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Las Mujeres y la Desigualdad de Género
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APOYO A LA MITIGACIÓN DE LA POBREZA |
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El programa más reciente
del UNFPA en México se centró en cinco de
los estados más pobres: Chiapas, Guerrero,
Hidalgo, Oaxaca y Puebla. Varios proyectos
innovadores vincularon la mitigación de la
pobreza con la salud reproductiva.
En Chiapas, se impartió capacitación a
promotores de salud y parteras para que
prestaran servicios de calidad de salud
reproductiva y promovieran su utilización.
Se elaboraron materiales educacionales
para abordar los derechos reproductivos, la
equidad de género, la sexualidad, la violencia
en la familia y la salud sexual y reproductiva.
Se prestó asistencia a mujeres indígenas en
cuestiones relativas al cuidado de los niños
y la nutrición. También se alentó a los hombres
a participar en la mejora de la salud
reproductiva.
En siete regiones rurales pobres y 42
municipalidades con poblaciones predominantemente
indígenas, se mejoraron los
servicios de salud reproductiva y se impartió
capacitación a agentes de salud
comunitarios para que proporcionaran educación
sobre salud a los adolescentes. Los
jóvenes participaron en las acciones para
fortalecer los vínculos entre los encargados
de prestar servicios y las comunidades, y se
brindó apoyo a una institución que ayuda a
los jóvenes campesinos a superar las barreras
culturales y lingüísticas. El proyecto
también facilita los intercambios de experiencias
entre parteras rurales.
Se promovió la maternidad sin riesgo en
cinco municipalidades de Chiapas, capacitando
a parteras tradicionales y por conducto
de programas radiofónicos en idiomas
indígenas locales.
Se ampliaron los servicios de salud
reproductiva en cuatro zonas urbanas marginales
y 18 zonas rurales del estado de
Hidalgo, estableciendo brigadas de salud
móviles; se impartió capacitación al personal
médico y los agentes de salud comunitarios
y se estableció un sistema para evaluar la
calidad de los servicios. En Oaxaca, la
capacitación se centró en la maternidad sin
riesgo y la equidad de género para mujeres
migrantes, en particular trabajadoras
agrícolas.
Además, el UNFPA proporcionó apoyo
técnico a las instituciones que planifican
cuestiones de población en cinco estados
de alta prioridad, a fin de impulsar la estrategia
nacional de mitigación de la pobreza,
ayudándolos a mejorar la capacidad local
de selección de las mejores ubicaciones
para los programas. Esta exitosa iniciativa
alentó al Gobierno a movilizar recursos
nacionales y aportados por donantes para
ampliar aquellas actividades.Fuentes
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La mundialización debería proporcionar una oportunidad a los
pobres, pero a menudo eso no ocurre. La mundialización abre mercados,
pero los mercados sólo pueden beneficiar a quienes están
incluidos en ellos. Casi por definición, los pobres están excluidos,
excepto a los niveles más bajos de las operaciones de los mercados.
Una economía de mercado basada en los salarios tiende a favorecer
el aumento de los precios de bienes y servicios esenciales,
entre ellos alimentos, agua, vivienda y energía, mientras que los
salarios en el extremo inferior no aumentan en la misma proporción
y quienes no ganan un salario ven alejarse de su alcance hasta
los bienes de bajo costo. La "liberalización" del mercado en lo atinente
a productos necesarios en realidad ha empujado a la gente
hacia la pobreza, en lugar de rescatarla de ella. Los mercados tienen
el propósito de maximizar las utilidades y no de atacar la pobreza.
Los pobres ofrecen, y encuentran, escasas oportunidades para
obtener utilidades. La mundialización, tal como se la practica
actualmente, puede ampliar el empleo en el extremo más bajo
de la escala de ingresos; pero a veces, ejerce el efecto opuesto: al
abrir mercados, por ejemplo para productos agrícolas, la actividad
económica se concentra y la agricultura de subsistencia se
torna antieconómica.
Muchos trabajadores agrícolas han emigrado hacia los poblados,
en busca de un futuro incierto. Esto puede tener efectos desproporcionados
sobre las mujeres cuando éstas constituyen gran parte de
la mano de obra rural. La mundialización ha abierto nuevas oportunidades
para las mujeres en el mercado laboral urbano, pero esas
oportunidades están plagadas de riesgos y su movilidad económica
ascendente está estrictamente limitada.
Los efectos de la mundialización también pueden percibirse en
la veloz transferencia de bienes sociales - por ejemplo, medicamentos
y tecnologías médicas - entre distintos países o desde un grupo en
buena posición económica hacia otro. Pero, en términos generales,
hasta el momento la mundialización ha tenido escasos efectos positivos
sobre la salud, la educación y otros bienes sociales para los
pobres; en verdad, con frecuencia ha tenido efectos negativos.
Se ejerce una considerable presión sobre los países en desarrollo,
aduciendo necesidades de reestructuración económica, para que
esos países reduzcan el gasto público y pasen a depender del
mercado libre. Pero las reducciones del gasto público suelen ser
indiscriminadas y eliminar el apoyo a servicios públicos, como los
de educación y salud, que son los que con más frecuencia utilizan
los pobres. El mercado libre no proporciona esos bienes a los pobres,
debido a que tales bienes no son lucrativos.
Los pobres necesitan políticas de mundialización que los beneficien.
Las recomendaciones al respecto exceden en mucho el alcance del presente informe, pero
deberían incluir nuevos enfoques de la deuda, del intercambio comercial y de la reestrucuración económica,así como de la aistencia internacional.
En 2002, la Conferencia de las Nationes Unidas sobre Financiación para el Desarrollo señaló importantes necesidades y estrategias.
En la medida en que las políticas en esos ámbitos agraven la
pobreza de los pobres y acentúen la desigualdad, retardarán el
momento en que se abrirá la oportunidad demográfica y en que
el crecimiento económico y la declinación de la fecundidad se
reforzarán recíprocamente. Para obtener máximos beneficios de la
mundialización, es preciso que una parte de los adelantos económicos
se incorpore en programas sociales que beneficien directamente
a los pobres.
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