otros servicios
empresariales a los 100 millones de familias más pobres, en particular
a las mujeres. Se prestaría especial atención a llegar a los
más pobres habitantes de cada país. En 2000, los planes de
microcrédito beneficiaron a casi 31 millones de clientes, más de 19
millones en los hogares más pobres y más de 14 millones de las
mujeres más pobres.
(20).
La Campaña Internacional sobre el Microcrédito ha preparado
"juegos de instrumentos" para medir el grado de pobreza de los
hogares y detectar los hogares más pobres. Dichos instrumentos
constan de una categorización participatoria de la cuantía de los
bienes, que utiliza informantes de la comunidad para ubicar a los
hogares pobres, además del índice por hogares CASHPOR, que abarca
un conjunto de características comunes de los hogares. Van en
aumento la capacitación y la difusión de esos planes, en particular
en África y Asia.
La microfinanciación ha mostrado a las mujeres cómo ganar
dinero, pero aún subsiste la cuestión de quién controla los recursos
que las mujeres llevan al hogar. No está garantizada la alianza
masculina y algunos hombres se sienten amenazados cuando sus
esposas adquieren capacidad para ganar dinero.
MEJOR MONITOREO Y MEJORES SISTEMAS DE DATOS Los países
más pobres necesitan mejorar los sistemas de datos para poder
monitorear el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo del Milenio.
El UNFPA está colaborando con los organismos hermanos de las Naciones Unidas, las instituciones financieras internacionales, los
donantes bilaterales y las fundaciones para fortalecer la capacidad
nacional de monitoreo.
El UNFPA ha acumulado varios años de experiencia en el apoyo
a la recopilación de datos de población. Ha avanzado desde el apoyo
amplio a los primeros censos nacionales hasta la prestación de asistencia
técnica especializada. En muchos países en desarrollo
de bajos ingresos, el UNFPA actúa como coordinador del apoyo del
sistema de las Naciones Unidas en este tema. En 2000, Camboya
otorgó al representante del UNFPA uno de los altos honores conferidos
por el país en mérito a su asistencia al primer censo del país
después de decenios de inestabilidad política.
El UNFPA ayuda a los países a recopilar información para
proporcionar respuestas de políticas a las cuestiones que van surgiendo,
por ejemplo, el efecto de la crisis económica de 1998 sobre la
salud reproductiva en el Asia Sudoriental y la calidad de la vida
de los ancianos en la India y Sudáfrica.
El UNFPA ha prestado asistencia a la realización de censos y
encuestas en campamentos de refugiados y otros ámbitos posteriores
a conflictos. Se ha sumado al apoyo de todo el sistema de las
Naciones Unidas a los censos y organizaciones de estadística en
muchas situaciones de emergencia. Ha alentado la investigación
cualitativa,
(21), por ejemplo, estudios sobre salud reproductiva, violencia
de género y cuestiones conexas entre las personas internamente
desplazadas en Angola. El apoyo del UNFPA contribuyó a determinar
la magnitud de los casos de violación y ataques físicos contra
las mujeres en la ex Yugoslavia durante las guerras del decenio
de 1990, y a darles publicidad, de modo que las mujeres pudieran
recibir ayuda. En Timor Oriental, el Fondo está prestando asistencia
a la recopilación de datos y la formulación de políticas basadas en
esos datos.
Las encuestas demográficas y de salud financiadas por el
UNFPA y otros donantes son importantes para monitorear la mortalidad,
la fecundidad, la salud, la pobreza y el acceso a los servicios,
y determinar dónde es necesario introducir mejoras
(22). Dichas
encuestas han proporcionado métodos prácticos para estimar la
posición económica y contribuir a la investigación sobre políticas
relativas a la pobreza
(23).
DETERMINACIÓN DE LA NECESIDADES DE DATOS A medida
que los funcionarios de programas, los investigadores, los encargados
de formular políticas, las ONG y otros usuarios vayan clarificando
sus necesidades de datos, el UNFPA promoverá enfoques
integrados de diagnóstico. Por ejemplo, el Fondo puede sugerir
que se incluyan mediciones demográficas y de comportamientos
en las encuestas económicas y de otra índole, que se mejoren los
indicadores y los sistemas de recopilación de datos sensibles a las
cuestiones de género y que se combinen las diferentes mediciones
en bases de datos para su utilización por los encargados de formular
políticas.
En los procesos de descentralización, las municipalidades o los
distritos están adoptando decisiones acerca de las prioridades en los
planes de desarrollo y la prestación de servicios locales de salud.
