UNFPAEl Estado de la Poblacion Mundial 2002
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HOME: EL ESTADO DE LA POBLACIÓN MUNDIAL 2002: Las Mujeres y la Desigualdad de Género
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Las Mujeres y la Desigualdad de Género

La Oportunidad Demografica
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Mundialización y Pobreza

Mundialización y Pobreza

10 APOYO A LA MITIGACIÓN DE LA POBREZA

El programa más reciente del UNFPA en México se centró en cinco de los estados más pobres: Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Oaxaca y Puebla. Varios proyectos innovadores vincularon la mitigación de la pobreza con la salud reproductiva.

En Chiapas, se impartió capacitación a promotores de salud y parteras para que prestaran servicios de calidad de salud reproductiva y promovieran su utilización. Se elaboraron materiales educacionales para abordar los derechos reproductivos, la equidad de género, la sexualidad, la violencia en la familia y la salud sexual y reproductiva. Se prestó asistencia a mujeres indígenas en cuestiones relativas al cuidado de los niños y la nutrición. También se alentó a los hombres a participar en la mejora de la salud reproductiva.

En siete regiones rurales pobres y 42 municipalidades con poblaciones predominantemente indígenas, se mejoraron los servicios de salud reproductiva y se impartió capacitación a agentes de salud comunitarios para que proporcionaran educación sobre salud a los adolescentes. Los jóvenes participaron en las acciones para fortalecer los vínculos entre los encargados de prestar servicios y las comunidades, y se brindó apoyo a una institución que ayuda a los jóvenes campesinos a superar las barreras culturales y lingüísticas. El proyecto también facilita los intercambios de experiencias entre parteras rurales.

Se promovió la maternidad sin riesgo en cinco municipalidades de Chiapas, capacitando a parteras tradicionales y por conducto de programas radiofónicos en idiomas indígenas locales.

Se ampliaron los servicios de salud reproductiva en cuatro zonas urbanas marginales y 18 zonas rurales del estado de Hidalgo, estableciendo brigadas de salud móviles; se impartió capacitación al personal médico y los agentes de salud comunitarios y se estableció un sistema para evaluar la calidad de los servicios. En Oaxaca, la capacitación se centró en la maternidad sin riesgo y la equidad de género para mujeres migrantes, en particular trabajadoras agrícolas.

Además, el UNFPA proporcionó apoyo técnico a las instituciones que planifican cuestiones de población en cinco estados de alta prioridad, a fin de impulsar la estrategia nacional de mitigación de la pobreza, ayudándolos a mejorar la capacidad local de selección de las mejores ubicaciones para los programas. Esta exitosa iniciativa alentó al Gobierno a movilizar recursos nacionales y aportados por donantes para ampliar aquellas actividades.Fuentes

La mundialización debería proporcionar una oportunidad a los pobres, pero a menudo eso no ocurre. La mundialización abre mercados, pero los mercados sólo pueden beneficiar a quienes están incluidos en ellos. Casi por definición, los pobres están excluidos, excepto a los niveles más bajos de las operaciones de los mercados.

Una economía de mercado basada en los salarios tiende a favorecer el aumento de los precios de bienes y servicios esenciales, entre ellos alimentos, agua, vivienda y energía, mientras que los salarios en el extremo inferior no aumentan en la misma proporción y quienes no ganan un salario ven alejarse de su alcance hasta los bienes de bajo costo. La "liberalización" del mercado en lo atinente a productos necesarios en realidad ha empujado a la gente hacia la pobreza, en lugar de rescatarla de ella. Los mercados tienen el propósito de maximizar las utilidades y no de atacar la pobreza.

Los pobres ofrecen, y encuentran, escasas oportunidades para obtener utilidades. La mundialización, tal como se la practica actualmente, puede ampliar el empleo en el extremo más bajo de la escala de ingresos; pero a veces, ejerce el efecto opuesto: al abrir mercados, por ejemplo para productos agrícolas, la actividad económica se concentra y la agricultura de subsistencia se torna antieconómica.

Muchos trabajadores agrícolas han emigrado hacia los poblados, en busca de un futuro incierto. Esto puede tener efectos desproporcionados sobre las mujeres cuando éstas constituyen gran parte de la mano de obra rural. La mundialización ha abierto nuevas oportunidades para las mujeres en el mercado laboral urbano, pero esas oportunidades están plagadas de riesgos y su movilidad económica ascendente está estrictamente limitada.

Los efectos de la mundialización también pueden percibirse en la veloz transferencia de bienes sociales - por ejemplo, medicamentos y tecnologías médicas - entre distintos países o desde un grupo en buena posición económica hacia otro. Pero, en términos generales, hasta el momento la mundialización ha tenido escasos efectos positivos sobre la salud, la educación y otros bienes sociales para los pobres; en verdad, con frecuencia ha tenido efectos negativos.

Se ejerce una considerable presión sobre los países en desarrollo, aduciendo necesidades de reestructuración económica, para que esos países reduzcan el gasto público y pasen a depender del mercado libre. Pero las reducciones del gasto público suelen ser indiscriminadas y eliminar el apoyo a servicios públicos, como los de educación y salud, que son los que con más frecuencia utilizan los pobres. El mercado libre no proporciona esos bienes a los pobres, debido a que tales bienes no son lucrativos.

Los pobres necesitan políticas de mundialización que los beneficien. Las recomendaciones al respecto exceden en mucho el alcance del presente informe, pero deberían incluir nuevos enfoques de la deuda, del intercambio comercial y de la reestrucuración económica,así como de la aistencia internacional. En 2002, la Conferencia de las Nationes Unidas sobre Financiación para el Desarrollo señaló importantes necesidades y estrategias.

En la medida en que las políticas en esos ámbitos agraven la pobreza de los pobres y acentúen la desigualdad, retardarán el momento en que se abrirá la oportunidad demográfica y en que el crecimiento económico y la declinación de la fecundidad se reforzarán recíprocamente. Para obtener máximos beneficios de la mundialización, es preciso que una parte de los adelantos económicos se incorpore en programas sociales que beneficien directamente a los pobres.

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