Esos órganos locales necesitan acceso a datos locales y capacitación
en su utilización para que al formular políticas y programas puedan
adoptar decisiones basadas en los hechos. El UNFPA proporciona
apoyo para ampliar los medios de acción de los funcionarios ejecutivos
locales y proporcionarles información oportuna y fidedigna
sobre la cual basar sus decisiones acerca de las prioridades en cuestiones
de salud reproductiva y ampliación de los medios de acción
de la mujer.
Dichos funcionarios utilizarán los datos mejorados, junto con
las aportaciones directas de las poblaciones afectadas, para focalizar
las acciones, adoptar decisiones en los aspectos financieros y
formular estrategias que respondan a las necesidades.
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LIMITACIONES DE LA MEDICIÓN DE LOS AÑOS DE VIDA AJUSTADOS POR DISCAPACIDAD |
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Sucede con frecuencia
que los sistemas nacionales de salud y los comités descentralizados
de salud basan sus decisiones acerca de qué ofrecer en
los paquetes de servicios básicos esenciales, en los resultados
de mediciones que no reflejan cabalmente los efectos de los
servicios de salud reproductiva. La medición, ampliamente
utilizada, de años de vida ajustados por discapacidad (DALY),
por ejemplo, estima los efectos de una enfermedad o trastorno
en función del menoscabo a la calidad de la vida de un individuo.
No obstante, en varios aspectos técnicos de esta
medición se subestima la importancia de la salud reproductiva:
- El enfoque, centrado en la enfermedad, no toma en cuenta
condiciones que afectan la calidad de la vida y la salud
pero no son enfermedades, por ejemplo, el embarazo no
deseado;
- En la medición se refleja la pérdida de vidas de madres a
causa de abortos realizados en malas condiciones, pero
están ausentes las implicaciones en materia de salud
pública de prevenir el embarazo no deseado y el aborto,
mediante métodos seguros y eficaces de planificación de
la familia;
-
Se asigna un factor de ponderación menor a la pérdida de
salud en personas mayores de 25 años que en quienes
tienen menos edad, con lo cual se desestiman los efectos
sobre la salud en gran parte de la etapa de procreación
(15 a 49 años de edad);
- No se incluyen los efectos de que enferme una persona
sobre los demás miembros de la familia (por ejemplo, los
efectos de que enferme una madre sobre sus hijos);
- Los expertos que determinaron la gravedad de diversos
trastornos y los factores de ponderación asignados a
ellos procedían mayormente de países desarrollados
- donde es menos común la morbilidad reproductiva -
y había entre ellos pocas mujeres.
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Los datos censales posibilitan la confección de "mapas de la
pobreza" en los cuales se indican los barrios pobres. Esto ayuda
a ubicar los lugares de prestación de servicios y los sistemas de
difusión, para obtener la cobertura más amplia posible
(24).
Además de mejorar los datos sobre tendencias demográficas y
calidad de la vida, los países necesitan mejores datos sobre los beneficios
y los costos de los programas, sobre la proveniencia de los
recursos que reciben y sobre la manera en que éstos pueden utilizarse
más eficazmente.
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DECLARACIÓN DE LA UNIÓN EUROPEA SOBRE SALUD |
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En mayo de 2002,
después del período extraordinario de
sesiones de la Asamblea General de las
Naciones unidas sobre la infancia, la Unión
Europea, por intermedio de su Consejo de
Desarrollo, reafirmó su compromiso en pro
de reafirmar el consenso internacional
sobre las prioridades en la asistencia a la
salud, destacando la importancia del acceso
universal a los servicios de salud
reproductiva y los derechos reproductivos.
"La UE reconfirma su firme compromiso
de contribuir a velar por que hacia 2015, se
reduzcan en dos tercios en los países en
desarrollo las tasas de mortalidad de niños
menores de un año y menores de cinco
años; se reduzca en tres cuartos la tasa de
mortalidad derivada de la maternidad; se
proporcione acceso universal a la atención
y los servicios de salud reproductiva a
todas las personas de edad apropiada, de
conformidad con los compromisos y los
resultados de la Conferencia Internacional
sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) y
otras conferencias y reuniones en la cumbre
de las Naciones Unidas; y se frene y
comience a contrarrestarse la propagación
del VIH/SIDA y la incidencia del paludismo
y otras enfermedades graves".
La Unión Europea agregó que en los
próximos cinco años, aumentará el volumen
de la asistencia para el desarrollo
focalizada en mejores resultados de salud e
invitará a los países receptores y a la comunidad
internacional a sumarse a la UE para
subsanar el déficit financiero y conquistar
los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La
UE destacó que al apoyar los programas de
salud, se prestará particular atención a las
enfermedades contagiosas, la salud materna,
la salud reproductiva y sexual y los
derechos reproductivos y sexuales.
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